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El rescate de personas atrapadas en sus vehículos fue el servicio que predominó en las atenciones del Benemérito Cuerpo de Bomberos (BCB), durante los últimos cuatro días, tras las lluvias que afectaron a por lo menos nueve sectores del centro y oeste de la capital.

El subteniente del BCB, Jasser Rivas Medal, segundo jefe de prevención y capacitación, explicó que la gente se arriesga innecesariamente y una de las cosas que más le preocupan son los niños que jugaban en las orilla de la inmensa masa de agua en el cauce El Dorado, que se desbordó dos días consecutivos y estuvo en su máxima capacidad el domingo.

Según el BCB y la Alcaldía de Managua, los barrios con afectaciones de consideración tras las lluvias de la última semana fueron Jonathan González, Bolonia Sur y Linda Vista, así como el cauce El Dorado, reparto Serrano, los Laureles Sur, la zona de Plaza España, Hialeah y la pista Suburbana.

El subteniente Rivas indicó que los conductores deben estar claros de que los vehículos tipo sedán no están diseñados para soportar agua y pronto se apagan, ya sea porque se les mojó  las bujías o les entró agua por el escape. La mayoría no está diseñado con la fuerza para ir contracorriente y terminan siendo arrastrados fácilmente por la enorme fuerza de las aguas.

“Como institución recomendamos que a quienes anden en sus vehículos, cuando suban la corriente busquen un parqueo y no desafíen la corriente. Si quedan atrapados, pueden llamar al 115 o el 120 para poder atender el rescate. Un llamado muy importante es para los padres de familia. Logramos ver que en el cauce El Dorado unos niños desafiaban la corriente y no queremos ver desgracias. La última fue hace mes y medio, cuando un vehículo se fue al cauce y dos personas fallecieron”, dijo el oficial Rivas.

Indicó que cuando las vías están anegadas quedan bajo el agua manjoles abiertos, tragantes sin tapa, posibles huecos en la vía, además que no se puede calcular bien la altura de las aguas. Con el simple hecho de que el escape queda  bajo el agua, si le entra líquido el motor se apaga. Por eso incluso los cuerpos de rescate, en este caso el BCB, tiene dos vehículos especiales para actuar en medio de inundaciones.

Bomberos recomiendan nunca cruzar calles anegadas.“Durante la emergencia del jueves en la zona de los semáforos del Hospital Militar (segmento de la pista Benjamín Zeledón), nos tocó rescatar a los pasajeros de una ruta 104 con más de 30 pasajeros, que se detuvo en medio de la corriente. También la gente debe tener conciencia del peligro. Ese día también tratamos de sacar de su vehículo a un taxista, pero este se negaba a abandonar su vehículo que estaba en medio de la calle inundada”, dijo el subteniente Rivas.

Alcaldía tiene proyectos para renovar drenaje

A quienes permanecen en sus viviendas en zonas de riesgo de Managua, recomendó tener una linterna, un radio de baterías, estar pendientes de las noticias, tener a mano las llaves de la casa, tener a las personas de la tercera edad listas por si hay que salir de la vivienda rápidamente, además nunca intentar pasar sobre puentes bajo cauces desbordados, ni entrar a las corrientes para cruzar la calle y esperar a que baje el nivel del agua. 

Si están expuestos a un muro débil sin las normas de construcción adecuadas, es preferible que la familia se refugie en un lugar seguro. Igual en zonas de posible deslave.

Según las autoridades municipales capitalinas, existe la posibilidad de derrumbes en zonas inclinadas de la capital de Nicaragua debido a la humedad en los suelos, saturados por las lluvias.

El secretario general de la Alcaldía de Managua, Fidel Moreno, en sus declaraciones a El 19 Digital destacó que una de las preocupaciones es la abundante humedad en los suelos, ya que pueden empezar a ceder las laderas.

Datos de Defensa Civil explican que la cuenca sur de Managua tiene una extensión de 552 kilómetros cuadrados y presenta niveles topográficos que varían de 900 a 38 metros sobre el nivel del mar, creándose un plano inclinado con pendientes fuertes en las partes altas.

Uno de los puntos de riesgo en la ciudad es el barrio Frawley, en el distrito III, donde un muro de de tres metros está a una altura de tres y medio metros sobre las viviendas de 32 familias.

“Estamos con miedo, pero para dónde nos vamos a ir. No hayamos las horas que nos trasladen”, dijo Cándido Lorenzo Pastrán, quien señalaba el muro de 65 metros de largo sobre las endebles viviendas de madera y latas.

El lugar fue visitado por representantes de la municipalidad y aseguraron que los trasladarían, pero para eso debían comprar los terrenos para la reubicación. Según los pobladores de Frawley, ya los terrenos fueron comprados en el kilómetro 10.5 de la carretera Sur, pero hasta el momento no saben más.

Fátima del Socorro Contreras destacó que las paredes sobre las que está el muro son de tierra porosa y pidió a la municipalidad que los trasladen pronto, antes de que suceda como en el barrio 18 de Mayo, donde al caer un muro fallecieron ocho personas.

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