•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Una semana después de ser capturado, Nelson Israel Largaespada, quien se desempeñó como director de operaciones de la Empresa Nicaragüense de Alimentos Básicos (Enabas), fue presentado ayer en los juzgados de Managua para ser procesado por el delito de peculado en perjuicio del Estado de Nicaragua.

La acusación de la Fiscalía refiere que en el año 2013, Largaespada se confabuló con Manuel Alfonso Trillanes Rodríguez y Byron Antonio Calero, también trabajadores de la entidad y quienes se encuentran prófugos, para sustraer productos que formaban parte del Programa de Nutrición Escolar del Ministerio de Educación.

A Nelson Israel Largaespada se le acusa de haber sustraído de la bodega central de Enabas 1,302 quintales de azúcar, 547 quintales de frijol rojo, 1,883 quintales de arroz calidad 80/20, 887 quintales de arroz calidad 70/30 y más 963 litros de aceite, productos valorados en 4,260.014 córdobas.

Los otros dos responsables del delito no están siendo procesados porque se encuentran prófugos.

En la audiencia preliminar el juez Carlos Solís, titular del Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencia, le impuso a Largaespada la medida de prisión preventiva por considerar que se trata un hecho grave. La audiencia inicial quedó programada para el próximo 9 de junio. La pena por el delito de peculado es de entre 4 y 10 años de cárcel.

NO ES LA PRIMERA

El tres de julio de 2015 fueron sentenciados a cinco y seis años de prisión un comerciante y dos exempleados públicos por haber cometido fraude en  perjuicio de Enabas.  El fraude por C$11,473,590.70 se cometió mediante la emisión de compras virtuales o fantasmas entre  el 2 de diciembre del año 2013 y febrero del 2015.

Los sentenciados a cinco años de cárcel fueron el comerciante Salomón Maradiaga Lanzas, y José Dolores Gutiérrez Alfaro, exprogramador del área de Informática en Enabas, mientras que Hildebrando Mercado Sándigo, quien era subdirector de Facturaciones en Enabas, fue condenado a seis años.

En el juicio quedó probado que Mercado Sándigo “con pleno conocimiento que el crédito (dado por Enabas a Salomón  Maradiaga) no había sido pagado autorizaba la facturación de nueva mercadería a favor de este”, refirió la resolución judicial.

Por su parte, Gutiérrez Alfaro, se encargó de inhabilitar el sistema de registro para hacer “invisibles” los pagos virtuales o ficticios. La mercadería (víveres) obtenida de manera ilícita por Maradiaga Lanzas, con la participación de los dos exfuncionarios de Enabas, era parte del programa “Alimentos para el Pueblo”, impulsado por la Presidencia de la República.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus