•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Montada desde el martes en una autopista dorada de cinco estaciones, Simone Biles se detendrá hoy por el oro más brillante, el que corona a la gimnasta más completa en la final del ‘all-around’, una exhibición individual que solo aguarda por ella.

La diminuta estrella estadounidense no ha dejado de brillar desde que aterrizó en Río, donde pegada a una sonrisa contagiosa parece embarcada en una fiesta constante. Tuvo que esperar cuatro años para vivir su sueño olímpico, después de haberse quedado fuera de Londres por ser demasiado joven, y se está bebiendo a tragos sus primeras Olimpiadas.

Mientras aguardaba el tren a Río, esta joven texana de 19 años tampoco perdió el tiempo. Desde que ingresó en tromba al circuito sénior en 2013 lo ha ganado todo, incluidos dos récords históricos: ser la gimnasta con más triunfos mundiales (10) y la primera en encadenar tres títulos del ‘all-around’. 

Con la épica y los superlativos como compañeros de viaje durante gran parte de su vida, Biles vino a Brasil por otra gesta, llevarse cinco oros de sus primeros juegos, más que ninguna otra gimnasta del mundo en el mismo evento.

Y su carrera, de momento, va sobre ruedas. Después de su exhibición en la ronda clasificatoria, donde acabó primera en cinco de las seis pruebas --solo las barras asimétricas se le resisten-- volvió a dar un espectáculo memorable en la final por equipos, conduciendo a Estados Unidos hasta su segundo título consecutivo. 

Primera prueba superada, y con nota. “Ha sido todavía mejor de lo que esperaba”, admitió tras la competición. Tanto, que no sabía si iba a ser capaz de dormir esa noche. 

El enemigo en casa 

Nadie duda ahora que esta atleta que apenas levanta 1.45 metros cuando tiene los pies pegados al suelo, pero que los multiplica con creces en sus acrobacias, sumará el segundo oro hoy ante la atenta mirada de una familia olímpica, que ya la considera como una de las protagonistas de estos juegos que aún no han llegado a su ecuador.

Contra su leyenda olímpica en construcción luchará su compatriota Alexandra Raisman, doble campeona por equipos y también excelente junto a Biles en el oro del martes, que a sus 22 años acabó segunda la ronda clasificatoria. 

Pero cuando el oro individual está en juego no hay amigos, y menos en el equipo estadounidense, acostumbrado a una afilada competencia interna.

Así lo quiere su seleccionadora, y responsable de su éxito, Martha Karolyi, la esposa del mítico entrenador de Nadia Comaneci, Bela Karolyi.

La excelencia, sin embargo, también tiene una cara amarga, la que se le quedó a la campeona del ‘all-aroud’ en Londres-2012, Gabrielle Douglas, que no podrá defender su corona en Río, víctima de la regla que impide que más de dos atletas de un mismo país compitan por medalla. 

Lucha de humanas 

En el mundo de los mortales, los ojos estarán puestos en la sólida Aliya Mustafina, mayor medallista de la gimnasia en Londres --incluyendo el bronce en el ‘all-around’--, que volvió a demostrar que todavía está muy viva dirigiendo a su equipo a revalidar la plata colectiva. La sangre nueva de esta potencia tradicional la representa Seda Tutkhalyan, quien consiguió el quinto billete para la final, por delante de la propia Mustafina.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus