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Devotos participaron en la VI Peregrinación Acuática Mariana

Un rosario de la aurora se adelantó a la despedida de la réplica de la Virgen del Trono, imagen que reúne también a la comunidad nicaragüense en Estados Unidos, cuando es invitada en agosto, anualmente, para celebrar allá, la Gritería Chiquita.

“Qué bonita forma de transmitir la fe aquí en occidente, fue gente con gran devoción la que madrugó hoy (ayer), e inició la primera muestra de amor que antecede al novenario a la Virgen”, fueron las palabras emotivas de Karina Escoto, originaria del barrio El Calvario, quien por primera vez participa en la VI Peregrinación Acuática Mariana.

Las 26 embarcaciones que trasladaron a peregrinos de Chichigalpa, Corinto, El Viejo, Chinandega y El Realejo, revivieron la llegada de la centenaria imagen de la Virgen Sevillana, que Pedro de Ahumada, trajo consigo hace 455 años y que desde entonces cautivó los corazones de nuestros antepasados.

“Le dieron la dignidad de la madre de Dios. Este evento religioso promete ser uno de los atractivos más importantes de Chinandega, solamente superados por la Lavada de la plata, La Gritería y las fiestas patronales, pues llama la atención a personas de todo el país”, dijo Ofelia Manzanares, Delegada del Intur de Chinandega.

Un rosario de la aurora se adelantó a la despedida de la réplica de la Virgen del Trono, imagen que reúne también a la comunidad nicaragüense en Estados Unidos, cuando es invitada en agosto, anualmente, para celebrar allá, la Gritería Chiquita.

Momentos de piedad y fervor religioso se vivieron a la llegada de la imagen acompañada de quienes se embarcaron, pues comenzó la pólvora, los mensajes de avivamiento y el recibimiento de las autoridades religiosas y municipales que participaron en el acontecimiento religioso.

La vivencia de esta excursión por el mar, fue idea de los hombres y mujeres de prensa que cubren las actividades religiosas del departamento, surcando cinco de ellos Benjamín Chávez, Belkis Medina, Katia Reyes, Carol Munguía y Roberto Olivares, este mismo trecho de tres millas, que por seis años consecutivos se ha mantenido, por petición del Obispo de León, monseñor Bosco Vivas Robelo.