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En las faldas del Mombacho, de donde es originaria Ángela Gutiérrez Sequeira, portera de la preselección nacional de futbol y del equipo de la UNAN-Managua, se acostumbra que las niñas no practiquen este deporte. “Es considerado solawmente para varones”, confió Gutiérrez.

“Yo empecé a jugar con los chicos, así que desde pequeña te comienzan a tachar de marimacha y te ponen otros términos que te van mermando y degradando la autoestima; sin embargo, a mí eso no me importó porque me gustaba el deporte desde pequeña”, relató. 

Gutiérrez afirma que gracias al futbol logró sacar la licenciatura en matemáticas en la UNAN- Managua y estudió una maestría en esta disciplina. Actualmente labora como docente en la Escuela Normal.

El pasado 25 de junio, la selección de futbol femenina sub-20 con un gol de Alis Cruz en tiempo extra le ganó 2-1 a El Salvador, garantizando el pase al Premundial de la Concacaf, un hecho inédito en la historia del futbol femenino nica. También clasificó Costa Rica, que previamente había vencido a Honduras 7-0 en las eliminatorias de la Uncaf que se disputaron en el estadio Independencia, en Estelí. 

 “Cuando yo le dije a mi papá que quería jugar futbol, él me dijo: ‘no, ese deporte es de hombres’. Él ya falleció, era retirado de la guerrilla y normalmente esas personas tienen un carácter muy fuerte porque son educadas así. Me dijo que no me quería ver jugar futbol. Yo le digo a la mayoría de los padres: si ven que sus hijas están jugando futbol desde pequeñas, no traten de prohibírselo porque a mí sí me lo prohibieron; sin embargo, lo estoy jugando porque siempre uno como joven se las arregla para jugar”, señaló la jugadora, de 27 años, quien cuenta una década de experiencia en el futbol profesional. 

Según Elna Dixon, directora técnica de la selección nacional femenina de futbol, los manuales de FIFA establecen que para que las jugadoras alcancen un alto rendimiento deben iniciar su preparación a partir de los seis años, aproximadamente, sin imponerles tareas técnicas o tácticas, únicamente la niña y el juego. 

“Yo creo que entre más pequeña lo venga haciendo la niña, vamos a ir mejorando ciertas deficiencias que de repente nuestras seleccionadas tienen, producto de no haber quemado esa etapa de manera adecuada, es decir, no haber asistido a una escuela de futbol de la manera adecuada”, consideró Dixon.

En ese sentido, Dalila López, directora de futbol femenino de la Fenifut y presidenta de la comisión femenina de la Uncaf, menciona que la situación del futbol femenino en el país ha sido muy difícil, pero que con el tiempo ha mejorado. 

“Antes para que una mujer pudiera practicar futbol tenía que hacerlo en la calle o en los parques, no existía una academia que fuera exclusiva para futbol femenino infantil”, reveló López.

La falta de dicha escuela en el país evitaba que las niñas que tenían las ganas de practicar ese deporte tuvieran la oportunidad de entrenar. “Las únicas academias que existían eran para varones y con entrenadores varones. Los padres llevaban a las niñas y jóvenes a aprender futbol, pero por la desconfianza no las dejaban, porque no había una figura femenina que les diera confianza”, afirmó.

Alis Cruz, volante de contención de la selección nacional de futbol, relata que comenzó a jugar futbol cuando tenía siete años: “Fue por mis vecinos, ellos todos los días por la tarde se ponían a jugar en su casa, a mí me llamaba la atención y ellos me enseñaron a jugar”.

Cruz es oriunda de San Rafael del Sur, ciudad donde las mujeres suelen jugar junto con los varones. 

Este año la Federación Nicaragüense de Futbol inauguró un total de nueve academias que son exclusivamente para mujeres. Dichas escuelas cuentan con entrenadoras que la misma federación ha capacitado para la enseñanza del balompié. 

Las academias fueron abiertas  con fondos del proyecto Forward de la FIFA, el cual pretende apoyar el desarrollo de las federaciones, específicamente en futbol base, femenino, regional, entre otros.

Uno de los mayores problemas que enfrenta el futbol en Nicaragua, pero que reciente más el femenino, es el poco apoyo por parte de la empresa privada y el Gobierno. Tanto Dixon como López coinciden en que se necesita mayor involucramiento de las empresas. 

“Aquí todos critican cuando una selección pierde, sea masculina o femenina, pero nadie dice: ‘Aquí estamos, venimos a apoyar a la selección con un patrocinio’. Eso es lo que se necesita, es una labor de todos”, aseveró López.

Por su parte, Dixon asegura que el único apoyo que tiene la selección femenina proviene de la Fenifut. 
“Creo que es momento de que nosotros empecemos a buscar más allá, necesitamos mucho apoyo y ese es apoyo económico, de gente que se acerque y nos diga: ‘Muchachas, permítanos ayudarlas con la parte de la logística, de mover las selecciones’, es decir, cualquier apoyo que venga es para bien, principalmente la parte económica. Que sea algo que no signifique un gasto como mucha gente dice, sino una inversión, una inversión en la mujer nicaragüense, que hemos demostrado que somos muy luchonas, que somos muy guerreras y que podemos dar la cara por este país, igual que los varones”, agregó Dixon.

Prejuicios

Kelly Ávalos, defensa central de la selección femenina de futbol, sostiene que el machismo ha sido una de las mayores dificultades que ha enfrentado en su carrera como jugadora. 

“Normalmente en las calles se mira mucho machismo cuando una mujer practica futbol, la gente nos dice marimachas, que parecemos hombre; el deporte no define género, no define sexualidad, no define absolutamente nada. Considero que como mujeres hemos llegado a alcanzar buenos resultados, al igual que los varones, desgraciadamente el machismo está donde quiera aquí, no solo en el futbol sino en todos los deportes”, cuestionó Ávalos.

Ella habita en el barrio Omar Torrijos y dice que en su cuadra únicamente había varones practicando este deporte, por lo que siempre jugó con ellos: “No soy tan amante de las muñecas, pero sí me considero una muchacha muy femenina. Cuando yo estaba pequeña, casi no me dejaban salir de mi casa, me salía a escondidas de mi mama porque no me daban permiso y porque creí que era la única mujer que jugaba futbol”.

La selección femenina de futbol de Nicaragua ahora tiene la tarea de superar el premundial y clasificar al mundial de futbol femenino que se disputará en Francia el próximo año, lo significa una misión dura pero no imposible para las jóvenes nicas que van a disputarlo. “Si Nicaragua quiere llegar a un mundial, es desde el futbol femenino”, aseguró Dalila López.

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