22 de enero de 2010 | 20:55:00


Margarita cuenta que apenas es el primer paso
| END

De maquilas a auxiliar de enfermería


* Tomaba la hebra, cortaba y confeccionaba ropas en Zona Franca, y hoy retoma el hilo de su vida en progreso: es experta en suturar heridos
* Pasó 11 meses “difíciles”, con teoría y entrenándose en hospitales y no ve clientes, sino al prójimo que urge su atención
* Egresaron 222 de la Escuela de Enfermería “Yolanda Mayorga”

Por Tania Sirias | País

De maquilas a auxiliar de enfermería
Imagen
Margarita Moncada es una de las nuevas graduadas de la Escuela de Enfermería “Yolanda Mayorga”. Frank Cortés / END


comentar




Noticias eMail

Reciba gratis el informe de las principales noticias en su correo electrónico

Cuando Margarita Moncada regresa el casete de su vida hace cinco años, comenta que jamás pensó que pasaría las noches en un hospital cuidando la salud de un extraño. Menos que ayudaría a personas que nunca había visto, y que le daría consuelo en los momentos tan duros, como los que se viven cuando se pierde un familiar.

Hace cinco años, Margarita tomaba el hilo de la máquina de coser y armaba las piezas de ropa, en una maquila de la Zona Franca Saratoga. Hoy de nuevo toma un hilo, pero esta vez lo hace para coser la piel de un herido, cuando llega en busca de atención en el Centro de Salud de Mateare.

“Han sido once meses muy duro”, comenta, mientras sostiene su diploma el cual la certifica como Auxiliar de Enfermería.

Su preparación comenzó en marzo del año pasado, y con apenas ocho semanas de teoría comenzó a realizar las prácticas en los hospitales públicos del país.

Una atención humanizada

El primer hospital donde estuvo asignada fue el “Lenín Fonseca”. Allí aprendió a conocer al paciente, y sobre todo brindar una atención humanizada.

“Aprendí a conocer a la familia del enfermo, y sobre todo uno comienza a apegarse del paciente como si fuera un familiar nuestro”, comenta, mientras esboza una sonrisa.

Con su uniforme blanco y su cabello bien arreglado para su promoción, agrega que ella aprendió a saber cuándo el paciente está alegre, o cuándo se deprime al estar en la cama de un hospital.

“Nosotros también compartimos las tristezas y las alegrías con los pacientes, a sentirnos felices cuando les dan de alta, y a apoyarlos cuando no están evolucionando”, refiere.

La emoción de una vida

Otra emoción muy fuerte para Margarita, fue el recibir una nueva vida. Luego de pasar unos meses en el “Lenín Fonseca”, rotó al hospital del niño “Fernando Vélez Paiz”.

“En ese lugar fue una alegría diferente, pues era ver nacer una nueva vida, pero claro, también hay tristezas, porque no todos los niños nacen sanos. Vemos a madres felices, y a otras que lloran porque no se logró…”.

El último entrenamiento que tuvo Margarita fue en los centros de salud, que, como ella dice, son unidades de salud primaria, donde la población llega por un simple dolor de cabeza, hasta enfermedades virales como la gripe A (H1N1).

Junto a sus compañeros, también participó en el Plan Calache, con el fin de bajar el número de casos de dengue hemorrágico que afectó hace meses el país. Han sido meses difíciles, pero esto le ayudó a pensar en su futuro, donde ya decidió sacar la licenciatura en Enfermería.

Esta nueva vida aún la sorprende, dijo Margarita, pues nunca pensó llegar a ser auxiliar de enfermería. “Es un trabajo sacrificado, tomando en cuenta que tengo un hijo de cinco años y el salario será como de dos mil 200 córdobas, pero también es gratificante ayudar al prójimo”, dijo al despedirse.

Déficit de enfermeras

La directora del Silais Managua, Maritza Cuan, afirmó que existe un déficit en el personal de enfermería en el país. “Al revisar nuestros recursos humanos por población, nos damos cuenta de que el 50% de nuestros enfermeros son mayores de edad, con enfermedades crónicas y dificultad para desarrollar en el campo nuestras estrategias de salud”, dijo la funcionaria.

Comentó que el nuevo modelo de salud pública consiste en visitar al paciente en casa, sin embargo, muchas enfermeras, debido a su salud, no puede realizar esta actividad. Hay otros casos que por la edad y porque lo establece el convenio colectivo, tampoco pueden realizar turnos, y por eso se necesita un relevo generacional”, expresó Cuan.

Afirmó que en el país hay dos mil 500 trabajadores en personal de enfermería, entre personal auxiliar, general y especializado. Comentó que al ser ésta una carrera humanística, muchos a pesar de su edad, realizan turnos en los hospitales.


Comentar este contenido




imprimir comentar

Compartir

Otras noticias en País




Lo más popular

No hay Datos


Kilómetro 4 Carretera Norte
Managua, Nicaragua
web@elnuevodiario.com.ni
Teléfono: (505) 2249-0499
PBX/Fax: (505) 2249-0700