10 de marzo de 2008 | 21:26:00

| END

Las matemáticas, ¿una materia difícil o mal enseñada?

Arnulfo Urrutia M* | Opinión



comentar




Noticias eMail

Reciba gratis el informe de las principales noticias en su correo electrónico

Adiós mis cien palomas, decía un gavilán. No somos cien. Somos nosotras, más nosotras, más la mitad de nosotras, más la cuarta parte de nosotras, más usted señor gavilán, entonces, seríamos cien. ¿Cuántas palomas son en realidad?
Hace 40 años resolví ese problema de álgebra y aún no lo olvido. ¿Por qué? No, no fue porque me aplazaron, por eso dije: resolví. Lo pude resolver en segundo año de secundaria. No, tampoco fue mi profesor el que me lo enseñó. Fue un pariente muy conocido por tener siempre a mano cosas curiosas que contar o con las cuales retar la imaginación de sus amigos.

También recuerdo con asombro que matriculado en la Facultad de Ciencias Económicas en un examen de matemáticas uno, nos apareció un problema que nos pedía calcular el área de una ventana normanda. Es decir, una ventana rectangular con un arco en su parte superior. ¡Se imaginan ustedes a estudiantes de administración y economía tratando problemas que nada tenían que ver con su carrera!
Después, al estudiar estadísticas, casi me aplazan porque no pude demostrar cómo se construía la fórmula de la desviación estándar. Nos enseñaban la árida tarea de demostrar o desarrollar una fórmula. ¿Acaso no bastaba con la complicada tarea de ir haciendo toda una serie de cálculos para aplicarla? Tomen en cuenta que en esos años apenas comenzaban a aparecer las calculadoras electrónicas. Ni hablar de computadoras.

Como pueden ustedes deducir de estas líneas; como joven me entusiasmó un problema que era tan divertido como un trabalenguas y rechacé aquellos ejercicios que más parecían una broma macabra de profesores acostumbrados a jactarse del número de aplazados que se quedarían en su clase. Profesores que todavía existen y se multiplican. Hijas, hijos, sobrinos, etc., me lo confirman.

¿No se preguntan esos jactanciosos profesores la razón por la cual un niño o joven invierte el tiempo que sea necesario para aprender a chatear, dominar juegos electrónicos y diversos softwares que desarrollan su pericia e imaginación? Seguro que no, eso lo califican en sus clases. Pero yo se los diré: lo hacen porque es un aprendizaje significativo. Es decir, un aprendizaje que significará mayor pericia para realizar tal o cual proyecto informático de su preferencia. El joven piensa y está convencido que vale la pena invertir tiempo y pupilas para lograrlo.

¿Y saben qué? Las matemáticas, la física, la química, se podrían enseñar haciendo cosas divertidas o curiosas. Es asunto de tomar conciencia de que la jactancia de los profesores de matemáticas, que tampoco llegan a matemáticos, genera estudiantes temerosos, repetidores de fórmulas y poco creativos. Tal educación tiene después un fuerte impacto en el desarrollo de la ciencia y la tecnología de nuestro país: la juventud le huye a todo lo que significa números. Por eso abundan los abogados y administradores de empresas, pues para ambas carreras se basta con las cuatro reglas básicas.

Otra manifestación del daño causado, son los calamitosos resultados en los exámenes de admisión de las universidades públicas, situación que es bien aprovechada por mercaderes de la educación que transforman en un eje publicitario, el no requerir examen de admisión. Insensatos, que por competir por mayor cantidad de alumnos no les importa prostituir la educación y profundizar nuestra deficiente calidad profesional.

Se podrán argumentar decenas de razones por las que nuestra enseñanza en matemáticas es tan árida, y una de ella es la falta de recursos. No es cierto. Cuando se tiene iniciativa, creatividad y especialmente amor a la enseñanza, hasta las piedras del camino sirven como recurso metodológico.

Creo que los profesores de matemáticas y de todas las materias deberían retomar las técnicas de enseñanza preescolar, en la que la niñez aprende jugando o cantando. ¿Por qué tiene que ser aburrido aprender? ¿Por qué continuar con una enseñanza que recurre más a la jerarquía que a la pedagogía? Si hasta en la capacitación de adultos, se utilizan dinámicas de grupo y otros recursos, incluyendo los lúdicos, para hacer más entretenido el aprendizaje. Con mucha más razón, hay que hacerlo con la niñez y juventud. Hay que estimular en el profesorado la metodología de enseñar analizando, enseñar compartiendo y enseñar aplicando. Hay que estimular la enseñanza significativa para que el estudiante le tome sabor y entienda por qué le conviene estudiar tal o cual materia, o contenido.

Profesores en sus manos está elevar el potencial humano y técnico de nuestro país. Tengamos un poquito de creatividad para enseñar.

¡Ah! Para quienes les gustó el problemita de las palomas, la respuesta es que eran 36 palomas.

Chiquilistagua

Comentar este contenido





Compartir

Otras noticias en Opinión




Lo más popular



Lo más comentado

Usan motos para asaltar

elnuevodiario.com.ni |

La Policía Nacional reveló ayer que detectaron una nueva modalidad de robo ejecutada por sujetos a...

14 Comentarios

Carlos, inmortal

elnuevodiario.com.ni |

La inmortalidad te permite esquivar la muerte, burlándote de ella con un zigzagueo como los de Lionel Messi,...

13 Comentarios

Maduro sospecha que oposición pretendía iniciar guerra bacteriológica

elnuevodiario.com.ni |

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro , indicó hoy que el Gobierno venezolano lleva adelante una...

10 Comentarios

Kilómetro 4 Carretera Norte
Managua, Nicaragua
web@elnuevodiario.com.ni
Teléfono: (505) 2249-0499
PBX/Fax: (505) 2249-0700