•   Río de Janeiro, Brasil  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Bajo una lluvia fría y en una piscina aún verde, la dupla británica se impuso este miércoles en la prueba olímpica de trampolín sincronizado de tres metros masculino de Rio-2016 y desplazó a los siempre triunfadores chinos, relegados al tercer lugar.

Jack Laugher y Chris Mears, bronce en el Mundial-2015 y campeones europeos en 2016, sumaron 454,32 puntos al término del sexto salto, por delante de Sam Dorman y Mike Hixon de Estados Unidos (450,21) y Qin kai y Cao Yuan (443,70).

Los ganadores de la prueba. AFP

"Fantástico, orgullosos de los que hicimos por Gran Bretaña", dijo Laugher luego.

Antes de los británicos, sólo habían logrado desplazar a los chinos del primer lugar los griegos Thomas Bimis y Nilos Sirandis en 2004, durante sus Juegos en Atenas.

"No tuvimos el desempeño que queremos, no nos fue como queríamos. Ahora hay que empezar a entrenar de nuevo", expresó Cao.

Reglamento

La dupla mexicana compuesta por Jahir Ocampo y Rommel Pacheco, que terminó quinta, exigió sin éxito que se permitiera repetir el último salto porque las luces del estadio Maria Lenk se encendieron justo cuando comenzaban la ejecución.

"El reglamento dice que si hay un ruido, una luz, algo que sea notorio se debe repetir el clavado, Jahir levantó la mano, pero el juez árbitro estaba del lado derecho, ahí no se percibió, o no lo sé si lo percibió", contó Pacheco.

En un principio, entendieron que habían sido autorizados por el juez árbitro Yu Jian. Ocampo, que fue el que pidió la repetición, contó a periodistas que cuando estaba reclamando uno de los jueces incluso le confirmó a Yu sobre la irregularidad.

Ahí, subieron de nuevo para saltar bajo un grito repetido de "¡México, México!" desde la tribuna. Pero después de más de un minuto de espera, les obligaron a bajar.

"Una jueza se le acercó y le dijo 'sí, se encendieron las luces' y ahí estaba todo bien. Cuando estamos ya en el trampolín, estábamos esperando el silbato para hacerlo y ahí escuchamos las clasificaciones, bajamos, fuimos otra vez y ahí la china dijo 'no, no, no'", narró Ocampo.

Ninguno de los atletas en el podio comentó la polémica. Dorman indicó que la situación lo ayudó a no pensar en la competencia, restando presión.

"No sé bien qué pasó, fue un largo tiempo (...). Me puse mis audífonos y me quedé esperando para saltar", indicó por su parte Mears.

Problema químico

México nunca presentó en cualquier caso una propuesta que les permitieran tener algún chance de podio.

"No hicimos los clavados como otras veces, ayer tuvimos un entrenamiento espectacular y estaba tranquilo. En el trampolín estaba muy tranquilo, pero en la competencia no se nos dio, no nos salieron los clavados como tal", expresó Ocampo.

La dupla rusa Evgeny Kuznetsov e Ilya Zakharov, plata en Londres y en los últimos tres campeonatos mundiales, terminó penúltima, superando únicamente a la deficiente dupla brasileña.

Una vez más, el agua de la piscina dio que hablar. El verde se mantenía y parecía extenderse ahora a la alberca vecina para el polo acuático.

El comité organizador habló primero de una mezcla de algas y el sol, pero la Federación Internacional de Natación (FINA) aclaró el misterio y dijo que la tonaldiad fue por falta de algunos productos químicos que modificaron el PH del agua, pero reiteraron que no planteaba ningún problema de seguridad para la salud de los atletas.

Los atletas dijeron por ejemplo que era más fácil ver bajo el agua, pero se mostraron tranquilos, al igual que las competidoras del día antes.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus