6 de junio de 2010 | 21:00:00
Tras una década de trabajo
| END El San Antonio diversifica la producción azucarera
* También producen miel, etanol, energía, cachaza, un hongo para el control de enfermedades y reproducción de algunos animales para controlar plagas de ratas
Erving Sánchez | Nacionales
Hace 10 años, la industria azucarera de Nicaragua estaba casi en el suelo, los precios del endulzante en el mercado mundial no eran los mejores y al menos tres ingenios estaban en la quiebra, entonces, los propietarios de éstas centrales refinadoras del grano dulce, comenzaron a acariciar una idea, que administrativamente era correcta.
Para sobrevivir, las centrales refinadoras de azúcar tenían que comenzar un proceso inversionista, tenían que dejar de trabajar seis meses al año, que es lo que dura la zafra azucarera y extenderse a otro tipo de obras colaterales que iban a beneficiar a mediano y a largo plazo a esas empresas.
Mario Amador, gerente general de la Comisión Nacional del Azúcar, consideró que hace una década prácticamente no era rentable producir azúcar y además sólo se producía el dulce y el ron, ahora la actividad en los ingenios está diversificada.
La inversión y diversificación de campo comenzó hace nueve años, crecieron las áreas de siembra en los ingenios, pero también la tecnología, para elevar los rendimientos productivos, de la industria y la calidad del producto final.
De hecho a nivel general, la producción pasó de 7.5 millones de quintales a más de 12 millones de quintales, que es lo que producen en total los cuatro ingenios que están funcionando en el país, pero también se debió diversificar la actividad de éstas industrias.
Actualmente quedan el Ingenio San Antonio, el Monterrosa, el Montelimar y el Benjamín Zeledón. Todos ellos están invirtiendo para industrializar más su producción para sacar nuevos productos y todos están apostando a la generación de energía y a la producción de alcohol carburante o etanol.
Amador afirmó que “si no le buscás alternativas a la producción y se queda el proceso industrial con un solo rubro, podría variar el precio y entonces se está expuesto a los vaivenes del mercado internacional y puede enriquecerte o puede hacerte quebrar”.
Contra los vaivenes del mercado internacional
Empresas como los ingenios no pueden estar sujetas a los vaivenes del precio en el mercado mundial, sino que tienen que asegurar que sobrevivirán, por lo tanto, hay que diversificar la cartera de productos.
Un ejemplo al respecto es el del Ingenio San Antonio, que recientemente terminó su zafra 2009-2010, la mayor de su historia. Es la industria azucarera más grande del país, el que tiene los niveles de tecnología más altos y su producción mas diversificada.
La producción de caña en la zafra recién terminada fue de 2 millones 827 mil 844 toneladas, que llevados a azúcar se convierten en cinco millones 760 mil 950 quintales, produciendo el ISA casi el 50 % del total del dulce que se elabora en el país entre los cuatro ingenios.
De sus 5,7 millones de quintales de azúcar, producidos en el Ingenio San Antonio, la empresa destina el 42 % para el consumo nacional y el 58 % lo exporta a diversos países, entre ellos Estados Unidos.
Por otra parte, la empresa también produce energía eléctrica a partir de la quema del bagazo de la caña, durante la temporada de zafra azucarera, y luego, 35 días más con madera de eucalipto.
En la temporada de la zafra 2009-2010, el ISA produjo un total de 200 millones 481 mil 134 kilovatios- hora, lo que a su vez se traduce en 17 megavatios hora de energía, de los cual entrega 13 megavatios-hora a la red interconectada de energía del país, a un precio que el director agroindustrial de la empresa, considera que de todos los térmicos, es el más bajo que se vende a Unión Fenosa.
Por otra parte, manifestó que exportarán 50 mil toneladas de miel, están trabajando en el mejoramiento de la semilla para la siembra de caña, en conjunto con institutos de investigación de Estados Unidos, Colombia, Argentina y Barbados, entre otros países.
En la práctica, el ingenio dejó de comprar no sólo electricidad que tenían que adquirir del sistema eléctrico nacional hace algunos años, sino que ahora vende, reduciendo sensiblemente los costos, pero también utiliza un subproducto de la actividad industrial del ingenio, conocida como cachaza, para fertilizar los suelos que están muy degradados.
A la par, hace dos años, produjeron alcohol carburante para exportarlo a Europa y este año están estudiando si les sale rentable producirlo. Entre tanto, también están produciendo un hongo que sirve como controlador biológico de enfermedades de la caña y de los pastos, como la “Salivita”, pero también se usa contra la broca del café y enfermedades de hortalizas.
Otra forma de controlar plagas que está siendo usada en el ingenio, es por medio de la introducción de gatos salvajes, buhos y culebras contra los roedores que afectan los plantíos de caña.