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Dice un viejo refrán que prevenir es mejor que lamentar, y esa afirmación debe ser una máxima a ponerse en práctica si es que se desea evitar graves problemas en la salud.

Ligia Ortega, directora del departamento de Bioanálisis Clínico del Instituto Politécnico de la Salud (Polisal), adscrito a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua, explica que un chequeo médico preventivo es el mejor elemento del que dispone una persona para advertir cualquier tipo de enfermedad o tratarla a tiempo.

“Un chequeo es importante, primero que todo, para conocer cuál es el estado actual de la persona, cómo se encuentra en este momento con relación a los marcadores de salud, en lo que es el estado de la sangre, si tenemos estado anémico, cómo se encuentra el colesterol, un perfil lipídico, cómo se encuentra la función urinaria, de manera que le permita al médico o al mismo paciente tener una valoración general de su estado de salud”, explica Ortega.

La especialista recomienda que al menos una vez al año una persona debería de efectuarse un chequeo general. Cuando una persona es aún joven normalmente va al médico únicamente cuando está enfermo, sin embargo, conforme va envejeciendo los cuidados y controles también deben ir  modificándose. Especialmente si una persona tiene 40 años o más debe tomar mayores precauciones.

“No es necesario que existan síntomas para hacerse un chequeo general, pues hay enfermedades que son silenciosas y que solo se manifiestan cuando se complican, tal como ocurre con las enfermedades crónicas”, menciona Ortega.

¿Qué pruebas se deben realizar?

Ortega menciona que como parte del chequeo general se deben realizar pruebas que permitan obtener una “fotografía” del estado de salud de la persona, tales como una biometría hemática completa, examen general de orina y heces, uno de química general y glucosa.

“Es decir, los exámenes que se practican van a ser aquellos que nos permitan prevenir un estado degenerativo de la salud a un costo más o menos accesible a la población”, señaló Ortega.

De acuerdo a la especialista, con una BHC se puede detectar anemia o algún estado infeccioso que esté en una fase inicial, principalmente en los glóbulos blancos.

“El examen general de orina nos permite saber cómo está la función renal o si hay una infección en las vías urinarias, hay pacientes, por ejemplo pediátricos, que pueden tener una infección renal y no mostrar fiebres, entonces este análisis permite un mejor diagnóstico”, refirió Ortega.

El examen general de heces en menores de edad y en adultos puede determinar la presencia de bacterias que provocan diarreas espontáneas o parásitos que interfieran con el metabolismo corporal y la aceptabilidad de algunos alimentos.

“En cuanto al (examen) de química general, después de los 40 años se comienzan a incrementar los lípidos en la sangre, entonces es muy importante tener exámenes previos para saber si tengo un riesgo cardíaco (alto, moderado o bajo). Cuando es bajo, la persona puede ir al médico y realizar medidas preventivas tales como actividades físicas, mejorar su nutrición o simplemente caminar”, dijo Ortega.

Asimismo el examen de química permite determinar el nivel de colesterol en la sangre y con la prueba de glucosa se determina el nivel de azúcar y disminuir los riesgos de desarrollar diabetes.

Pero también es política de algunas empresas, previo a contratar a su personal, la realización de un examen llamado VDRL, el cual sirve para determinar la presencia de sífilis, una enfermedad de transmisión sexual que en el caso de los hombres no muestra ningún síntoma.

Algunos datos

Según cifras del mapa de padecimientos de salud, publicado por el Minsa, en 2016 la diabetes ocupó el segundo lugar entre las enfermedades crónicas más frecuentes del país. El año pasado un total de 84,183 personas fueron diagnosticadas con esta enfermedad de un total de 681,200 atenciones brindadas en los sistemas de salud del país.

Las enfermedades cardíacas y renales ocuparon el sexto y séptimo puesto entre la población con 13,056 y 6,725 personas respectivamente que padecen estas enfermedades.

Precios accesibles

A juicio de la especialista del Polisal, una persona podría invertir aproximadamente unos C$640 para realizarse estas pruebas, pues los precios oscilarían entre los 80 y 300 córdobas, los resultados de estas pruebas estarían disponibles en pocas horas.

Kevin Argeñal, encargado del laboratorio clínico El Mesias, sostuvo que una persona que desee hacerse estas pruebas debe practicárselas sin haber ingerido alimentos en horas de la mañana, y que los resultados de las mismas estarían listos esa misma tarde.

“El examen de biometría completa cuesta 100 córdobas, los exámenes de heces y orina  tienen un costo de 80 córdobas cada uno, la prueba de glucosa vale 50 córdobas y el perfil lipídico se cotiza en 300 córdobas, en este se presenta además de los análisis de colesterol y triglicéridos el riesgo coronario de la persona”, explicó Argeñal.

En este laboratorio para efectuarse estas pruebas se necesitaría invertir unos C$610. Ambos especialistas recomiendan que en adición a estas pruebas también podrían efectuarse algunos controles de peso y presión arterial.

Destacado

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda hacerse un chequeo general a partir de los 45 años, aunque esta edad cambia dependiendo de antecedentes por enfermedades en la familia.

Ligia Ortega, directora del departamento de Bioanálisis Clínico del Polisal, agrega que a partir de los 40 años inicia una etapa en la que la vida sexual de la persona comienza a experimentar algunas variaciones. “En el caso de la mujer pueden haber problemas ginecobstétricos desconocidos, quistes ováricos, mientras que en el caso de los hombres pueden darse problemas de próstata o colon, por eso los médicos recomiendan que después de los 40 años se deben hacer los chequeos, tanto en la mujer como en el varón”, dijo.

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