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Pablo Guzmán cruzaba a pie los semáforos de la Villa Miguel Gutiérrez, en el distrito seis, cuando ocurrió el cambio de luz a verde y corrió sin fijarse, ni mirar, que había un tragante sin tapa en la propia esquina de la marginal de la Dupla.

"Me raspé una pierna y caí en un montón de cochinadas que había en el fondo del tragante", dijo Guzmán, señalando que la municipalidad es responsable de los riesgos que corre la población por no garantizar la estructura y las tapas necesarias para la seguridad de los peatones.

En un recorrido realizado por El Nuevo Diario, la situación de tragantes abiertos en la red pluvial de Managua es un problema que se observa prácticamente en cada esquina de las calles.

El extrabajador de la Alcaldía de Managua Ismael Calderón, que habita en las inmediaciones del mercado Iván Montenegro, indicó que los tragantes están destapados por dos razones: en primer lugar, por los chatarreros que desde hace años venían robando las tapas metálicas del drenaje, así también quitando las tapas de concreto para quebrarlas y sacar las varillas metálicas de refuerzo.

"En segundo lugar, ocurre que en las vías principales transita mucho camión pesado y en esos casos, el ancho de las calles no es suficiente en las esquinas. Así es que esos monstruos de varias  toneladas para girar una calle pasan sobre las endebles estructuras a la orilla de las cunetas, quebrando los tragantes”, alegó Calderón, refiriendo que actualmente hay un plan de reparación y reemplazo de tapas de tragantes, pero no se ha hecho lo suficiente para que esto se note.

Afectados

Para la señora Mayra Gómez, los tragantes son como una trampa mortal para el peatón: "Uno va caminando y si no estás pendiente, te caés en uno de esos hoyos y terminás desquebrajada”. Asimismo, manifestó que no hay cuadra en donde no se miren esos huecos.

"Además de irte en esos huecos, terminar malmatada y la alcaldía no se responsabiliza de los daños que sufre la persona. Un día se fue un señor como de 70 años y entre los vecinos lo sacamos. El pobre se fue renqueando sin que nadie le dé ni para una curita", se quejó Gómez, habitante de Las Américas II.

Para el 2014 la municipalidad destinó C$4.2 millones para el “Plan de reemplazo e instalación de tapas de pozo de visita pluvial y rejilla en tragantes”, justificando que la pérdida de las tapas es causada por personas que se encargan del negocio del reciclaje, sin considerar que ponen en peligro a la población.

Este año la cantidad destinada para la reparación fue de tan solo C$714,286, y para el 2016 se aprobó una similar cantidad.

 

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