•   Río San Juan  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Enna Marina Sánchez Morales, de 40 años, es una de las nueve víctimas que pereció ahogada  en el bus que cubre la ruta Buena Vista-Boca de Sábalos. Ella regresaba de una cita médica en San Carlos, departamento de Río San Juan.

Daniela Mejía Sánchez, de 20 años, hija mayor de Sánchez Morales, recuerda que su mamá llegó de Costa Rica hasta su vivienda en Buena Vista, donde pasó los últimos meses de vida, para operarse de un tumor que le diagnosticaron en la parte derecha de la cadera. Ella entró a cirugía a inicio de junio y estaba recuperándose. 

“La operaron el 7 de junio, ayer (lunes) fue a pasar consulta, creo iban a darle de alta para viajar el jueves a Costa Rica, de hecho iba a retirar un dinero, pero pasó esta tragedia”, aseguró Mejía.END

Le dijo que se llevara a su hermano menor de seis años, pero por esas cosas del destino, al final la señora decidió irse sola, recuerda la joven. La última vez que estuvo en Managua fue en la fiesta de 15 años de su segunda hija que fue en mayo de este año. 

Sánchez Morales, deja en la orfandad a cuatro hijos de 20, 15, 11 y 6 años. Mireya del Carmen Morales, madre de la fallecida,  pide a quienes les puedan colaborar que por favor le brinden su cooperación, porque ella es una anciana y no puede trabajar para hacerse cargo de sus nietos.

Varios ahogados en accidente de bus en Boca de Sábalos

Madre perseguida por la muerte 

Mireya del Carmen Morales, de 70 años, en menos de un año perdió a dos de sus tres hijas y a una nieta, la última en la tragedia de Boca de Sábalos.

La hija mayor de la señora Morales, murió hace nueve meses de un paro cardíaco, una de sus nietas se suicidó y ahora su segunda hija, Enna Marina, pereció ahogada.

“Este dolor no lo comparo con nada, solo Dios me está dando fuerzas, ya perdí a mi hija mayor, ahora a otra, solo una madre que ha sufrido una pérdida como la mía sabe lo que estoy pasando”, exclamó Morales.

“Yo ya soy una anciana, padezco de azúcar y quisiera que me ayuden para mantener a mis nietos, porque quedan pequeños, mi hija era el sustento de ellos”, manifestó.

Entre familiares y amigos del barrio Francisco Salazar, ubicado en el Distrito Cinco salió hacia el cementerio Milagro de Dios, el cuerpo de la mujer que tenía algunos años de residir en Costa Rica trabajando en una bananera.

Búsqueda continúa

En horas de la tarde de ayer, miembros del Ejército de Nicaragua y la Fuerza Naval continuaban con labores de búsqueda de otras posibles víctimas en el río, debido a que aún se desconoce cuántas personas abordaron la unidad, explicó vía telefónica Gabriel Jaime, periodista local de la radio Voz Juvenil.

Sin embargo las autoridades no han informado sobre personas desaparecidas tras el accidente que ha provocado más muertes en lo que va del año.

El Gobierno dijo que la tragedia ocurrió por negligencia e imprudencia del conductor. “Cuántas personas queridas para sus familiares perdieron la vida por negligencia e imprudencia el día de ayer (lunes). Por eso es que nosotros insistimos tanto en guardar las medidas y atender las obligaciones y leyes de tránsito. Nosotros de verdad nos sentimos conmovidos”, indicó la vicepresidenta Rosario Murillo.

Se prevé que hoy varias de las víctimas sean sepultadas en la comunidad Buena Vista, en Boca de Sábalos.

Bus se retrasó por subir carga

CRONOLOGÍA • La tragedia ocurrió a eso de las 2:10 de la tarde del lunes en el poblado Boca de Sábalos, del municipio El Castillo, Río San Juan. 

El bus que se precipitó en el río cubre la ruta Nueva Quesada – Boca de Sábalos y pasa por diferentes comunidades. Es el único que brinda el servicio en esa ruta.

A las 5:00 a.m. sale de La Quesada todos los días, hace una parada en la comunidad Buena Vista y llega a Boca de Sábalos a eso de las 7:00 a.m. El costo del pasaje es de 60 córdobas. 

Al llegar al pequeño poblado espera siete horas para iniciar el viaje de regreso. La hora prevista de salida es a las 2:00 p.m., pero el lunes se retrasó porque el conductor del bus estaba subiendo cargas de pasajeros en la canastera.

De acuerdo con declaraciones del comisionado Noel Cruz, jefe de la Policía en San Carlos, el chofer del bus lo estacionó de retroceso dejándolo en neutro en una pequeña rampa. Puso piedras como cuñas las que con el peso se partieron y esto provocó que el bus cayera al profundo río quedando completamente cubierto de agua.

Nueve personas se ahogaron producto del incidente. Las víctimas han sido identificadas como: Julio César Sevilla, Benjamín Alemán Blandón, Enna María Morales, Juliana Bravo Morales, Felipa Blandón Gómez, Isabel Alemán Solano, Jessi Fernández, y dos menores de edad: Kevin, de 7 años, y Jean Carla, de 8 años.

Familiares de Jaime Sánchez Espinoza, conductor del bus, sostienen que debe ser liberado puesto que no estaba al volante cuando ocurrió la tragedia. 

“Nosotros tenemos fe de que él sea liberado porque no tiene culpa de lo que pasó. Él se bajó del bus para subir una carga cuando se hundió, él no estaba al volante porque si hubiera estado dentro no se habría hundido. Esto es una desgracia lamentable, pero la verdad es que nadie quiere matar a otra persona”, comentó vía telefónica a El Nuevo Diario, Ordelina Martínez, suegra del conductor.

Sánchez Espinoza es trabajador de Marino Contreras, propietario del bus. Es padre de una niña de tres años y de un varón de 13. Su ganancia por día es de 400 córdobas.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus