•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Web

Vivimos en un clima tropical pero en este invierno Nicaragua ha sido más afectada por las abundantes lluvias y por consiguiente han generado muchas afectaciones: autos averiados, árboles caídos, inundaciones, desechos que obstruyen las vías y hasta vidas perdidas por los torrenciales.

Hugo Montalván, responsable de la unidad académica de educación vial de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC) explica que “en el invierno tenemos que estar conscientes que vamos a enfrentarnos a lo que en educación vial llamamos como condiciones adversas en la conducción y eso implica específicamente la conducción bajo lluvia, por eso debemos tomar mayores precauciones”.

De hecho, Montalván advierte que con lluvia se deben extremar las precauciones, puesto que aumentan las posibilidades de enfrentar un accidente de tránsito.

“La primera recomendación es no salir en condiciones adversas. Si la lluvia nos agarra en el camino básico, tener establecidas rutas o zonas altas donde podamos aguardar mientras pase el torrencial”, añade.

Las recomendaciones

Visualización

Lo primero que se disminuye cuando conducimos bajo lluvia es la visibilidad. “Por lo tanto, si la lluvia está demasiado fuerte recomendamos transitar con las luces de parqueo, incluso aunque sea de día”, dijo Montalván.

Lugares seguros

Las gasolineras son espacios que podemos utilizar para protegernos, puesto que están en lugares altos y son espaciosas.

Velocidad

Si podés evitar conducir bajo lluvia, hacelo, porque “hay más tiempo que vida”, reza un dicho. Pero si no tenés otra opción, evitá circular a una velocidad mayor de 20-30 km/h.

Esperar

“Procurá no salir inmediatamente después de que finalice la lluvia, porque nos podemos encontrar con escorrentías que vienen de los sectores altos y pueden causar inundaciones en las calles”.

Frenos

“Cuando los tacos de frenos se humedecen, lavan la correcta lubricación y hace más fácil que los frenos agarren la humedad y por consiguiente impide que las abrazaderas se fijen correctamente. Por otro lado, el pavimento se vuelve más liso, entonces hay menos capacidad de agarre porque entre la llanta y el pavimento también hay agua, entonces eso impide también un adecuado agarre del vehículo sobre la superficie de rodamiento”, advierte Montalván.

Parabrisas

Los parabrisas deben cambiarse cada 6 meses, “porque los ocupamos en el invierno, cuando han agarrado gran humedad, luego nos caen los soles del verano y lo que hace este cambio de clima es cortar lo que identificamos como escobillo -el cepillo-, entonces la parte del hule se solidifica e impide un adecuado funcionamiento”, indica.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus