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Cada tarde Ángela Morales, de 57 años, se junta con otras 30 personas para recibir clases de aeróbicos en el parque Luis Alfonso Velásquez. A pesar de no tener la edad, se jubiló por diversos problemas médicos. Fue sometida a una cirugía a corazón abierto y tiene diabetes. En los dos meses que tiene de participar en las clases, impartidas por un profesor pagado por la municipalidad, siente que su salud ha mejorado.

“Mi vecina me dijo que daban clase de aeróbicos, entonces vengo todos los días para hacer ejercicios y salir de la rutina. En la colonia Nicarao no existe un lugar público donde ejercitarse y yo no puedo pagar un lugar que cuesta más de US$25, ya que no trabajo”, comentó Morales.  

En Managua el precio de inscripción en un gimnasio puede costar entre US$20 y US$60 dólares la mensualidad.

Al ritmo de música disco Morales hace su mayor esfuerzo en ciertos movimientos. Intenta ejecutarlos con menor intensidad para no perder el ritmo y conseguir más resultados positivos. “Me gusta que el profesor tiene paciencia y nos ayuda a todas”, dijo. Niños asisten a los aerobicos

El encargado de estas clases es Ronald Peña, de 30 años, quien es profesor de taekwondo y a partir de las 5:00 de la tarde se traslada a este parque capitalino, ubicado en la Avenida de Bolívar. Su primera tarea es asistir a las personas que se ejercitan en el gimnasio comunitario, un espacio habilitado con 12 máquinas, entre caminadoras y bicicletas estacionarias.

Qué tipo de ejercicios y cuántas repeticiones hacer son algunas de las indicaciones que brinda a los usuarios.

“Nuestro objetivo es ayudar a la población. Durante la hora de ejercicios al aire libre ofrecemos clases de aeróbicos, zumba, fisiculturismo, ritmos y tae-bo, que son movimientos de artes marciales a través del baile. Estas clases complementan lo realizado en el gimnasio”, explicó Peña, quien pertenece al departamento de Deporte de la Alcaldía. 

Tanto el uso de las máquinas en el gimnasio como las clases de aeróbicos son gratis y se estima que llegan a diario más de  80 personas. 

Una rutina positiva

Al salir de su trabajo, Edgar Antonio Morales, de 38 años, toma un bus que lo deja en el Luis Alfonso Velásquez. Hace unos años fue diagnosticado con diabetes, por lo que procura hacer ejercicios y mantener una alimentación balanceada. 

“Yo he bajado 27 libras por los ejercicios que hago aquí, por la dieta y jugando beisbol. Así es como me mantengo sano”, aseguró Morales, habitante del barrio Monseñor Lezcano. 

  • 4 años atrás fue inaugurado el parque Luis Alfonso Velásquez.

Desde hace un mes Ninoska Quintanilla asiste a estas clases. Después de su jornada laboral llega al populoso parque y luego sigue su rumbo hasta llegar a Carazo.  

Siempre ha sido apasionada por los ejercicios y cree que este tipo de oportunidades son beneficiosas para todos. 

“Una compañera de trabajo me comentó de estas clases y sobre las máquinas que están aquí y me pareció algo muy bueno para promoverlo. Hacer ejercicios todos los días se vuelve una rutina positiva,  a mí me ha ayudado con mi diabetes. Además son gratis, para que aprovechen personas de todas edades. Sin duda el ejercicio le cambia la vida a uno”, insistió Quintanilla, de 52 años. 

Espacios deportivos

Mi vecina me dijo que daban clase de aeróbicos, entonces vengo todos los días para hacer ejercicios y salir de la rutina". Ángela Morales, pobladora.

El parque, además de contar con áreas recreativas para niños, tiene canchas de baloncesto, voleibol, tenis, un estadio de beisbol infantil, diversos negocios de comidas, así como parqueo disponible para unos cien vehículos. 

Las canchas pueden ser utilizadas por el público en general, algunos incluso se aglomeran en torneos empresariales. 

Ahí también nació la Escuela Deportiva Sirenitas, en la que unas 30 niñas y adolescentes con edades entre 6 y 17 años aprenden a jugar voleibol.  Manuel Bejarano y Marcos Estrada se dan a la tarea de entrenar a estas personas para descubrir nuevos talentos. 

“Nuestro objetivo es promover la recreación de la mujer nicaragüense desde temprana edad a través del voleibol. Preparamos a niñas desde los seis años hasta jóvenes de 17. La Escuela Deportiva Sirenita surgió aquí en el parque Luis Alfonso, donde practicamos tres veces por semana, de 6:00 a 8:00 p.m.”, detalló Bejarano. 

La escuela es independiente y cuenta con el apoyo de la Alcaldía de Managua, asimismo tienen la colaboración simbólica de los padres de familia. En ocasiones, contó Bejarano, han recibido donaciones de utilidades deportivas del colegio Americano y constantemente realizan actividades para recaudar fondos. 

Esta Semana Santa las niñas estarían participando por primera vez en un torneo de voleibol playa, una categoría dentro de esta disciplina que comenzarán a explotar. 

Según fuentes oficiales, hasta septiembre 2015, el parque Luis Alfonso Velásquez era visitado por más de 100,000 personas semanalmente. 

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