•  |
  •  |
  • Edición Impresa

El periodista Manuel Torres es innovador, versátil y, según admite, tiene “un poco de suerte”. A inicios de su carrera entrevistó a Shakira cuando vino a Nicaragua por primera vez y después correteó al expresidente Arnoldo Alemán cuando cubría la presidencia. 

Ahora es editor del diario The Times Picayune, de Nueva Orleans, Estados Unidos, —del que también ha sido miembro del consejo editorial— y como periodista de investigación destapó un escándalo de corrupción política sobre el financiamiento de las campañas electorales en ese país.

La investigación se llamó “Luisiana comprada” y en ella se evidenció cómo las industrias de los principales contribuyentes de las campañas recibían contratos  estatales. El escándalo resultó en dos investigaciones criminales del FBI, un juicio en el que un procurador fue condenado y multas a políticos que tuvieron que regresar más de US$355,000 por contribuciones ilegales.

“Ninguna idea debe ser engavetada”

Torres también fue clave durante la cobertura al huracán Katrina y sus secuelas. Esta semana estuvo en Managua impartiendo un taller sobre periodismo de mochila y género, impulsado por la Unión Europea (UE). 

¿Qué pretende con este nuevo taller?

La idea es discutir cómo ha cambiado la forma de hacer periodismo ahora con el avance las nuevas tecnologías. La idea de formar a un periodista de mochila es que con el equipo que ande en la calle pueda ser capaz de reportear la noticia desde el lugar de los hechos, pero que también la transmita y la publique en diversos sitios web al mismo tiempo. Una de las cosas que quise dejar claro en el curso es la forma en que el periodismo está cambiando, que se debe aprender a evolucionar.

Yo me formé como periodista en la UCA y tiempo después me gané una beca para terminar la carrera en la Universidad Estatal de Luisiana, en Estados Unidos, y tengo una maestría de periodismo por la Universidad de Alabama. 

Cuando terminé la maestría inicié como reportero en The Time Picayune y así he venido evolucionando, pero todo lo que yo aprendí fue para hacer periodismo tradicional, sobre todo en prensa escrita. Mi rol era ir a la calle, reportear la noticia y regresar a escribirla a la redacción. Yo no hacía video, no estaba pensando en internet, el periodista actual está llamado a hacerlo todo.

¿Cómo fueron sus inicios en la carrera?

Inicié como pasante en lo que fue el diario Barricada, cubriendo temas universitarios, luego me fui a La Prensa como pasante y me tocaba hacer lo que me mandaran. Hice tres años en la UCA y fui a terminar la carrera en Luisiana, en el año 1996, con la beca que me dieron en la embajada de Estados Unidos.

Al regresar de Estados Unidos empecé a trabajar en El Nuevo Diario como reportero y mi fuente era la Presidencia. Me tocaba andar detrás de Arnoldo Alemán donde sea que estuviera. También cubría al Frente Sandinista y otros temas políticos. Cubrir a Arnoldo fue interesante porque todos los medios estaban unidos y trataban de mantener la distancia con el Gobierno. Muchas conferencias de prensa con Arnoldo Alemán fueron muy, muy acaloradas y toda esta experiencia en El Nuevo Diario fue clave para mi trabajo como periodista político en Estados Unidos.

“La política no está desligada de la literatura”

¿En qué momento decide volver a Estados Unidos?

Cuando estaba en El Nuevo Diario hicimos un proyecto conjunto con un diario de Alabama y uno de los que vino de Estados Unidos era profesor de la Universidad de Alabama; me dijo que debía considerar hacer un posgrado allá, que podía trabajar como asistente de la facultad, eso me cubrió la matrícula, después hice la maestría, conocí a la mujer que hoy es mi esposa y decidí quedarme a vivir en Estados Unidos.

¿Cómo es que ingresa a trabajar en The Times Picayune?

Por suerte. En el año 2000 me ofrecieron un trabajo, yo estaba recién llegado de Nicaragua y por supuesto que acepté. Entré como reportero de temas de zonificación y la alcaldía de un condado.

¿Cómo se dio ese proceso hasta llegar a ser editor?

Después de año y medio de estar cubriendo la alcaldía del condado me asignaron a todo el gobierno estatal, eso fue hasta el año 2005. Luego me pidieron que me convirtiera en editor, pero para los temas de unos de los condados donde están los  suburbios de New Orleans; eso fue exactamente una semana antes de que entrara el huracán Katrina. 

¿Qué fue lo más difícil de cubrir el huracán Katrina?

El huracán inundó todo el condado que yo tenía asignado y toda la ciudad. Fue difícil porque cubríamos la noticia como podíamos y tuvimos que reorganizarlo todo. 

El huracán inundó toda la oficina que tenía asignada y tuvimos que ocupar los camiones donde se distribuían los periódicos, así nos fuimos al otro lado del río Misisipi, que fue la única parte de la ciudad que no se inundó. Pasamos más de un mes sin oficina pero siempre informábamos a la gente, sobre todo a través de internet porque el periódico no salió como tres o cuatro días. En todo ese tiempo jamás pude ver a mi familia, porque se había evacuado.

¿Cómo le llegó la propuesta de integrar el consejo editorial?

Después de año y medio como editor, pasé de la sección de noticias a la sección de editoriales y me llaman a formar parte del consejo editorial, pero siempre seguí editando. Eso fue del año 2006 al 2012, fue más que todo un reconocimiento a mi trabajo.

Iván Taylor, el nica que conquistó la televisión estadounidense

Ustedes como The Time Picayune ganaron dos premios Pulitzer por la cobertura que dieron al huracán, ¿en qué se diferenció la suya con la de otros medios?

Cuando se otorgan los premios, ellos nos dicen que fue por esa sorprendente transformación que hicimos de un día para otro. Pasamos de ser un medio impreso a un medio digital porque el diario estaba inundado y no podíamos imprimir el papel. Además tomaron en cuenta que muchos de nosotros los trabajadores lo estábamos pasando mal porque nuestras casas estaban inundadas, teníamos cosas por hacer, en qué pensar pero siempre seguimos trabajando. Los jueces del Pulitzer reconocieron que nos convertimos en la voz local de la comunidad. 

¿En algún momento ha sentido discriminación por ser latino?

A veces por parte de algunas fuentes, pero no siempre. New Orleans es una ciudad donde hay gente de todos lados: latinos, criollos, afroamericanos, americanos… Es una ciudad de mucha mezcla, así que eso no ha afectado mi carrera.

¿Cómo valora la nueva generación de periodistas nicaragüenses? 

He notado que tienen mucha iniciativa, quieren superarse y asumir estas nuevas tecnologías; esto lo he visto en los cursos que he impartido, porque siempre hay estudiantes de periodismo y periodistas que ya están reporteando todos los días. Creo que la teoría debe ir de la mano con la práctica, si yo no hubiera tenido esa preparación que tuve en la universidad, esas pasantías que hice en dos diarios nacionales y luego mi experiencia como reportero en El Nuevo Diario, quizás no hubiera podido hacer todo lo que he hecho.

¿Cuál ha sido la clave para llegar hasta donde está?

Creo que ha sido un poco de suerte pero también trabajar duro, ser dedicado y tener orgullo de tu trabajo. Tuve la suerte de que entré a la UCA cuando acababan de empezar las pasantías en los periódicos, tuve la suerte de ganarme la beca a Estados Unidos, pero cuando la suerte te llega tenés que comprometerte con el trabajo. Es clave reconocer cuando no sabés,  pedir ayuda cuando la necesitás y siempre seguir aprendiendo. Otra cosa: los talleres de formación son buenos, pero un profesional tiene que ser autodidacta porque la mayoría no puede acceder a estos. 

Manuel Torres 

Máster en periodismo 
Editor en The Times Picayune, Nueva Orleans
44 años
Casado
Dos hijos de 14 y 12 años

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus