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El Museo de Acahualinca permanece cerrado desde hace un año, cuando unos 12 de metros de muro se desplomaron sobre la fosa 1, provocando que el lugar quedara cubierto de arena, lodo, concreto y piedrín. 

Las Huellas de Acahualinca no se destruyeron porque las pisadas fueron protegidas por una capa de lodo y arena que precedió al derrumbe, y luego fueron rescatadas por expertos, declararon entonces las autoridades.

El director de Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, Clemente Guido, declaró en junio de 2015 que el lugar permanecería cerrado de manera indefinida para que expertos pudieran valorar el daño causado. 

La Alcaldía de Managua anunció en abril pasado que se ejecutarían obras de rehabilitación y ampliación en el museo Huellas de Acahualinca, con un presupuesto de unos 1.2 millones de córdobas. 

Se anunció que las obras de rehabilitación y ampliación del museo estaban en período de planificación para después presentar un diseño final en tres o cuatro meses. Este será ejecutado a partir del próximo año, según información disponible en la página web de la Alcaldía de Managua.

El proyecto

El proyecto contempla la ampliación de las dos fosas que contienen las huellas de los primeros pobladores de Nicaragua,  la apertura de una galería y salas de retroproyección con realidad virtual, la ornamentación y construcción de un parque comunitario y finalmente la estabilización del cauce ubicado en el costado este del museo.

Descubiertas en 1874 por un grupo de obreros que buscaban piedras canteras, las Huellas de Acahualinca se conservan hasta la fecha porque están sobre lodo volcánico.

Las Huellas se ubican a cuatros metros bajo el nivel de la tierra y sobre el nivel del mar a una elevación de 39 metros, están ubicadas al noroeste de Managua, dentro del barrio Acahualinca. 

El museo fue fundado en 1953 por Leonor Martínez de Rocha.

De acuerdo con Clemente Guido, director del Patrimonio Histórico de la Alcaldía de Managua, se harán más estudios que permitan encontrar a la “familia de Acahualinca”, en los otros tres cauces que desembocan en el museo y son causantes de las huellas.

Más de 500 pisadas que datan de hace 6,000 años

El Museo Huellas de Acahualinca recibe un estimado de 25 mil visitas anuales entre grupos de estudiantes y turistas.

Según un artículo de la Revista Conservadora número 90, de marzo de 1968, disponible en la biblioteca digital Enrique Bolaños, "estas antiguas huellas humanas de hombres y animales, solidificadas en lodo volcánico y enterradas profundamente bajo varios metros de depósitos subsiguientes volcánicos, aluviales y de humus, fueron primeramente denunciados al mundo por el Dr. Earl Flint, un médico de los Estados Unidos que residió en Nicaragua durante la última mitad del siglo 19".

El artículo escrito por Francis B. Richardson indica que el "anuncio sobre el descubrimiento circuló por primera vez en 1878, y produjo considerable revuelo en el mundo científico de entonces, apareciendo numerosos artículos concernientes a su descubrimiento en diarios europeos y americanos".

"Por una veintena de años se siguió una acalorada controversia. La atribución de una enorme edad a las huellas por el Dr. Flint fue recibida con bastante escepticismo", prosigue la publicación, El Dr. Samuel K. Lothrop revivió algún interés en 1926 por la publicación de "Cerámica de Costa Rica y Nicaragua", pero no fue hasta 63 años después de que las huellas fueron primeramente anunciadas, que se llevó a cabo un serio esfuerzo para redescubrir el sitio.

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