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Los que mejor conocen Managua probablemente son los taxistas. Sin embargo hasta ellos se pierden. Eso le pasó a Edgar Gutiérrez, quien a pesar de tener 13 años como taxista en la capital, se ha desorientado en más una ocasión. Una vez una señora de Chinandega se sacó de entre sus senos un papelito donde traía anotada la siguiente dirección: de la vulcanizadora Los Trillizos, una cuadra al este, 25 varas al sur. “Me acuerdo como si fuera ayer”, relató.

“Era la primera vez que me pedían esa dirección en trece años de dedicarme al oficio. Tuve que llamar a un colega para que me ubicara”, recordó Gutiérrez.

Resulta que la vulcanizadora Los Trillizos es nueva y está ubicada en villa La Sabana, del Distrito VII de la capital, pero ese es un punto de referencia nuevo. En realidad “la señora me debió decir desde un principio que la llevara por donde fue el molino La Sabana, que está a la par de la vulcanizadora”, dice Gutiérrez.

El molino La Sabana, por ejemplo, se cerró en 1995, pero la gente los sigue usando, como aún usa muchos sitios de referencia que tampoco existen. 

Su propietaria Fátima Zelaya Lugo cerró el negocio para poner un bar. 

“Después el bar quebró y la señora se fue para Estados Unidos”, recordó Edyy Delgado, quien tiene 25 años de vivir en la zona. La casa donde fue el molino La Sabana quedó en manos de la hija de su dueña, esta la remodeló y ahora es una casa roja particular donde habitan cuatro personas. Sin embargo sigue siendo un punto de referencia y las rutas de transporte 103, 108, 112, 116,118 y 163 se detienen a bajar y subir pasajeros en el lugar.

Sistema funciona 

Bayardo Cuadra, conocedor de la historia de la capital, cree que la costumbre de decir “de donde fue” que tiene el nicaragüense no es típico de gente de poca cultura. “Al contrario, es una necesidad de orientación muy efectiva en una ciudad como Managua”, dice Cuadra.

Es que así somos los nicas y eso nadie nos lo va quitar. Pasa con el arbolito, aunque lo arranquen aquí siempre se va llamar “El Arbolito”. Petrona Margarita Canales.

“Lozelsa” fue una venta de repuestos ubicada en Altamira. En 1995 ahí se ubicó el Banco del Café. Luego dejó de existir y funcionar el banco y se instaló en el mismo sitio el Hospital Central Managua, que fue inaugurado en 2006.

El taxista Edgar Gutiérrez contó que cuando una persona va al centro médico “no me dicen lléveme al hospital tal, sino me dicen lléveme donde fue Lozelsa”.

“La Vicky”

La Vicky era una gran distribuidora de productos varios. Donde fue la Vicky es uno de los puntos de referencia más reconocidos de la capital hoy en día. Ahora queda solo el recuerdo en la memoria de los habitantes de la vieja Managua. 

El común denominador de la mayoría de puntos de referencia en Managua es que cerraron luego de la guerra. En el caso de la Vicky, tiempo después de su clausura, en el mismo lugar surgió un negocio de venta y reparación de computadoras, pero no abarcó todo el terreno que ocupaba la distribuidora —una casa esquinera de Altamira de Este—, sino que el nuevo negocio se quedó en la parte sur de la propiedad. 

Quienes adquirieron la otra parte de la propiedad (la esquina) fueron unos cubanos para abrir un bar llamado “Aché” que tiene más de 16 años de ubicarse en el lugar. El bar pasó a manos de nicaragüenses hace unos seis años, pero no se le cambió el nombre relata Carlos Hernández, trabajador del bar. “La gente lo conoce más como el bar de la Vicky”, aseguró.

Google Maps deconoce sitios 

Una de las herramientas digitales de ubicación más usadas a nivel mundial es Google Maps. En Managua las calles no tienen nombre. Al recorrer la ciudad en esta plataforma se aprecian calles nombradas de forma aislada. La ciudad se encuentra distribuida por pistas y avenidas enumeradas y nombradas solo por su ubicación de acuerdo con los puntos cardinales. Los sitios “de donde fue” no son reconocidos por Google.

En el barrio Martha Quezada está la calle 27 de Mayo. Si usted pregunta dónde queda ese lugar nadie se lo va decir, o sí: probablemente solo los que viven en el sector. Si usted pregunta dónde fue el cine Cabrera, entonces sí le van a remitir al sitio de forma rápida. La calle 27 de Mayo es donde fue el cine Cabrera, pero la gente lo desconoce.

El cine Cabrera fue uno de los más famosos de la década de los setenta, rememoró José Maldonado Torres, de 84 años. 

“En ese tiempo habían bastantes cines en Managua, es difícil decir con exactitud cuántos. A mí me gustaba ir a ese (cine Cabrera) porque era el que me quedaba más cerca y ahí me citaba con mi novia. Tenía dos tandas: una en la mañana y otra en la tarde. ¡Lástima que todos esos cines hayan cerrado!, ¡qué tiempos aquellos! Cada vez que escucho a la gente decir ‘donde fue el cine Cabrera’, vienen a mi mente todos esos recuerdos. Por lo menos quedó el nombre”, expresó José Maldonado Torres.

Clausurado el cine Cabrera en la calle 27 de Mayo, en 1995 se instaló la iglesia evangélica Jesucristo es el Señor del Universo. El edificio sigue siendo el mismo, sin embargo la estructura interna fue remodelada. Al igual que el cine Cabrera, “donde fue el cine Margot”, “donde fue el cine Trébol” entre otros, siguen siendo puntos de referencia.

El problema de Managua —dijo Edgar Gutiérrez, el taxista— es que hace falta más señalización en las calles y un mayor ordenamiento de las vías y barrios. Agregó que pese a que la Alcaldía de Managua ha venido trabajando este problema al ubicar rótulos en la entrada a los barrios, “hace falta que en esos barrios las calles estén nombradas y las casas numeradas como en otros países. Tiene que haber más orden”.

Tras 40 años de vivir en el barrio Santa Ana, en una esquina opuesta al famoso “Arbolito”, Petrona Margarita Canales aseguró que desde que se mudó a Managua, procedente de Villa El Carmen, carretera vieja a León, siempre ha habido un “arbolito” en medio de la pista de tres carriles.

“Antes estaba un hermosísimo laurel de la india, pero por un accidente se perdió. Después estuvo sembrado un (árbol de) nim, pero lo arrancaron. Desde hace un año se sembró uno de madroño y ahí lo cuidamos entre todos porque ya forma parte del inventario de Managua. Es un sitio de referencia importante”, afirmó Petrona Margarita Canales, de 70 años.

Sobre la cuestión de por qué en Managua (y en el resto del país) las direcciones son tan confusas y extrañas, Petrona Margarita Canales no vacila en decir que “es que así somos los nicas y eso nadie nos lo va quitar. Pasa con el arbolito; aunque lo arranquen aquí siempre se va llamar “El Arbolito”. 

Sin señalización 

Un estudio de la Policía Nacional y la Alcaldía de Managua concluido en agosto de 2010, indica que hace falta más de la mitad de señales de tránsito a lo largo de 200 kilómetros de calles en la capital. 

Faltan exactamente 5,604 señales verticales de tránsito, adicionales a las 4,868 existentes, según el diagnóstico de ese año. En cuanto a las señales horizontales, el informe reveló que la carencia se da en 177 kilómetros de las vías.

El historiador Bayardo Cuadra opina que el uso de estas formas de dar direcciones existe porque no hay otra referencia 

 

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