24 de junio de 2011 | 00:00:00

Un Modelo Educativo alternativo para jóvenes en riesgo

Rafael Lucio Gil /Ideuca | Opinión



comentar

Noticias eMail

Reciba gratis el informe de las principales noticias en su correo electrónico

En los últimos días está en agenda el tema de la violencia de adolescentes y el interés por debatir la el contenido del Código de la Niñez y la Adolescencia. Es más, desde distintas iniciativas, ya se invita a debatir el tema, aunque con posiciones tomadas anticipadamente en uno u otro sentido.

No pretendemos alentar ninguna de las posiciones, pero sí ofrecer una experiencia educativa de inserción social, en la que, como Ideuca, estamos tomando parte, elaborando y asesorando un Modelo Educativo para Jóvenes en Riesgo, que la Policía Nacional, a través de su Dirección de Asuntos Juveniles, está poniendo en escena en el Centro Juventud.

Hace dos años, el Ideuca coordinó la sistematización de cuatro experiencias policiales prioritarias: La Escuela Total (formación policial), Comisaría de la Mujer y la Niñez, Relación Policía-Comunidad, y Asuntos Juveniles. Como fruto de ella y sus cuatro resultados obtenidos, se elaboró una propuesta que aportó elementos teóricos y prácticos, en la perspectiva de fortalecer el Modelo de Policía Comunitaria y Proactiva (MPCP). Tales resultados han siendo reconocidos e incluso premiados internacionalmente y, de forma especial, en la Feria del Conocimiento de Panamá. Entre algunos de los aprendizajes extraídos en este informe, resalta el resultado de la desmovilización de los jóvenes de pandillas y grupos juveniles, como fruto de una actuación compleja, sostenida y paciente de la Dirección de Asuntos Juveniles. En tanto estos jóvenes desmovilizados no eran atendidos, de forma sostenida, por centros educativos especializados de instituciones que debieran tener a su cargo esta atención, accedían fácilmente a la tentación de regresar, de nuevo, a las pandillas. El diagnóstico realizado confirmó que, estos jóvenes desmovilizados, se han sentido rechazados por la sociedad, la comunidad y las instituciones, lo que les impide reconstruir su vida e identidad y obtener un trabajo.

Esta realidad frustrante llevó a la Jefatura Nacional de la PN a gestionar recursos para construir un centro especializado para este fin. El Ideuca ha acompañado este proceso, elaborando un Modelo Educativo alternativo e inédito para estos jóvenes. Sus dos  principales objetivos se centran en:

a) Promover  la  formación integral de los jóvenes en riesgo, con énfasis en la construcción de su identidad, fortalecimiento de su autoestima, autoconfianza, superación de la violencia y desarrollo de valores humanos,  integrándolos a procesos de aprendizaje prácticos, que aporten al desarrollo de competencias educativas, conducentes a la formación de su personalidad y carácter.

b) Contribuir al desarrollo social y productivo de los jóvenes en riesgo, fortaleciendo su toma de conciencia y el reconocimiento de sus derechos y deberes, así como los derechos de los demás, mediante un modelo de formación que les ofrezca diferentes  alternativas de preparación humana y técnica, orientadas a su inclusión social y laboral, mediante la puesta en marcha de procesos psicológicos, pedagógicos y participativos de socialización y aprendizaje, que faciliten su transformación y contribuyan a la convivencia familiar, laboral, comunitaria, social, laboral y productiva.

El Modelo se concreta en un trayecto educativo de cuatro etapas de formación, centradas en: a) rescatar su identidad, potencialidades y valores, b) proveer oportunidades deportivas, culturales y productivas, c) desarrollar aprendizajes básicos y prácticos con formación humanística y técnica, y d) acompañar su inserción laboral y comunitaria. Dicho Modelo quiere ser un referente dinámico, visto en constante movimiento, adaptación y cambio, como fruto del análisis, reflexión crítica y exigencias de sus beneficiarios. El mismo procura sustituir viejos paradigmas y estigmas sociales, en tanto la delincuencia y violencia juvenil se tratan de afrontar, principalmente, con estrategias educativas  especiales, de inclusión social y laboral.

En el modelo prevalecen tres prioridades sustantivas: El auto reconocimiento de sus potencialidades y valores, sus derechos y deberes, así como los derechos de los demás, la formación sociocultural, deportiva y productiva, y su participación activa en todos los procesos de formación. Se fundamenta en procesos de interacción positiva y comunicación interpersonal y de diálogo, como ejes que afiancen los procesos formativos, con la participación dinámica de sus familias, además de una estrategia clave para la solución de conflictos cotidianos. Otro ingrediente fundamental del Modelo es el desarrollo de competencias para el desempeño laboral, determinante como eje transversal, que contribuya al desarrollo de su empleabilidad y capacidad técnico laboral, necesarias para su desempeño social y productivo.

Dicho recorrido curricular formativo requiere de metodologías activas, ubicadas bajo el referente de un enfoque socioconstructivista, en cuyo marco los jóvenes construyen su identidad y relaciones, a la vez que afirman su personalidad, con el desarrollo de competencias personales, sociales y técnicas, especialmente ajustadas y situadas. El Centro Juventud ya ha sido construido en las cercanías del km 13, carretera a Masaya. El equipo de educadores especializados se encuentra diseñando la organización, planificación, programas y módulos de estudio, a fin de iniciar próximamente el primer ciclo de formación, con la selección e inclusión de cerca de 300 jóvenes desmovilizados. Ojalá que esta iniciativa humanística contagie a aquellas instituciones públicas que debieran ocuparse, tal como lo establecen las leyes, de proporcionar oportunidades integrales que ayuden a rescatar e integrar a jóvenes como éstos a la sociedad. El debate pretendido de esta temática merece tomar en cuenta tal experiencia.


Comentar este contenido




Compartir

Otras noticias en Opinión




Lo más popular



Lo más comentado

Saturnino Cerrato, el reverendo que confía en Facebook

elnuevodiario.com.ni |

El reverendo Saturnino Cerrato, presidente de las Asambleas de Dios, dijo en una entrevista a El Nuevo Diario que ha...

32 Comentarios

Los ateos tienen religión

elnuevodiario.com.ni |

Me llamó la atención el artículo publicado en El Nuevo Diario hace poco por el señor...

24 Comentarios

12 mil “profesionales” no se gradúan

elnuevodiario.com.ni |

En Nicaragua hay cerca de 12 mil universitarios que, aunque terminaron su plan de estudios, no cuentan con el...

19 Comentarios

Kilómetro 4 Carretera Norte
Managua, Nicaragua
web@elnuevodiario.com.ni
Teléfono: (505) 2249-0499
PBX/Fax: (505) 2249-0700