6 de mayo de 2012 | 00:00:00

La crisis en España

Oscar-René Vargas | Opinión



imprimir comentar




Noticias eMail

Reciba gratis el informe de las principales noticias en su correo electrónico

La huida del capital especulativo, tanto foráneo como español, se debió a dos factores: 1) La crisis del sistema bancario, cuya credibilidad y futuro inmediato está en tela de juicio ante la masiva intoxicación de productos derivados del sector de la construcción; y 2) Los malos datos macroeconómicos: la recesión de 0.3% en el primer trimestre del año 2012, el aumento del desempleo, con 5.6 millones de personas, y la fuga de capital extranjero, que desde enero se elevó a 60 mil millones de euros.

La llegada al poder de la derecha española no ha devuelto la estabilidad a la economía. Por el contrario, desde enero 2012 se suceden las malas noticias y lo que ya suponía un panorama desastroso y con escasas perspectivas de mejora, ha empeorado a ritmo acelerado.

Es uno de los momentos más delicados desde el inicio de la crisis y nunca como ahora se hace más probable una eventual intervención por parte del Banco Central Europeo, BCE, que tiene muchas dudas sobre la credibilidad y la base del sistema bancario español, incluidas las grandes entidades financieras, como Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, BBVA, y Banco Santander, pero también las cajas de ahorro regionales, que en décadas recientes han participado en corrupción política y empresarial que rodeó la burbuja inmobiliaria.

Entre los expertos y analistas financieros se asegura que uno de los problemas más graves del sistema bancario español, es que ya se gastaron casi la mitad del dinero que les prestó el BCE, por lo que ya no podrán comprar más deuda pública española. La entidad financiera HSBC emitió un informe en el que valoró en 500 mil millones de euros un eventual rescate a España.

La perspectiva de la crisis española es bastante negativa debido a una serie de malos datos económicos. Por ejemplo, las previsiones de un aumento del desempleo que superarán los 6 millones de desempleados a finales del 2012; la reducción del gasto público para cumplir con el déficit exigido por la Unión Europea, que en ningún caso podrá superar el 5.3%; además del creciente malestar social ante los durísimos recortes en servicios públicos básicos y la falta de perspectiva de una sociedad sumida en una de las peores crisis de su historia.

Desde la introducción del euro hace 13 años, los socios de la moneda única nunca habían sufrido con tanta virulencia el azote del desempleo. La tasa de desocupación de la zona euro se situó en 10.9% en marzo 2012, igualando el máximo histórico de hace 15 años, impulsado por los aumentos en España e Italia. En la Unión Europea de 27 países, la desocupación se mantuvo estable en 10.2%, lo que equivale a 24.8 millones de personas. Varios miembros de la zona euro están a punto de volver a caer en recesión o ya han caído en ella.

Algunos países europeos se ven amenazados por una espiral negativa de medidas de austeridad, que los gobiernos aplican por la crisis de deuda, lo que mina la confianza del consumidor y de las empresas, así como el crecimiento.

En marzo de 2011 la tasa de desempleo en los 17 socios de la eurozona era de 9.9%, el nuevo guarismo para el mismo mes de 2012 refleja un aumento significativo del número de personas que busca trabajo en el territorio del euro, pero también en el resto del bloque.

Todo indica que en poco tiempo el desempleo pasará al umbral de 11.0%. Las tasas de desempleo excepcionalmente elevadas en los países del sur de Europa se deben en parte a factores estructurales, pero también reflejan los sacrificios que estas naciones deben sufrir en el corto plazo por los duros planes de ajustes económicos.

La austeridad por sí sola no funcionará, las cosas empeorarán. Hará caer la economía. No traerá crecimiento ni confianza. Ninguna gran economía en Europa ha salido nunca rápidamente de una crisis solo con la austeridad. Más que recortar el gasto público, los gobiernos deberían concentrarse en el aumento del ingreso.

La palanca para elevar la demanda está en políticas que apoyen la igualdad, pues una de las causas de la crisis ha sido justamente la desigualdad. Disminuir la desigualdad quiere decir aumentar la demanda y hacer crecer la economía.

Managua, 4 de mayo de 2012.
* Escritor


Comentar este contenido




imprimir comentar


Compartir:
  • Google Bookmarks
  • Menéame
  • Fresqui
  • Del.icio.us
  • Facebook
  • Twitter
  • MySpace



Otras noticias en Opinión




Lo más popular



Lo más comentado

La conjura

elnuevodiario.com.ni |

A la fina atención de D. Onofre Guevara Dentro de la virulenta ofensiva que impulsa el binomio...

9 Comentarios

¿Por qué existen las herejías?

elnuevodiario.com.ni |

Dice San Agustín en su libro “De Vera Religione”: “La Iglesia Católica, sólida...

7 Comentarios

Médicos a juicio por acoso

elnuevodiario.com.ni |

Dos médicos y dos enfermeros enfrentan juicio por acoso sexual en perjuicio de doctoras en servicio social y...

7 Comentarios

Kilómetro 4 Carretera Norte. Managua, Nicaragua   web@elnuevodiario.com.ni

Teléfono: (505) 2249-0499 | PBX/Fax: (505) 2249-0700

GüeGüe - Hospedaje web