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Joshua Cruz, de diez meses de edad, no lloró cuando el agua hervida donde su mamá recién había cocido los tallarines del almuerzo le cayó sobre el cuerpo. “No lloró inmediatamente, ni se desmayó, quedó en shock”, cuenta su madre, Meydin Velásquez, de 28 años, cinco días después del accidente. 

El niño paseaba en su andarivel cuando se acercó a la cocina, se inclinó de puntillas en la mesa donde estaba el agua caliente y derribó la taza que la contenía. El agua hirviendo le cayó en la parte izquierda de la cara, en los brazos, sobre el pecho y la espalda. Tiene quemaduras en el 25% de su cuerpo y de esas un 6% son de segundo grado profundo.

El niño llegó a la unidad de cuidados intensivos (UCI) de la Asociación Pro Niños Quemados de Nicaragua (Aproquen) desde el hospital Roberto Huembes, pues Velásquez es policía. Según el doctor Humberto Briceño, quien atiende a Joshua, le hicieron un lavado quirúrgico y se le quitó todo el tejido devitalizado profundo. También le pusieron injertos en las zonas con quemaduras más profundas, el cual cosecharon en sus muslos. 

Según Briceño, el niño ha evolucionado bien en los últimos días, aunque advirtió que el niño podría tener secuelas estéticas y funcionales de por vida.

De acuerdo con las cifras de Aproquen, el 65% de los niños menores de cinco años que se queman lo hacen con líquidos calientes: agua, café, sopa o aceites hirviendo. Estos son los líquidos más comunes.

Uno de los niños que salió esta semana de la UCI fue Édgar Blandón, un infante de 14 meses originario de El Jícaro, Nueva Segovia, quien se quemó con el aceite caliente que su madre de 16 años usaría para freír tajadas. 

Édgar llegó a Aproquen con quemaduras de tercer grado en el 18% del cuerpo, incluyendo quemaduras en la cara. “A él ya lo tenemos injertado y creemos que en la próxima semana él ya pueda ir a casa”, señala el doctor Briceño, aclarando que los injertos le redujeron las quemaduras al 8%, por lo que ahora el niño está en la sala de cuidados intermedios.

Líquidos mortales

En lo que va del año, tres niños menores de cinco años han fallecido por quemaduras severas en la unidad de cuidados intensivos de Aproquen. Según Briceño, entre más es el porcentaje de afectación y la profundidad de las quemaduras, mayor es la probabilidad de muerte. 

Un factor importante para salvar la vida de un niño es la hidratación después de haberse quemado. “Si un niño con quemaduras importantes no es hidratado, en dos horas eso puede significar la muerte” porque entra en shock irreversible ante la pérdida de líquidos, explica Briceño, por lo que es necesario asistir a un centro hospitalario de forma inmediata. 

Prevención

Ante una quemadura, lo primero es evitar que el niño o niña se siga quemando. “Hay que verter agua al tiempo en la quemadura, no agua helada”, detalla el médico, lo cual calma el dolor y detiene el proceso de quemadura, nivelando la temperatura en la piel.

Lo más importante es prevenir que sucedan este tipo de accidentes. “Hay que crear barreras para que los niños no lleguen a la cocina, para que los menores no estén en contacto con ollas o recipientes de cocina”, recomienda Briceño. 

Daños sicológicos

Aunque los accidentes son precisamente un suceso imprevisto, muchas veces las madres tienden a culparse por lo sucedido, explica la sicóloga Tatiana Castillo. Agrega que este sentimiento es reforzado por comentarios o reclamos de los mismos familiares.

En Aproquen, las familias reciben apoyo sicológico inmediato para evitar situaciones de ansiedad y estrés postraumático. A los niños como Joshua, menores de cinco años, les hacen ludoterapia o terapia del juego, lo cual ayuda a “quitarle el miedo que siente hacia el personal y con eso ayudamos a disminuir los niveles de ansiedad a que puede estar sometido”, según Castillo.

Todos los servicios que se brindan en Aproquen son gratuitos, incluyendo las terapias de rehabilitación, el tratamiento fisioterapéutico y el apoyo sicológico. 

Campaña activa

Actualmente la campaña “Mi día Aproquen” busca obtener el apoyo de personal corporativo para recibir donaciones en octubre y noviembre. Los colaboradores de empresas pueden donar un día de sus vacaciones, o bien a través de BAC Credomatic en los cajeros automáticos, en la línea directa o depositando en la cuenta en córdobas (354749400) y en dólares (000136465) de Aproquen. 

Este año gran parte de los fondos recaudados se utilizará en la atención específica de los niños, como Joshua Cruz y Édgar Blandón

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