2 de julio de 2009
Científicos rastrearán sus rumbos marinos
RIVAS | END Dos tortugas Carey salen del país con trasmisor satelital
* 3 mil dólares es el valor de dispositivo, dijo el biólogo de EU Alexander Gaos, que se encargó del proceso en La Flor, Rivas
* Cada vez que salgan a la superficie, emitirán señales a los satélites, y posteriormente serán procesadas para determinar ubicación exacta
* Especie está casi extinguida, por lo que el proyecto “Carey del Pacífico Oriental” convoca esfuerzos para protegerlas desde México hasta Perú
Por Lésber Quintero | Nacionales
Imagen La tortuga “Brasilia” se dirige al mar una vez que le fue instalado el trasmisor satelital. LESBER QUINTERO/END
Dos tortugas marinas de la especie Carey, especie muy común en el Caribe, asombraron a un par de científicos extranjeros por haberlas encontrados en aguas del Pacífico. Ellos no dejaron pasar la oportunidad para poder conocer sus rumbos marinos, colocándoles en sus caparazones un transmisor digital.
Así se convirtieron en los dos primeros quelonios en salir de las costas del municipio de San Juan del Sur, portando en sus respectivas conchas el dispositivo que permitirá a los científicos controlar de forma electrónica sus movimientos migratorios y dónde anidan.
A una de las tortugas se le bautizó como “Brasilia”, tal como la llamaron decenas de niños, estudiantes universitarios, personal del Refugio de Vida Silvestre La Flor y miembros de la Organización Paso Pacífico.
“Brasilia” fue localizada entre la noche del 30 de junio y la madrugada del primero de julio, cuando llegó a anidar cerca de una playa del refugio de Vida Silvestre La Flor, adonde fue trasladada para instalarle el trasmisor valorado en 3,000 dólares, según versión del biólogo estadounidense Alexander Gaos, que se encargó del proceso.
La instalación del aparato fue rápida, y cuando fue dejada en la costa, “Brasilia” avanzaba poco a poco hasta llegar al mar, donde se perdió ante la vista de los que vieron su partida, antes de las seis de la tarde del primero de julio.
Gaos señaló que el trasmisor satelital enviará señal a los satélites cada vez que la tortuga salga a la superficie a respirar, y posteriormente las señales podrán ser retomadas en computadoras “y allí se sabrá por dónde anda la tortuga”.
Dos años y se perderá rastro
“Este trasmisor puede llegar a durar sobre la caparazón de la tortuga hasta dos años, lo que permitirá conocer durante este tiempo su rutas migratorias, si visita lugares diferentes, en fin, conocer más acerca de ellas”, comentó el biólogo, quien desde hace siete años trabaja con los quelonios.Proyecto para protegerlas
El biólogo norteamericano agregó que fue pura casualidad haberse encontrado en las costas de San Juan del Sur con las dos tortugas Carey, ya que según él, esta especie está casi extinguida en el Pacífico, por lo que destacó que existe un proyecto denominado “Carey del Pacífico Oriental”, cuyo objetivo es trabajar con organizaciones que se ocupen por salvaguardarlas desde México hasta Perú.
Gaos y su esposa, Ingrid Yañez, de 33 años y de nacionalidad peruana, pertenecen a dicho proyecto, y ambos llevan dos años de trabajar muy de cerca con las tortugas Carey. “Hemos encontrado ejemplares y queremos aprender de ellas; es un honor para mí haber localizado a estas dos tortugas en San Juan del Sur”, expresó Gaos.
A diferencia de otras especies de quelonios, la Carey es víctima de depredadores no sólo por sus huevos y su carne, sino que también por la caparazón, ya que es usada para la elaboración de diversos objetos de ornamento, joyas y armazones de lentes.Se pueden rastrear por Internet
De acuerdo con Gaos, Nicaragua fue representada en un encuentro --de “Carey del Pacífico Oriental”--, y a través de esa reunión los países como México, El Salvador, Honduras, Costa Rica, Guatemala, Colombia, Ecuador y Perú, brindaron información sobre la especie, y se acordó a la vez promover esfuerzos locales para investigar y protegerlas.
El biólogo culminó diciendo que quienes estén interesados en seguir el rumbo de la tortuga Brasilia, pueden ingresar a la página del Pacífico Oriental, Web:www.seaturtle.org.
Cabe señalar que la tortuga Carey es considerada como una ingeniera del ecosistema, debido a que su alto consumo de esponja mantiene el equilibrio marino, por lo que científicos advierten que si la Carey desaparece, puede ocasionar un colapso al ecosistema marino.