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A las puertas del 37 aniversario del mercado Iván Montenegro, comerciantes y compradores se quejan por el mal estado de la red de drenaje, el adoquinado de los parqueos, la expansión desordenada y la falta de un lugar para contener los desperdicios.

Para algunos, este necesita una rehabilitación total, mientras otros consideran pertinente que al menos el drenaje y el orden deben ser prioritarios para mejorar las condiciones del local.

Con 20 años como comerciante de este centro de compras, Felícita Ramones señala que los principales problemas se dan durante la temporada de invierno, aunque en realidad los charcos son de todos los días.

“Acá cambiaron el techo, pero no repararon las canaletas y se desbordan. Hay tubería que lleva el agua para abajo, pero están dañadas y se chorrea todo. Entonces el agua se riega por todos los pasillos”, alegó Ramones, agregando que se atasca todo el drenaje.

“Ya es tiempo que rehabiliten todo el mercado, pero también que ordenen. Antes el basurero estaba a la entrada (por la delegación distrital), pero como instalaron los frigoríficos para las queseras, pasaron la basura para acá atrás, donde están las comiderías y la venta de carnes”, señaló Ramones, señalando que la alcaldía se lleva los desperdicios continuamente, pero el parqueo se pone terrible cuando faltan una vez.

El comprador Óscar Reyes consideró antihigiénico que la basura esté en las cercanías de las áreas de comidería y alimentos. “Vine en mi carro. Al entrar lo primero que vi fue el contenedor de basura rebalsado y cuando abrí la puerta se siente toda la patada de los desperdicios, incluyendo carne y mariscos podridos”, dijo Reyes.Los charcos son comunes en el mercado.

La comerciante Susana Santamaría expresó no aguantar que la tubería del área de las comidas se viva atascando, supurando agua sucia de las cajas que están en los pasillos.

“Esta es área de comida y no podemos estar así. A veces hasta dos veces a la semana sucede, y hay que ir a cada rato a las oficinas administrativas para que vengan a destaquear la cochinada. Los de la Corporación de Mercados Municipales de Managua (Commema) dicen que las comerciantes  tenemos la culpa, porque lanzamos desperdicios por el drenaje, pero no es eso. Esa tubería es vieja, de cemento y se está desboronando. Además es muy estrecha para suplir la demanda de la cantidad de tramos”, alegó Santamaría.

Destacó que los problemas del mercado son bien sabidos por Commema y deberían cambiar toda esa tubería, pero hasta el momento todo sigue igual. Asimismo, detalló que el problema se agudiza cuando llueve y todo el piso está bajo agua, lo que ahuyenta a la clientela y afecta a los comerciantes por la baja en las ventas.

Pedro Martínez Gutiérrez, en el área donde está su tramo, no tiene mayores problemas y no se queja.

“El techo ya no filtra y aquí tampoco tenemos problemas con las canaletas del techo”, asegura Martínez.

Para la comerciante de comidería Graciela Fernández, el mercado no presta las mejores condiciones, ni para las ventas ni para los compradores.

“Hay mucha suciedad y terribles malos olores por todos lados. Aquí uno tiene que barrer y Commema solo manda a recoger la basura, si acaso. A veces uno tiene que ir a tirar la basura para estar en lo limpio. Es terrible. Otro problema es la vigilancia del parqueo. Se paga para meter un vehículo y que ellos lo cuiden, pero no se hacen responsables cuando se te meten al carro o te roban la moto”, aseguró Fernández.

El Nuevo Diario el viernes intentó conocer la reacción de la dirigencia de Commema en el mercado Iván Montenegro, pero a las 8:40 de la mañana no había alguien que pudiera atender.

Este mercado abrió sus puertas en abril de 1981 y en él actualmente trabajan 3,500 comerciantes fijo y vendedores ambulantes.

La principal expansión se ha desarrollado sobre la parte este y sur, invadiendo las paradas de buses, los accesos al mercado y haciendo más difícil una evacuación a la hora de un fenómeno natural o incendio.