•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

En un acuerdo, entre el propietario de una vivienda y algunos vecinos, terminó la disputa por el pasadizo entre la colonia Miguel Gutiérrez y el barrio denominado El Bajío, quienes se quejaban por el cierre del paso.

Según el propietario del inmueble, quien pidió omitir su nombre, es dueño del terreno y de acuerdo con su escritura, una zona que era utilizada como pasadizo entre ambas comunidades, le pertenece, pero él decidió cerrar el paso porque era usado por vagos y delincuentes para el consumo de licor y drogas.

“El terreno es nuestro y tenemos los permisos de construcción. El problema es que vecinos del barrio El Bajío no querían que cerráramos el paso y cuando comenzamos a cavar para nivelar terreno, inició la lluvia de piedras y hasta nos arruinaron el techo”, alegó el propietario.

Por la trifulca, se solicitó la presencia policial y de la Dirección de Urbanismo, que tras corroborar la documentación, las autoridades llamaron a los vecinos con quienes acordaron que no continuaría la violencia y que el propietario dejaría un paso de un metro de ancho.

El coordinador del barrio, Juan Ramón Medrano, dijo que los vecinos consideran que se les violaba el derecho a la libre circulación, pero con documentación en mano la municipalidad les demostró que ese paso es propiedad privada y que el dueño tiene todo el derecho a disponer de su terreno.

Una vecina de la colonia señaló que “en ese barrio hay un expendio y aquí es donde se ponen a consumir las drogas y a emborracharse. Yo a veces quiero ir a comprar tortillas, pero me da miedo pasar en medio, pues exigen que les demos dinero. Además ya no se aguanta la bulla, incluso en la madrugada”, alegó la señora.