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“El Clavo”, a como llaman a la embarcación más antaña de San Juan del Sur, Rivas, se ha convertido en todo un icono de la navegación en esta ciudad portuaria, tras ser el único medio de transporte acuático que sorteó hasta el final el paso devastador de la tormenta Nate.

La mañana del 4 octubre la embarcación fabricada a base de madera por un carpintero de la Isla de Ometepe, permanecía fondeada en la bahía junto a otro centenar de embarcaciones dedicadas a la pesca artesanal y al turismo acuático y recreativo.

Después del paso devastador de la tormenta, la mañana del viernes era la única que flotaba sana y salva sobre el mar, mientras el resto permanecía bajo agua, otros destruidos y varados en las costas y más de 70 lograron refugiarse a tiempo en la terminal pesquera.

Otros nueve yates se trasladaron a la bahía Santa Elena, localizada en la  provincia de Guanacaste, Costa Rica.

La lancha color amarillo, construida en 1962, es propiedad de Adelayda Pomares Cortez y su esposo, Edmundo Danglas, quien relató que fue construida por el carpintero Juan Paizano.

El Clavo, el pequeño bote que venció a Nate en San Juan del Sur. Cortesía de la familia Danglas Pomares/END“Esta lancha es una reliquia y patrimonio familiar y fue la quinta embarcación inscrita en la terminal portuaria de San Juan del Sur y la utilizamos para la captura de pargo a 4 o 5 millas náuticas de la bahía y con su hazaña durante el paso de la tormenta ha causado gran asombro entre los sanjuaneños y las redes sociales”, señaló.

La embarcación de 36 pies de eslora fue construida por Paizano a solicitud del pescador Alfredo Pomares (ya fallecido) y este la heredó a su hija, Adelayda, quien junto a su marido continuó con la tradición.

“El Clavo demuestra el éxito del carpintero porque la estructura de la lancha fue muy bien diseñada con salidas de agua que la salvaron de las olas de la catástrofe”, indicó Danglas.

Asegura que mientras otras embarcaciones sucumbían ante el paso de la tormenta, El Clavo resistía las embestidas de las ráfagas de viento y las olas que impactaban en la estructura.

“El temor en la familia siempre estuvo presente al ver cómo eran expulsadas otras embarcaciones y sobre todo cuando  'El Clavo' se  mecía violentamente producto de las inmensas olas que caían, pasaban sobre la lancha y en ocasiones se perdía de vista, pero al final logró vencer la tormenta gracias a que también la logré asegurar con un ancla el miércoles”, concluyó Danglas.

El paso de Nate por Nicaragua, junto a las lluvias de la época de invierno, dejaron al menos a 16 personas muertas en menos de una semana, así como varios desaparecidos.

También hubo daños en la infraestructura vial y en casas particulares.

Junto a Nicaragua, Costa Rica y Honduras también sufrieron por el paso de Nate, que al salir de Centroamérica se convirtió en un huracán categoría uno.

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