•   Río de Janeiro, Brasil  |
  •  |
  •  |
  • EFE

Neymar ha vuelto a ser el mejor indicador del estado del tiempo de la selección de fútbol de Brasil. Basta ver su aspecto, feliz o malhumorado, para tener el pronóstico del tiempo que acompañará a la Canarinha en su partido de turno.

Grises, fríos y lluviosos parecieron ser los días que los hinchas brasileños vivieron en coincidencia con los empates sin goles que los anfitriones firmaron en sus dos primeras presentaciones en el torneo olímpico.

Rayos y centellas cayeron, a juzgar por el peso de los críticas de la prensa y los aficionados, debido a que los rivales que arañaron puntos a los anfitriones eran de menor historia: Sudáfrica e Irak.

Para entonces el aspecto de Neymar era silencioso y molesto con la prensa, un estado que también contagió, por convicción o por solidaridad, al resto de sus compañeros.

El tiempo se nubló entonces con los cánticos que desde las tribunas proclamaron que Marta, la cinco veces mejor jugadora del mundo y capitana de la selección femenina "es mejor que Neymar".

El seleccionador Rogério Micale tuvo que salir a disculpar el silencio adoptado por el capitán y la irritabilidad del resto de sus dirigidos.

Además, pidió a los periodistas "dejar de buscar villanos y cortar cabezas".

Así como la meteorología, el fútbol no es una ciencia exacta, aunque vale para ambos la afirmación según la cual 'después de la tormenta viene la calma".

Un gol de Gabriel 'Gabigol' Barbosa a Dinamarca en el comienzo del partido de la verdad para Brasil, el de al última jornada de la fase de grupos, no solo rompió el ayuno de gol que traían los de Micale, si no que alivió tensiones dentro de la cancha.

El astro del Barcelona, quien llegó a los Juegos Olímpicos en baja forma física tras sus vacaciones de fin de temporada europea, comenzó a soltarse y a dar muestras de su paulatina recuperación.

Ese día no anotó pero participó activamente en trascendentales maniobras, algunas de las cuales terminaron con los goles de Gabriel Jesús, Luan y de nuevo 'Gabigol'.

Y el sábado, en el partido de cuartos de final, a pesar de una molestia en el tobillo derecho y de los últimos antecedentes de beligerancia en enfrentamientos con Colombia, el azulgrana necesitó apenas doce minutos para dejar muestra de su talento con un tiro libre que acabó en gol.

Luan aportó el otro para sellar la clasificación a semifinales pero Neymar, a pesar de sufrir y provocar duras faltas en un partido muy físico, avisó que está volviendo al nivel, a su nivel.

Ya nadie se acuerda de la fría sensación que transmitió el 4 o el 6 de agosto la selección verde-amarela. Y parte de esa culpa la tiene Neymar, que cuando brilla, encandila a sus rivales.

El domingo llegó a la mitad del día con una sensación de 40 grados en Río de Janeiro, la sede del partido de semifinales que Brasil jugará con Honduras este miércoles.

El servicio de meteorología pronostica para ese día mucho sol y temperatura mínima de 30 grados. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus