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Una de las prioridades de la municipalidad capitalina en esta semana es la reparación del revestimiento del antiguo cauce Oriental donde confluyen los caudales de los cauces El Dorado y Las Cuaresma.

Este año la inversión para reparar este cauce que recorre algunos barrios orientales de la ciudad es de aproximadamente C$2.4 millones, el cual además de tener una antigüedad de al menos cinco décadas, ha sido duramente golpeado por las escorrentías que bajan por el este y sur de la ciudad.

Según trabajadores municipales, con la última lluvia fuerte de junio, hubo daños en el recubrimiento y varias de sus canaletas.

“Esto es parte del mantenimiento del cauce, hay que reparar el recubrimiento dañado”, expresó el obrero, señalando que dado que el cauce tiene cierto caudal, deberían realizar algunas acciones previas.

Destacó que para la reparación primero tienen que obstruir el paso de la corriente y canalizarla con tubería, para luego lanzar tierra y poder trabajar sin problema, donde incluso utilizarán una bomba para drenar el agua acumulada.

Indicó que este tiene que soportar las aguas que entran por el cauce El Dorado, cuya ampliación en 2010 pasó de 6 a 10 metros de ancho, con 4 metros y medio de profundidad, lo cual obedeció  a una necesidad urgente de la ciudad por el incremento de las escorrentías, en temporada de invierno.

DEFORESTACIÓN AFECTA

El urbanista y arquitecto Rómer Altamirano, indicó que en los últimos años la red de drenaje ha tenido que soportar un incremento del caudal, dado el nivel de deforestación e impermeabilización de la cuenca sur de Managua, causando que la bajada de las aguas sea más intensa.

“Por experiencia propia estuve el 11 de junio de este año en la intersección entre el cauce El Dorado y el cauce Oriental, me fue imposible de cruzar. Sucede que estos cauces están diseñados para cierta capacidad, pero en situaciones extraordinarias, como fue esa lluvia, no soportan el caudal”, comentó el arquitecto.

El urbanista mencionó que dada la circunstancia, la municipalidad debería pensar en opciones para dar una respuesta al problema, el cual también tiene que ver con los desperdicios sólidos que la población lanza a la red de drenaje.

“Hay varias opciones. Por un lado la ampliación de su estructura y por otra parte la creación de micropresas para reducir el caudal de las aguas y que el impacto sea menor”, expresó el arquitecto Altamirano.

Para subsanar los problemas del drenaje de Managua se necesitará crear o ampliar 31 segmentos de cauces y construir 8 micropresas, cuyo costo oscila  entre C$40 millones y C$65 millones cada una, según el informe de respuesta municipal ante inundaciones.

Por otra parte, se necesita renovar 40 kilómetros de cauces obsoletos, pues ya no son capaces de soportar los volúmenes de agua que recibe la ciudad.

 

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