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Ampliarán dos micropresas para aplacar escorrentías

Foto por: Bismarck Picado

Las lluvias atipicas superan su capacidad promedio.

Las obras se desarrollarán en las micropresas de Santo Domingo, ubicada en la zona del camino viejo, a un costo de C$10 millones; y Villa Fontana, en la entrada de San Isidro de la Cruz Verde, en el que se invertirán C$4.5 millones. 

Dos micropresas importantes que reducen las escorrentías pluviales hacia el centro de la capital serán ampliadas en su capacidad de captación, para evitar que las lluvias atípicas sobrepasen el embalse y causen problemas sobre la zona urbana.

Las obras se desarrollarán en las micropresas de Santo Domingo, ubicada en la zona del camino viejo, a un costo de C$10 millones; y Villa Fontana, en la entrada de San Isidro de la Cruz Verde, en el que se invertirán C$4.5 millones. 

Según la justificación del proyecto propuesto en el Plan de Inversión Anual de la alcaldía capitalina, se ejecutarán para mejorar la captación de las aguas pluviales provenientes de las subcuencas durante el invierno.

Las obras consisten en ampliar la descarga que controla y regula las escorrentías de las aguas pluviales. Señalan que año con año afectan a Managua, causando daños a la infraestructura vial, en viviendas y causando daños materiales, como ocurrió en septiembre de este año. 

Reducir impacto

El ingeniero hidráulico, Porfirio Suárez, indicó que esto ayudará a reducir el impacto que provoca el invierno, con lluvias que pueden superar los 80 y los 120 milímetros cúbicos, que al año pueden ocurrir de dos a tres veces sobre la ciudad.

“La problemática depende del volumen de la precipitación, el tiempo y la concentración de la precipitación. Pero también esto está supeditado al tratamiento de impermeabilización de los suelos y el despale en la subcuenca sur de la capital. Si no hay árboles que frenen las corrientes, ni terrenos que absorban el agua, dependiendo de la pendiente, la corriente pluvial se desplaza a gran velocidad  y el impacto se da en la parte más baja”, explicó Suárez, quien recomienda que además de la ampliación, se deben aplicar planes de prevención y tratamiento de la zona con una extensión de 825 kilómetros cuadrados.

Señaló que mientras no se resuelvan los problemas en la cuenca sur y de mantenerse el ritmo de intervención y transformación de la utilidad de los suelos en la zona alta, de nada servirá la ampliación de las micropresas. 

Suárez destacó que es importante trabajar en esas áreas y aplicar las normas establecidas en el uso de los suelos, algo en lo cual la municipalidad debe ser más enérgica, ya que los costos para la ciudad son millonarios.