•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Aproximadamente cuarenta vendedores que otrora tenían sus tramos en la parada principal de buses del mercado Roberto Huembes, ahora han invadido la parada de buses en la esquina noroeste de la terminal departamental y la bahía de buses en la entrada de Villa Don Bosco, debido al desplazamiento sufrido por la ampliación de un segmento de la pista Solidaridad.

Según los comerciantes, el traslado les cayó como “balde de agua helada”, ya que nadie les ha dado ninguna garantía de que regresarán a sus anteriores puestos cuando el proyecto municipal esté terminado.

“Ya nos vinieron a dejar hasta aquí y ni modo, pero ahora lo que pedimos es que nos informen qué pasará con nosotros. Los de la Alcaldía dicen que nos regresarán al mismo lugar, pero gente de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) asegura que nos quedaremos en este lugar”, comentó la comerciante María Lourdes Flores.

Ventas bajas

Desde hace 11 años Flores  vende ropa a la orilla de la malla del CDI del mercado, y ahora refiere que la reubicación no les ha favorecido, pues en los últimos cuatro días no han podido vender prácticamente nada.

“Tenemos que vender para comer y pagarle al banco al que prestamos para mover la mercadería. Antes a mediodía teníamos al menos C$500, pero en los últimos días no hemos vendido nada. Dicen que nos acomodemos, pero el banco no espera a nadie”, alegó.

Por su parte Cristina Selena Hernández, que vende ropa de paca, comentó que en la bahía de buses ya tenían clientela y la cantidad de gente que bajaba de los buses era enorme, por lo que siempre alguien compraba, pero en el actual punto, los tramos están a 50 metros de la parada del trasporte público y la gente no pasa frente al tramo.

Hernández detalló que ahora tiene que sufrir sol, viento, tierra y la presencia de los “pirucas” que por falta de vigilancia del mercado, rondan por los tramos para llevarse mercadería.

“Después de 25 años en el mercado, siento como que estoy comenzando de cero”, dijo el comerciante Marlon Jarquín Obando, quien se siente perjudicado. “Antes tenía mi clientela, pero como nos movieron la gente anda perdida y compran donde tienen más cerca, no te andan buscando. Incluso la gente ni sabe del paso de las rutas, porque hay unidades que vienen de Rubenia  y otras del lado del Dorado”, señaló Obando.

Para la concejal del Partido Liberal Constitucionalista, Rosa Argentina Navarro, la municipalidad está haciendo un gran esfuerzo con la ampliación parcial de la pista Solidaridad, que es una de las vías más importantes de ingreso a la ciudad, sin embargo consideró que la Alcaldía también debe ubicar a los comerciantes en zonas apropiadas.

“Estoy de acuerdo con el ordenamiento. Los comerciantes se ponen dónde quieren y es tiempo que se determinen las áreas de ocupación si es que se quiere ver una ciudad ordenada”, dijo la concejal del PLC, señalando que el desorden se debe a la falta de acciones por parte de los inspectores municipales.

Navarro indicó que las paradas de buses son espacios públicos que no deben ser invadidas por los comercios, porque obstaculizan al paso del peatón, pero también la Alcaldía debe ser clara con los comerciantes y darles sus espacios apropiados para que puedan ganarse el pan de cada día.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus