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La industria gráfica ha hecho importantes aportes para el desarrollo de la  economía, la educación y la comunicación en Nicaragua, afirma Carlos Rivera, presidente de la Cámara de la Industria Gráfica de Nicaragua. Rivera también habla en esta entrevista sobre otros aspectos importantes de este rubro en Nicaragua. 

¿Cómo se ha desarrollado la industria gráfica en Nicaragua?

La industria gráfica tenemos que analizarla en cuatro etapas. Primera etapa: antes de 1979. Era una de las industrias de mayor desarrollo en Centroamérica, destacándose en la impresión de libros, etiquetas, bolsas de papel y la producción de cuadernos escolares. 

Predominaban las máquinas de uno y dos colores en las que se elaboraban impresos de excelente calidad. Hubo un fuerte impulso a la producción de impresos con flexografía para la impresión de bolsas de papel en las que se destacaban las bolsas para empacar azúcar de 5 libras. También se producían las bolsas para las paletas de los helados Eskimo que se exportaban por toda Centroamérica al igual que los cuadernos escolares. Se producían las etiquetas para los rones, cervezas, cajetillas de cigarros y cajas para fósforos.

Segunda etapa: los años 80. La industria sufrió los efectos del bloqueo económico que en ese tiempo fue sometido el país. El gobierno revolucionario dio un impulso a la producción de textos escolares, libros y cuadernos para la educación.  

Se hicieron importantes inversiones en los sistemas de encuadernación para garantizar la masiva educación gratuita. En esta década apareció la primera máquina de impresión de cuatro colores que fue donada por el organismo sueco “Nicaragua debe sobrevivir”, para fortalecer la producción de textos escolares.

El país dejó de ser exportador de etiquetas y productos impresos en flexografía.   También desapareció la industria de elaboración de bolsas de papel kraft debido a la introducción de las bolsas plásticas.

Tercera etapa: años 90. La educación continuó siendo un objetivo priorizado y se destinaron recursos para la impresión masiva de nuevos textos escolares que fueron financiados mayoritariamente por organismos internacionales.

La industria gráfica nicaragüense en ese momento no estaba preparada para enfrentar el reto de imprimir altos volúmenes de textos multicolores y, el 95% de esos impresos fueron importados de Colombia. Lo mismo pasó con el resto de impresos en lo que se refiere a libros, cajas plegadizas, etiquetas, cuadernos y resto de impresos comerciales.

Cuarta etapa: fines de los 90 a la fecha. Producto de la aprobación de la Ley de Justicia Tributaria, que exoneraba la introducción de maquinaria y materias primas para la producción de materiales educativos, se dio un boom en la inversión de maquinaria con modernas tecnologías y en un corto tiempo la industria gráfica nicaragüense se tornó competitiva con el resto de países centroamericanos.

A la fecha, se han importado más de 50 máquinas de cuatro colores, máquinas rotativas, modernos sistemas de encuadernación y se revitalizó la producción de cuadernos escolares, compitiendo con fuertes empresas del área centroamericana.

Debido al ingreso de nuevas tecnologías de comunicación, la industria gráfica mundial se ha transformado en una industria de cortos tirajes e impresión personalizada. Sin embargo, la industria sigue viva en la producción de libros, textos escolares, cuadernos y todo lo que significa empaque de papel y cartón.

¿Cuánto empleo aporta y cómo contribuye con la economía del país?

La industria gráfica siempre ha sido un importante aporte no solo a la economía por su generación de empleos directos, sino porque produce los materiales necesarios para educar una nación y participa directamente en todo lo que hoy conocemos como la industria de la comunicación gráfica.

En la primera década de este siglo, la industria aportaba más de mil quinientos empleos directos. Hoy en día, con el uso de los celulares, tabletas digitales, facturas electrónicas, impresión digital y otras exquisiteces de la tecnología, el aporte ha bajado a menos de mil empleos directos. Sin embargo, en materia de diseño gráfico ha habido un aumento considerable debido al desarrollo de la publicidad digital.

¿Cuántas empresas gráficas hay en Nicaragua y qué porcentaje de ellas tiene la capacidad tecnológica para satisfacer la demanda del país?

En la actualidad hay más de 300 empresas entre grandes, pequeñas y medianas que satisfacen las necesidades de la demanda del mercado gráfico nacional. No se incluyen en esta lista las empresas que demandan cajas plegadizas, etiquetas autoadhesivas, etiquetas con troquelados especiales y papeles metálicos, así como también, las cajas para camarones y las industrias alimenticia y médica respectivamente.

En cuanto a la demanda del sector educativo, las empresas gráficas nacionales tienen la suficiente capacidad, calidad y precios para competir en el área centroamericana.

En las licitaciones convocadas por el Estado nicaragüense, ¿cómo se le puede proteger frente a competencias externas?

La industria gráfica mundial pasa por un serio descenso de su actividad económica debido principalmente al desarrollo de internet y todos sus subproductos.    

Ante esta situación, muchos países proceden a proteger a una industria que tiene muchos años de ser un motor importante en el desarrollo de sus economías.   

Si bien es cierto la globalización y los acuerdos económicos entre distintos países te llevan a una apertura de los mercados, también es cierto que existen maneras de proteger aquellas industrias que se ven afectadas por el avance tecnológico.

En nuestro país como en otros muchos, el mayor comprador es el estado y recibe fondos específicos para desarrollar y fortalecer el sistema educativo nacional y que se materializa con la construcción de escuelas, capacitación y materiales escolares.

Por ejemplo, el Banco Mundial y otros organismos internacionales, entre sus normas para que sean licitados bienes para el Ministerio de Educación, establecen una “Preferencia País” para que el dinero que llega como un crédito blando, sea usado en el país y contribuya a crear empleos. En nuestro caso, desde hace muchos años, no se aplica la ¨Preferencia País”, porque no se invoca cuando se firman los convenios de colaboración.   Si esta política funcionara, es una manera de proteger la industria nacional ante la fuerte competencia de otros países.

Sería conveniente que la Comisión Económica de la Asamblea Nacional, revisase la Ley de Contrataciones vigente en lo que se refiere a aquellas empresas que llegan al país y que les basta tener un documento apostillado y pueden participar en una licitación con fondos del tesoro nacional.   Estamos claros que una licitación internacional, puede participar, pero no deberían hacerlo en una licitación con fondos del tesoro nacional y con dinero de los impuestos de los nicaragüenses.

¿Se ha dado algún caso en el que la industria gráfica nicaragüense haya sido desplazada de manera desleal, por alguna empresa extranjera en una licitación?

La ley de contrataciones tiene ese vacío en las licitaciones con fondos del tesoro nacional y nuestro deber es señalar esa inconsistencia para defensa de nuestro gremio.  

Desplazada de manera desleal no considero que sea el término correcto, pero no podemos hacer nada ante los vacíos de la ley en lo que se refiere a fondos del tesoro, desprotegen a la industria nacional y pone a empresas extranjeras de países con mayor poder adquisitivo con ventajas comparativas frente a nuestra economía.   En este sentido, se pierde la equidad de competencia y, además, se le quita la oportunidad a nuestra industria de crecer y de generar empleo.

¿Cómo puede la industria gráfica nicaragüense competir a nivel de Centroamérica?

La capacidad instalada en nuestro país es suficiente para competir con volúmenes, calidad y precios. Lo difícil para nosotros es ir a competir a otros países por las barreras de entrada que nos ponen a través de los Pliegos de Bases y Condiciones para una licitación. Allí es donde vemos la diferencia de puertas abiertas que nosotros tenemos contra las restricciones que nos imponen en otros países.

Como gremio debemos de unir esfuerzos entre las empresas de mayor capacidad para competir afuera y generar mayor valor agregado a nuestra industria. Ese es un reto por resolver.

Algunas instituciones, públicas o privadas, en ocasiones mandaban a imprimir libros fuera del país, incluso a Colombia. ¿Por qué lo hacían y por qué no deberían hacerlo ahora?

En los primeros siete años de los años 90, era una práctica frecuente de que todos los libros, agendas, cuadernos y material publicitario, se imprimía en Colombia. Fue un tiempo duro para nuestra industria que estaba diezmada y no había un marco legal que estimulara la inversión en equipos y tecnología de última generación.

Con el inicio del nuevo siglo llegó la inversión privada y varias empresas introdujeron moderna maquinaria, capacitaron e iniciaron una fuerte ofensiva con calidad y precios que hicieron que la industria gráfica nacional pudiese competir con las empresas extranjeras.

Al día de hoy, el 95% de los libros y textos escolares que utiliza el sistema educativo nacional dirigido por el Ministerio de Educación, son impresos por empresas nacionales.

Puedo asegurar que la industria nacional tiene calidad suficiente para que tanto escritores, librerías, editoriales y organismos educativos pueden con confianza imprimir sus necesidades gráficas en las empresas nacionales.

¿Qué le falta a la industria gráfica del país para seguir creciendo en calidad y competitividad?

Una de los mayores apoyos que debemos recibir debe venir de la parte gubernamental que con solo hacer uso de las normas establecidas en los préstamos multilaterales estará defendiendo nuestra industria y es con la aplicación de la “Preferencia País”.

También sería genial que se apoyara la producción nacional con acuerdos con la Cámara de Artes Gráficas de Nicaragua (Ciagran), en la que nosotros podamos brindar toda nuestra experiencia y conocimiento para hacer que los libros, cuadernos y materiales escolares lleguen con mejores precios y con la calidad requerida para el uso educativo.

Así como sectores industriales, y me refiero específicamente al sector calzado, se han unido para defender su industria, así nosotros demandamos que nos tomen en cuenta para las compras de textos escolares y un caso especial es el de los cuadernos escolares, que los traen de países vecinos, China o Indonesia y no son ni mejores ni mucho menos los de mejor precio. Con un acuerdo conjunto podemos mantener la industria gráfica en constante renovación, mejorando sus instalaciones, invirtiendo en capacitación e incrementando la oferta de empleo.

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