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Capital debe adaptarse a fenómenos naturales

Foto por: Melvin Vargas

Expertos recomiendan mejorar las casas para resistir las inundaciones.

Ambiente. Expertos explican que la capital es una zona muy vulnerable a las lluvias y que la población necesita adecuarse a esta condición.

La capital es muy vulnerable a los fenómenos naturales, por el lugar donde se construyó desde tiempos de la colonia. Una de las opciones enfrentar esto es adaptarse, tanto a fenómenos sísmicos como meteorológicos, considera Claudio Romero, director del Instituto de Geología y Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (IGG/Cigeo UNAN-Managua). 

Romero cree que las inundaciones que afectan la capital son un problema de “mal ordenamiento territorial”. 

Así lo afirmó durante la apertura de un curso de adaptación ante el cambio climático en espacios urbanos, en conjunto con Hábitat para la Humanidad, el pasado miércoles. 

Según Romero, aún se desconocen las zonas de inundación y para esto debe hacerse estudios para conocer cuáles son esos lugares aptos para espacios urbanísticos. 

Para el experto, la vulnerabilidad de la capital no es un problema que inició hace pocos años, sino desde que empezó a construirse la ciudad sin estudios, en tiempos de la colon

“Por los fenómenos sísmicos y meteorológicos se dice que Managua no debe ser la principal ciudad o no se debe seguir construyendo”, sostiene el director del IGG/Cigeo. 

Sin embargo, ante la realidad, lo que debe hacerse es estudiar los fenómenos y hacer estructuras que resistan, es decir adaptarse al entorno, explica Romero. “Hacer mejoras en las casas que puedan resistir inundaciones y sino, en caso extremo, la única opción sería la reubicación”, asegura.

Pensar al construir

Frank Matus-Aguirre, director de Hábitat para la Humanidad, organización que se dedica a apoyar el mejoramiento de viviendas a familias pobres, asegura que el cambio climático es perceptible y se manifiesta en Managua con las últimas inundaciones. Considera que las familias de bajos recursos son las más expuestas. 

Señala que hay que recordar que existen personas que viven en zonas de riesgo porque llegaron en forma de asentamiento y construyeron en lugares donde la vulnerabilidad es muy alta.   

“En la parte constructiva, la gente que vive en barrios que se inundan deben hacer obras de mitigación, como elevar la parte de enfrente de la casa. Aunque esto puede resultar costoso económicamente”, explica. 

Matus-Aguirre dice que las medidas de adaptación que deben empezar a realizar la población es dejar de arrojar basura en calles y cauces. De igual forma informarse sobre este tema y cumplir las normas de construcción. 

Geológicamente, las corrientes de agua que bajan desde las sierras de Managua son un proceso natural que ha formado las características de la parte baja de la capital. Sin embargo, la actividad humana ha alterado este funcionamiento, al cortar los bosques, arrojar basura a cauces y construir casas en el paso de estos o en zonas bajas, señalan los expertos.