•  |
  •  |
  • END

Entramos en el mes de mayo y en la Costa Caribe, y cada vez más por todo el país, se escuchan los cantos de Palo de Mayo: Tulululu passanda; Away down, away down, yu bobi hang away down!; Laanch tunova; Me donki wa wata; Mayaya lasinki, ma-yaya-o; Rice famine on the land; Black man must live of yuca an yaam, entre muchas otras.

En Bluefields, cuna y hogar del Palo de Mayo, se han estado celebrando estas fiestas durante los últimos tres siglos, reflejando una amalgama de expresiones del May Pole europeo, particularmente de Inglaterra y Holanda, así como la corriente africana que celebra el culto a Maya-ya, diosa de la fertilidad y la maternidad, siendo la primera que enseñó el arte de la agricultura a los pueblos africanos.

El baile de May Pole se ha convertido en una venerable institución en Bluefields. Con la llegada del mes de mayo, era costumbre en los vecindarios de Old Bank, Beholden y Cotton Tree mantener especialmente limpias las calles y decoradas las casas. Las mujeres se ataban el cabello y con sus faldas largas bailaban alrededor de un árbol decorado con frutas de temporada: mangos, guanábanas, peras rojas, pijibayes, manzanas de rosa, bananos, cocos, naranjas, piñas, etc. Los varones por su parte, tocaban una variedad de instrumentos artesanales: donkey jawbone, bongo drum, coconut grater, washpan drum, konx shell) y eran los compositores de la música del Palo de Mayo, destacándose figuras como Taanto; Pito Pilo; Landiman; Paampi; Harry Simmons; Mr. Walta; Perry; Vek; Mango Ghost; Claadi, entre muchos otros.

Al final de las festividades se arranca el árbol, se distribuyen las frutas y se da inicio al Tulululu, baile de parejas con los brazos extendidos y dedos entrelazados en forma de arco que recorren las calles y a la cual se van integrando parejas de los distintos barrios para reflejar y celebrar el sentido de comunidad, hermandad y bien común.

Esta promoción y desarrollo de las culturas afrodescendientes e indígenas del Caribe nicaragüense fue relegada durante los últimos años, después de un impresionante repunte en la década de los ochenta. Es hasta 2007 que el Gobierno de Nicaragua, a través del Consejo de Desarrollo de la Costa Caribe y con apoyo de la Empresa Administradora de Aeropuertos Internacionales, Lotería Nacional, Instituto Nicaragüense de Cultura, Fondo Nicaragüense de Inversiones, Instituto Nicaragüense de Turismo, Instituto Nacional Forestal, Instituto Nicaragüense de la Pesca, así como la Asociación de Jueces de Nicaragua en coordinación con la Alcaldía de Bluefields y organizaciones costeñas como CEDEHCA, Movimiento Negro, URACCAN y BICU, que se inicia un nuevo proceso de rescate cultural, retomando la celebración del May Pole en Bluefields y Bilwi, resaltando además de la danza y artesanía, foros en las universidades y centros escolares, gastronomía, debates y publicaciones de historiadores y poetas costeños y costeñas acerca de los orígenes de estas fiestas.

Este reencuentro con nuestras raíces históricas y culturales sustentan el diseño de una Política Regional de Cultura que reivindique las diversas expresiones culturales y tradiciones de los pueblos del Caribe nicaragüense, fortaleciendo su identidad cultural y sentando las bases para el desarrollo del turismo cultural. Es por ello que además de reconocer la riqueza del May Pole, se debe promover y celebrar también las otras festividades caribeñas: Crab Soup Day (emancipación de los esclavos) en Corn Island; el King Pulanka en Bilwi; el aniversario de la Familia Garífuna en Orinoco, entre otros.

En función de lo anterior y conscientes del importante aporte al fortalecimiento de la identidad nicaragüense multiétnica y pluricultural, la Asamblea Nacional cada año debe asegurar una partida en el Presupuesto General de la República para la celebración de estas festividades, contribuyendo así al desarrollo de capacidades entre los pueblos indígenas, afrodescendientes y mestizos para resistir poderosas fuerzas de extinción cultural, entendiendo a la vez la importancia de nutrirse de otras culturas, sobre la base de un compromiso que reconcilia las tradiciones del pasado, las fortalezas del presente y las posibilidades innovativas del futuro.


*Directora Ejecutiva
Centro de Derechos Humanos, Ciudadanos y Autonómicos (CEDEHCA)

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus