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A las 10 de la mañana del pasado domingo llegó una mujer de unos 22 años de edad a la terminal de buses de la Cotran del mercado Roberto Huembes cargando un bebé en sus brazos. En el lugar se encontraba Celia del Carmen Obando Hernández, vendedora de bisutería. A las 3:30 de la tarde la joven madre le pidió a la comerciante que le cuidase al niño con la excusa de ir a buscar un taxi.

La mujer, quien nunca dio su nombre, cargaba dos bolsos: uno de mano y otro de viaje color negro. Regresó hasta donde estaba la comerciante que cuidaba a su hijo y le pidió que siguiera al pendiente del bebé mientras ella llevaba los bolsos al taxi, pero jamás regresó.

“Ella me dijo que el niño tenía cuatro días de nacido. Nunca me dijo cómo se llamaba, ni de qué hospital había salido, solo que era de El Tuma- La Dalia. Cuando regresó y me dijo que iba ir a dejar los bolsos al taxi, le dije que se llevara su hijo porque los niños no se le pueden dejar a cualquiera, que se lo podían robar, pero ella jamás regresó”, relató  Celia del Carmen Obando Hernández, de 40 años.

La escena de la entrega del bebé fue vista por Heysel Elízabeth Trujillo y Fátima del Rosario Méndez, ambas vendedoras del mercado Roberto Huembes. Describen a la mujer como alta, blanca, de pelo liso y con acento norteño. Vestía una falda café y una camisa azul con sandalias artesanales, suponen que acababa de abandonar el hospital, pues aseguran que aún traía puestos los esparadrapos y se veía pálida.

El bebé traía puesto un pañal desechable, una camisola blanca, estaba descalzo y envuelto con un suéter color morado. Todavía tenía parte del cordón umbilical. “Se notaba que no lo quería. Esa mujer vino desde en la mañana y nunca le dio pecho, el niño lloraba y ella solo lo apretaba fuerte para que se callara”, afirmó Fátima del Rosario Méndez.

LO ENTREGARON A LA POLICÍA

Las tres comerciantes —tanto las testigos como la que cuidó al bebé— esperaron hasta las cinco de la tarde con la esperanza de que la madre regresara por su hijo, pero no fue así. Decidieron llevarlo hasta la Estación Cinco de la Policía Nacional y el recién nacido fue trasladado inmediatamente al Ministerio de la Familia.

Todas las comerciantes fueron trasladadas a la Dirección de Auxilio Judicial para ser entrevistadas sobre el caso. Las dos testigos fueron liberadas pasada la medianoche del domingo, mientras que Celia del Carmen Obando Hernández fue puesta en libertad a las diez de la mañana de ayer.

Obando es madre de seis hijos. Por las mañanas trabaja vendiendo comida dentro del mercado Roberto Huembes y por las tardes se traslada a la terminal de la Cotran para vender bisuterías. Dice que nunca tuvo intención de quedarse con el bebé. Era  la primera vez que fue detenida y asegura que este episodio la ha dejado traumada, puesto que “ahora no puedo ni ver niños, fue horrible”.

La Policía Nacional continúa con las investigaciones para dar con el paradero de la mujer que abandonó a su hijo.

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