•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Acciones como guiar a las madres primerizas y crear conciencia de la necesidad de la lactancia materna, además de estimular el embarazo en un ambiente tranquilo, pueden llevar a la niñez a tener una mejor calidad de vida, según Iván Yerovi, Representante de Unión de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Durante la capacitación de 50 nuevos evaluadores del sistema de salud, para la iniciativa de unidades de salud amigas de la niñez y la mujer, que forma parte de la política nacional en Nicaragua, Yerovi destacó la importancia de capacitar a personal del Ministerio de Salud (Minsa), quienes son los fiscales para que el personal de los centros de salud y hospitales públicos de todo el país sostengan el cumplimiento de normas establecidas y al mismo tiempo creen en la población conciencia de su importancia.

La pediatra y neonatóloga, Bertha Isabel Fonseca López, quien formó parte de los primeros 25 evaluadores, destacó que pertenece al grupo de especialistas profesionales de la salud, que iniciaron en la década de los años noventa, en promover, proteger y fomentar la lactancia materna.

“Nuestra tarea primaria fue capacitar hospital por hospital sobre lactancia materna y posteriormente evaluar, viendo si cumplían con los criterios para ser hospital amigo de la niñez y la madre, lo cual se logra cuando su trabajo (el del hospital) está alrededor del binomio madre e hijo”, expresó Fonseca.

La especialista señaló que el objetivo es que cada niño o niña que nace en los hospitales reciba la leche de su madre, de manera que se proteja su salud, así como la calidad de vida del infante. 

“Se trata de sensibilizar no solo a las mujeres, que son potencialmente madres y lactantes, sino a todo su entorno. Al esposo, a la mamá, o a la hermana para que haya una verdadera cultura de lactancia y crear el ambiente necesario. El mejor arranque de la vida es tomar la leche de la madre por ser un alimento completo, por nutrición,  aumenta la capacidad intelectual y se enferma menos”, agregó la doctora.

Prevención de violencia

Por otra parte, también hay que considerar que una mujer para tener una lactancia exitosa, necesita tener un ambiente de tranquilidad y amor. El bebé es capaz de captar ese bienestar de la madre, y por el contrario, las tensiones de la madre también afectan al bebé.

Yerovi, de Unicef, destacó que hay estudios recientes publicados en la revista científica Lancet, que se refiere a la importancia del cuidado de la niñez y la atención en los primeros meses, sobre todo en la prevención de la violencia. 

“Está confirmado por expertos que cuando existe violencia hacia un bebé, sus conexiones nerviosas y cerebrales disminuyen, reduciendo su potencial. De ahí la importancia de la estimulación temprana, crear vínculo de cariño. No es posible que se maltrate a un bebé de ocho o diez  meses, ¿Qué malo pudo hacer a esa edad? Son temas que debemos tratar, impulsar la cultura del diálogo, la comprensión y el cariño”, alegó Yevori.

El especialista en primera infancia de Unicef, Rafael Amador, enfatizó que la violencia afecta de manera grave a la niñez en el desarrollo de la formación de su personalidad. 

“El bebé, incluso desde el embarazo, cuando se estresa produce una hormona llamada cortisol. Esto es bueno porque en situaciones de peligro te ayuda a reaccionar, pero cuando este se mantiene por períodos prolongados produce lo que se denomina un estrés tóxico que va creando un problema en la personalidad.  Este desemboca en un carácter agresivo, violento y un cerebro que no logra desarrollar todas las conexiones neurológicas”, alegó Amador.

Consideró que la lactancia materna como alimentación adecuada, un entorno de protección positivo y estimulación positiva son condiciones fundamentales para que el cerebro se desarrolle adecuadamente en lo anatómico y en su personalidad.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus