9 de julio de 2009


SAN JOSE | elnuevodiario.com.ni

Micheletti regresa a Tegucigalpa sin dialogar con Zelaya


La delegación del presidente de facto seguirá conversando con representantes del depuesto Manuel Zelaya para tratar de encontrar una solución a la crisis política en Honduras

Por José Leonel Mendoza y AFP | Nacionales

Micheletti regresa a Tegucigalpa sin dialogar con Zelaya
Honduras a las puertas de una solución
Para esta tarde está prevista la reunión entre Óscar Arias y los mandatarios hondureños, quienes deberán encontrar una solución definitiva a la crisis política de ese país. AFP
Las negociaciones para superar la crisis política hondureña comenzaron hoy con reuniones por separado del mediador Oscar Arias, primero con el gobernante hondureño derrocado, Manuel Zelaya, y luego con el presidente de facto, Roberto Micheletti, en su residencia particular, en San José.

"Hemos avanzado en una primera etapa. El presidente Arias ha escuchado mi posición y la de los sectores sociales y políticos que me han acompañado, que es exigir la restitución inmediata del presidente electo por el pueblo hondureño", apuntó Zelaya a la prensa al culminar su cita. Micheletti, por su parte, expresó que vuelve "totalmente satisfecho" a Tegucigalpa tras dialogar con el mandatario costarricense y prometió un proceso electoral "transparente y seguro" para los comicios generales en Honduras, previstos para noviembre próximo.

"Se ha iniciado el diálogo y queda instalada nuestra comisión de trabajo", señaló Micheletti, agregando que dejó una comisión de cuatro miembros para seguir conversando en busca de una solución a la crisis hondureña bajo la mediación del presidente de Costa Rica. "Estoy convencido que nosotros como hondureños podemos resolver nuestros problemas internos", dijo Micheletti, quien leyó una breve declaración al término de su conversación con Arias.

Ambos mandatarios anunciaron a los miembros de sus equipos negociadores. Zelaya expresó que su delegación la integran la canciller depuesta Patricia Rodas, el ex canciller Milton Jiménez, Silvia Ayala y Salvador Zúñiga. Por su parte, Micheletti nombró a Arturo Morales, Mauricio Villeda, Carlos López Contreras y Vilma Morales, quienes llegaron con él a Costa Rica. Marcia Villeda, una de las diputadas aliadas de Micheletti, explicó que, "como no hay agenda rígida establecida, hemos venido con mucha flexibilidad". El mandatario ungido por el congreso hondureño finalizó diciendo "Dios bendiga a Costa Rica, Dios bendiga a Honduras".

Por su parte, decenas de costarricenses protagonizaron una bulliciosa manifestación a favor de Zelaya cerca de la casa de Arias, mientras éste dialogaba con Micheletti. Los manifestantes, quienes pudieron aproximarse hasta las barreras colocadas por la policía, a unos 50 metros de la residencia, coreaban: "Fuera militares", "fuera 'Goriletti'", "contra el golpe militar resistencia popular".

"Nos da vergüenza como ciudadanos que el presidente de Costa Rica y premio Nobel de la Paz reciba en su casa a un criminal como Micheletti", declaró Edgar Morales, secretario general adjunto de la Asociación Nacional de Empleados Públicos. "Aquí no hay nada que negociar. La única solución es que se devuelva el poder a Zelaya", sentenció Morales a los periodistas.

Micheletti llegó a eso de las 9:55 de la mañana al Aeropuerto Juan Santamaría, en las afueras de la capital costarricense, usando una ruta alternativa después de que las autoridades nicaragüenses, fieles a Zelaya, le prohibieran surcar su espacio aéreo para llegar a San José. Durante su arribo a la terminal aérea, el presidente de facto adelantó que en su próxima visita a Costa Rica será recibido "como hoy lo hace mi pueblo, como el presidente constitucional de la República de Honduras". Asimismo, agradeció a Arias por su "liderazgo" y por el apoyo que le ha brindado en estos últimos días. "Estoy seguro de que Oscar Arias llegará a una solución", afirmó Micheletti.

Desde Washington, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, se mostró optimista. "Yo creo que hay un amplio margen para un compromiso", declaró Insulza, aunque enfatizó que "la piedra de toque es que el gobierno de facto acepte el retorno del presidente constitucional" Zelaya.

Ninguno dispuesto a negociar
A su llegada ayer a San José, el presidente constitucional, que rechazó dormir en un hotel de la capital porque la suite presidencial no estaba libre, exigió "su restitución inmediata" en la presidencia hondureña, un reclamo avalado por la comunidad internacional en su conjunto. "Espero que en las próximas 24 horas tengamos una respuesta muy clara de la contraparte golpista (...) para ver cómo están planificando su salida" del gobierno hondureño, explicó Zelaya a su llegada a San José. "Eso es como que a usted lo inviten a dialogar con un criminal que le violó a su familia y que diga que usted va a aceptar condiciones por esa violación", agregó, explicando su voluntad de no negociar.

Micheletti también avisó de que llegaba a Costa Rica a "dialogar y no a negociar" el retorno de Zelaya al poder, del que le expulsaron los militares abruptamente el domingo 28 al alba. El nuevo presidente de facto, que cuenta con el apoyo en Tegucigalpa del resto de los poderes del Estado, de los militares y de buena parte de la población, asegura que se trató de una "sucesión constitucional" para evitar que Zelaya, que ese día había convocado a una consulta popular, declarada ilegal por la justicia, se perpetuara en el poder.

Arias no quiere más sangre derramada
El mandatario costarricense, por su parte, un experto mediador como demostró en la década de los 80 al contribuir a la pacificación de Centroamérica, ha dicho que espera lograr un acuerdo satisfactorio en las negociaciones, que se prolongarán, en principio hasta mañana. "Lo que quiero es ayudar a resolver este problema porque el pueblo hondureño no se merece que haya más sangre derramada y no quiero ver morir a más gente inocente en las calles de Tegucigalpa", dijo Arias, en referencia a los dos jóvenes muertos en las manifestaciones del domingo en la capital hondureña, poco antes de que el ejército abortara el intento de regreso de Zelaya al país.

Tanto Micheletti como el mandatario depuesto se negaron a encontrarse cara a cara, como se había anunciado, alegando que "no era el momento", aseguró la ministra de Comunicación costarricense, Mayi Antillón. Dado el endurecimiento de los dos protagonistas del conflicto, Arias necesitará dotes de equilibrista y diplomacia para encontrar una salida, que podría pasar por adelantar las elecciones hondureñas, fijadas para el 29 de noviembre.

Desde Estados Unidos hasta Europa, pasando por América Latina y Naciones Unidas, la comunidad ha cerrado filas en torno a Zelaya, en particular sus socios de la Alianza Bolivariana de las Américas (ALBA), con el presidente venezolano Hugo Chávez a la cabeza, quien ha advertido que hará todo lo que esté a su alcance para "derrocar a los golpistas".

La Organización de Estados Americanos (OEA) suspendió el pasado sábado a Honduras por violar la carta democrática, y los donantes, con Estados Unidos a la cabeza, han empezado a cortar el grifo de las ayudas al país. Eso y un eventual embargo comercial podría hacer a las nuevas autoridades, y en particular a los empresarios que las apoyan, claudicar. De todas maneras, si Zelaya regresara a la presidencia, los seis meses que le quedan para concluir la legislatura serán muy diferentes a los tres años y medio anteriores, en que llevó al país a una polarización sin precedentes y a una de las peores crisis en casi tres décadas de democracia.

Policía instala cordón de seguridad en casa de Arias
La policía de Costa Rica instaló un cordón de seguridad en torno a la casa del presidente Oscar Arias. Al menos 170 policías, incluidos 50 agentes de tránsito, fueron movilizados para custodiar la residencia de Arias y proteger a Zelaya y Micheletti, quienes recibieron igual trato protocolar y de protección en Costa Rica. "Estamos en la vitrina del mundo y por lo tanto debemos hacer un trabajo de altura y mostrar qué es la seguridad ciudadana", aseguró el jefe de la policía, Erick Lacayo.

Calles cerradas y controles de seguridad en el vecindario incluye esta operación en los alrededores del hogar de Arias, situado en el transitado Bulevar de Rohrmoser, en el oeste de San José, zona donde se encuentran varias embajadas y residencias diplomáticas. También han sido asignados perros adiestrados y efectivos de la Unidad de Intervención Policial (fuerzas especiales), en este país que carece de fuerzas militares desde 1948.
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