18 de enero de 2008
Candidato republicano hace renacer debate en EU
| END Entre Darwin y Jardín del Edén
David Alandete | Nacionales
Washington / EL PAÍS
El creacionismo ha vuelto a ser un tema candente en EU desde que el republicano Mike Huckabee se presentara a las primarias presidenciales. Este reverendo bautista no cree en la evolución, según dijo en un debate electoral en mayo. Aun así, dijo posteriormente que “no es la tarea de un presidente” decidir si se enseña el llamado “diseño inteligente” en las escuelas. El actual presidente, George W. Bush, es también partidario de esta teoría.
La teoría del “diseño inteligente”, apoyada por grupos conservadores cristianos y por algunos científicos norteamericanos, mantiene que la compleja naturaleza biológica de los organismos que pueblan la tierra no puede ser explicada por un fenómeno tan plano como la evolución. Debió de haber un factor decisivo más: un creador. Dios.
Según un estudio publicado en 2007, el 53% de los norteamericanos cree en la evolución de las especies a lo largo de los siglos. El 47%, poco menos de la mitad, cree que Dios creó el mundo en siete días. La Academia Nacional de las Ciencias de EU ha aclarado recientemente que “las observaciones y experimentos de los últimos 150 años han reforzado la idea de la evolución como principio organizador de la biología moderna”.
Esta institución aboga para que se prohíba el creacionismo en las clases. “No enseñamos astrología como una alternativa a la astronomía”, dijo recientemente el profesor de la Universidad de California, Francisco Ayala, miembro de la Academia. En los colegios privados afiliados a diócesis protestantes se suele enseñar el creacionismo sin más.
Católicos optan por evolución
En los católicos, se opta mayoritariamente por la teoría de la evolución, aclarando que Dios dotó al hombre de alma y le permitió evolucionar. De hecho, el papa Juan Pablo II reconoció en 1996 que la evolución es “más que una hipótesis”. En las escuelas públicas hay una batalla que se remonta a los años 20, cuando el Estado de Tennessee prohibió por ley que se enseñara “que el hombre procede de especies inferiores de animales”.
Esta ley estuvo en vigor hasta 1968. En aquel mismo año, el Tribunal Supremo calificó el creacionismo de “religión”. Aun así, aña-
dió que “no sería inconstitucional enseñar creacionismo en las escuelas”. Por lo tanto, se lo puede enseñar en clases de historia, filosofía, ética o sociología. Pero no en las aulas de ciencia.
En 2004, un colegio público de Pensilvania comenzó una polémica que resonó en todo el país: la Junta Directiva pidió que, antes de la clase de ciencias en la que se explica la evolución, se leyera una nota explicando qué es el creacionismo. Sus miembros fueron reemplazados el año posterior y se volvió al
darwinismo.
Un consejo de profesores universitarios del estado de Tejas, ha aprobado recientemente que el Instituto para la Investigación de la Creación, en Dallas, ofrezca un título de Master en Creacionismo. Su temario se enmarcará en “los temas relacionados con la creación en sentido bíblico”.