24 de agosto de 2009
Sostiene canciller mexicana
MÉXICO | AFP Crisis hondureña amenaza la democracia en la región
La funcionaria es parte de la misión de la OEA que se encuentra en el país centroamericano para buscar una salida a la crisis generada por el golpe de Estado del 28 de junio
Por elnuevodiario.com.ni | Nacionales
Patricia Espinosa La canciller mexicana, quien es parte de la misión de la OEA, considera que la crisis hondureña es una amenaza a la democracia que se ha venido consolidando en América Latina. AFP
La crisis hondureña constituye una amenaza a la vigencia de la democracia que se estaba consolidando en América Latina, expresó la canciller mexicana, Patricia Espinosa, quien hoy llegó a Honduras como parte de una comitiva de la OEA. "La crisis hondureña también amenaza al orden constitucional que en años anteriores se habían venido consolidando en la región", sostuvo Espinosa en una entrevista publicada hoy por el diario mexicano Reforma.
La funcionaria explicó que esa es la razón por la que "gobiernos de la región con visiones políticas diferentes, puedan converger en una posición común", consultada sobre la coincidencia del gobierno conservador de México con otros de izquierda, como Venezuela, respecto a la salida de la crisis en Honduras. "Ningún país de la región puede mostrarse indiferente ante este grave retroceso" en Honduras, advirtió.
La ministra de Relaciones Exteriores expresó su esperanza de que la misión que integra junto a seis colegas y el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, encuentre una salida a la crisis "a través del diálogo y la negociación". No obstante, afirmó que, "sea cual fuere el resultado de estos esfuerzos, México seguirá aportando propuestas para concretar el objetivo común de restablecer el orden constitucional en Honduras y restaurar su democracia", tras el golpe de estado del 28 de junio que derrocó al presidente Manuel Zelaya.
Señaló que el objetivo de México en la misión que llegó a Tegucigalpa es contribuir a los esfuerzos de la OEA "incluida la gestión mediadora" del presidente de Costa Rica, Oscar Arias. La comisión de la OEA está integrada además por los cancilleres de Argentina (Jorge Taiana), Canadá (Peter Kenneth), Costa Rica (Bruno Stagno), Jamaica (Kenneth Baugh), Panamá (Juan Carlos Varela) y República Dominicana (Carlos Morales).
Base de negociación: Pacto de San José
La delegación de la OEA negociará una salida a la crisis política sobre
la base del plan propuesto por Arias, que contempla la restitución de Zelaya en la presidencia. "Lo que esperamos es que en el transcurso de esta tarde y mañana podamos escuchar de las autoridades del gobierno de facto (...) que están en la posibilidad de avalar todos los puntos contenidos en el acuerdo de San José, incluyendo obviamente las reinstalación del presidente Manuel Zelaya", indicó a la prensa el canciller costarricense Bruno Stagno. Pero para el gobierno golpista la restitución de Zelaya "es innegociable", recordó la vicecanciller de facto, Martha Lorena Alvarado.
"Ciertamente, lo que necesitamos es una expresión pública, concreta, contundente de ambas partes en el sentido de que avalan todos los puntos del Acuerdo de San José", recordó Stagno. El plan de Arias también contempla la creación de un gobierno de unidad nacional, una amnistía para los delitos políticos inherentes al golpe de Estado y el adelanto en un mes de las elecciones generales, previstas para el 29 de noviembre próximo.
La Corte Suprema de Justicia, que emitió una orden de captura contra el presidente depuesto al que acusa de 18 delitos, también rechazó el sábado el regreso de Zelaya al poder.
Misión también se reunirá con religiosos, empresarios y trabajadores
La agenda de la delegación de la OEA también incluye reuniones con representantes de la Iglesia Católica, las Iglesias Evangélicas, empresarios, trabajadores y candidatos presidenciales.
Desde Nicaragua, un grupo de 90 diputados del Parlamento Europeo dieron pleno respaldo a Zelaya, y recomendaron suspender la negociación del Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea mientras no se restablezca la democracia en Honduras.