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A juicio por manejar ebrio y causar muerte de su novia

Foto por: Tania Narváez

familiares de la joven fallecida.

Martha Lorena Tapia, enfermera especialista en cuidados intensivos, declaró que brindó primeros auxilios a los dos jóvenes, ya que ella viajaba en un taxi de San Marcos hacia Masatepe.

Ayer inició el juicio en el Juzgado Penal de Diriamba contra el joven José David Parrales, acusado por homicidio imprudente de Everhina Mendieta.

El Ministerio Público presentó siete de sus nueve testigos, quienes  presenciaron el fatídico accidente de tránsito el pasado 2 de julio en la vuelta la Senovia, jurisdicción de San Marcos, cuando el acusado viajaba en aparente estado de ebriedad con su novia de pasajera en una motocicleta.

Martha Lorena Tapia, enfermera especialista en cuidados intensivos, declaró que brindó primeros auxilios a los dos jóvenes, ya que ella viajaba en un taxi de San Marcos hacia Masatepe.

“Yo iba para mi casa, vi que una moto aventajó al taxi y pude observar a los dos jóvenes que iban, de repente solo escuchamos el estruendo, eran los muchachos, quienes se habían estrellado contra un poste de luz, pedí al taxista que me bajara y los otros dos pasajeros me ayudaron, pedí permiso a dos policías que venían detrás para poder mover a la muchacha, que se estaba ahogando, y luego al muchacho”, dijo Tapia.

También explicó que pudo oler en el ambiente alcohol, pero notó que Everhina Mendieta estaba en estado inconsciente y que el joven David Parrales estaba consciente, pero quejándose de dolor.

El juicio oral y público se desarrolló en presencia de ambas familias, desde las ocho de la mañana hasta las tres y media de la tarde; sin embargo, el juicio se suspendió porque dos testigos no pudieron acudir, a pesar de que fueron notificados con tiempo anticipado.

Por su parte el padre de la víctima, Everest Mendieta, comunicó que falta poco para que se termine la agonía que está viviendo junto con su familia, al ver que el novio de su hija disfruta de libertad, mientras su hija está en una tumba.

“Tengo fe que se hará justicia, lo hago para dejar precedente, mi hija era una muchacha sana y responsable, murió después de once días de agonía y él nunca llegó a verla. No debió subirse a esa moto si andaba tomado”, alegó Mendieta entre sollozos.

La jueza Mercedes Ramos reprogramo el juicio para el lunes 16 de octubre y mantuvo la medida de arresto domiciliar para José David Parrales Ramos.