•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El diseño de un centro hospitalario quirúrgico modular especializado en Masaya, ameritó el premio Acknowledgement en la 5ª edición regional de los LafargeHolcim Awards por su factibilidad y su carácter social aprovechando la naturaleza. Este es el concurso de proyectos de construcción sustentable más relevante a nivel mundial y fue celebrado en San José, Costa Rica.

En esta actividad de la fundación LafargeHolcim, se premia a nivel mundial a los proyectos de desarrollo arquitectónicos, que respetan la innovación, el uso de recursos y desempeño ambiental, estándares éticos e inclusión social, la viabilidad económica y compatibilidad, además del impacto estético y contextual.

En total, se seleccionaron a nivel mundial 836 proyectos de los cuales 480 son latinoamericanos. De estos fueron premiados 12 en cuatro categorías, y los arquitectos españoles Paula Montoya y Javier Alonso recibieron el galardón Acknowledgement LafargeHolcim Awards.

Cerca de la laguna

El proyecto “Hospital quirúrgico modular trasladable”, a desarrollarse en Masaya, se planea ubicar en Bombonasi, cuya entrada está sobre la avenida Real de Monimbó, hacia el oeste, a orillas de la laguna. Los arquitectos españoles Paula Montoya y Javier Alonso tras recibir el Acknowledgement LafargeHolcim Awards.

La arquitecta Paula Montoya señaló que la iniciativa vino de una fundación médica,  llevaba trabajando diez años en cirugías, son oncólogos que ya realizaron la construcción de un pabellón oncológico en el hospital Bluefields.

“Sin embargo, estaba el interés de hacer un centro versátil, que pudiera atender las necesidades de la población que ellos (miembros de la ONG) conocen en Nicaragua, por otro lado de manera simultánea el obispado de Managua les ofreció un solar en Masaya en el área de Bombonasi, cerca de la laguna y frente al volcán. Había una casa parroquial, pero lo que se necesitaba era el solar entero para un pequeño hospital de cuidados oncológicos y paliativos”, expresó la arquitecta, señalando que en España fueron contactados por la ONG para el diseño del proyecto en Masaya.

Montoya indicó que uno de los intereses fundamentales es la construcción sostenible y el sitio sugerido era perfecto para ver el tema sustentable, social y de salud.

Movible

El arquitecto Javier Alonso destacó que para el diseño final, fue determinante la necesidad de que la clínica se adapte a cada momento, además de la posibilidad de replicarse en otro sitio.

“De esa manera es que marcamos el carácter modular, que nos permite que en el propio container, que no es un recurso formal. Además utilizaremos las piezas prefabricadas hasta el lugar y una vez que estas estén en el sitio se termina de ejecutar con mayor facilidad”.

El concepto básico es de piezas prefabricadas, utilizando cuatro contenedores unidos en forma de cuadro, que estarían suspendidos en el aire por bases, a una altura de aproximadamente 1.5 metros, que permitirá la circulación de aire en la parte baja, reduciendo su exposición a la irradiación de calor del suelo, además ni a escorrentías. Las bases con salientes en forma de pico darán mayor estabilidad en la estructura del terreno, a lo que en términos constructivos se le domina sistema de arrostrar, considerado antisísmico.

El techo tendrá una geometría de plegaduras para ser óptimo en la evacuación del agua de lluvia y con suficiente alero para dar sombra. Al construirse de manera autoportable en su instalación, no necesita de estructura auxiliar que le dé soporte. Así tridimensionalmente funciona estable por su propia geometría y brindaría mayor frescor a ambiente interno.

Los contenedores serían forrados, adaptados para diferentes funciones con sistema eléctrico interno, que solo necesitaría las conexiones a la red de alimentación. 

Según la arquitecta Montoya, el proyecto está diseñado para  reducir costos y dado el sistema de módulos, cada adaptación podría tener un valor básico promedio de US$600,000, sin equipar y sin tomar en cuenta el costo de los contenedores.

Indicó que tanto la utilización de apoyo en el suelo, que es muy somero y fácilmente construible, como los implementos que forman la cubierta, está dirigido a involucrar a la comunidad que se beneficiará de la clínica.

Por otra parte, tendrá un sistema de aprovechamiento de energía eólico, que será almacenado en baterías externas para algunas áreas o ser utilizado durante emergencias.

El proyecto tendría capacidad para 15 personas hospitalizadas, brindará consulta interna, además del centro quirúrgico, se podría atender a 200 personas al día, algo que también dependerá de la dotación médica de la que se disponga.

Montoya comentó que el financiamiento es privado y altruista de España. “Hay fondos dispuestos y todo está aprobado en espera de tener los permisos para el funcionamiento por parte del Minsa y la construcción depende de la municipalidad”.

LafargeHolcim Awards 2017

Los galardones a la construcción sustentable, LafargeHolcim Awards, se entregan a partir del 2003 y han participado 121 países en las cinco entregas. Para la selección de ganadores se realizan actividades a nivel local, por región y los finalistas van a la competencia internacional. Los ganadores son los autores del proyecto y los premios entregados a ellos van entre los U$20,000 y U$100,000. 

Los premios representan un enorme impulso para que los proyectos sean desarrollados, por el reconocimiento a su innovación. El esquema propuesto innova la infraestructura urbana./Cortesía

Este año en la categoría regional, el ganador del Gold Award 2017 fue para el complejo para retención y tratamiento de agua, con acceso público en ciudad de México, proyecto que obtuvo el Premio de Oro 2017. Loreta Castro Reguera y Manuel Perló Cohen, profesores de la Universidad Nacional Autónoma de México, crearon este diseño. 

El proyecto se centra en Iztapalapa, una zona empobrecida y densamente poblada en ciudad de México, con aproximadamente 1.8 millones de habitantes. El área está rodeada de cerros, donde el desorden urbanístico y las inundaciones son el problema principal. La propuesta combina infraestructura con un sistema de conducción de las escorrentías pluviales que bajan por las laderas. Agua que es reutilizada, además de contar con un sistema de celdas para el uso de la energía solar en los espacios públicos. Por otra parte las cuencas bajas albergan humedales y ofrecen capacidad de almacenamiento del vital líquido. Esto permite tener agua y mitigar los efectos de las inundaciones producidas por las lluvias torrenciales.

El Silver Award fue para los arquitectos Sol Camacho Davalos y Jonathan Franklin, diseñadores del Centro vecinal en Paraisópolis en Sao Pablo, Brasil, ya construido y consta de un núcleo urbano de usos mixtos, con diferentes espacios públicos que han sido un éxito para los habitantes de la zona, con reducida necesidad de mantenimiento. Con los años ha venido creciendo y desarrollándose gracias al empoderamiento de la comunidad y el apoyo de la municipalidad.

El Bronze Award se entregó al proyecto de sistema sanitario en comunidades informales, en Río de Janeiro, Brasil. Con diseño de los suecos Eva Pfannes y Sylvain Hartenberg, quienes abordaron el tratamiento del agua y la depuración de aguas residuales en áreas de unidades habitacionales, escuelas y hasta barrios completos. 

El esquema propuesto innova la infraestructura urbana. Además transforma el tratamiento del agua en un proceso local y visible, generando una relación activa entre el manejo del agua y la comunidad.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus