5 de septiembre de 2012 | 00:00:00


Managua, Nicaragua | elnuevodiario.com.ni

Educación y desarrollo

Carlos Tünnermann Bernheim | Opinión



comentar




Noticias eMail

Reciba gratis el informe de las principales noticias en su correo electrónico

La educación es, a la vez, un derecho humano y un factor clave para el desarrollo. Esta consideración debemos tenerla presente siempre que analicemos la relación entre educación y desarrollo, a fin de no perder de vista su naturaleza esencial de derecho humano fundamental.

Resulta muy limitado confinar la educación al papel de simple proveedora de mano de obra calificada, o juzgar su éxito por el número de niños o de adultos que han aprobado ciertos niveles educativos, sin analizar la calidad y pertinencia de sus aprendizajes. La educación es un derecho humano porque forja la personalidad, fomenta la creatividad y una mayor participación en los roles políticos, económicos, sociales y culturales en el seno de la sociedad.

La educación no solo es generadora de ciudadanía y democracia. También es un factor decisivo para el desarrollo. La experiencia histórica demuestra que ninguno de los países avanzados logró un crecimiento económico significativo sin antes alcanzar la universalización de la educación básica con calidad. Las investigaciones demuestran que por cada grado de escolaridad que se agrega al nivel educativo promedio de un país, el P.I.B. se incrementa en un 1%. La escolaridad promedio regional en América Latina es de casi 10 años en las zonas urbanas y 4.5 años en las zonas rurales. En Nicaragua, la escolaridad urbana es de apenas 6.9 años y la rural es de tan solo 3.1 años. De esta manera, el promedio nacional educativo no llega a la educación primaria completa.

Hay otro aspecto que conviene subrayar: la contribución de la educación a la transmisión de los códigos de la moderna ciudadanía. La educación forma personas capaces de construir un pensamiento propio y de juzgar críticamente, funciones de suma importancia en la sociedad contemporánea. La educación debe proporcionarle los aprendizajes, destrezas y aptitudes para discernir y adoptar decisiones por sí mismo, como miembro activo de la sociedad civil y de una democracia moderna y participativa.

En América Latina, en los años 50 y 60, a la concepción del desarrollo como crecimiento económico correspondió una política educativa que priorizó la ampliación de los servicios y oportunidades educativas al mayor número posible de ciudadanos. La educación fue vista como el elemento clave del crecimiento económico y se teorizó sobre el concepto de “educación para el desarrollo” manejándose una relación demasiado mecánica entre educación y desarrollo. El objetivo principal de la política educativa fue superar los déficits educativos existentes.

En las décadas de los 70 y los 80, el énfasis en la expansión de los servicios se mantuvo, el economicismo y el esquema de la educación como simple productora de “recursos humanos” fueron, en parte, atenuados por consideraciones que tuvieron presente que la educación es un derecho humano, es decir, un bien social del cual nadie puede ser privado. Además, al afán democratizador se unieron preocupaciones relacionadas con la calidad, pertinencia y eficacia de la educación, planteándose el dilema de cómo armonizar lo cuantitativo con lo cualitativo.

Superado el modelo desarrollista, la educación comenzó a considerarse no sólo como factor del crecimiento económico, sino también como generadora de concientización y factor de transformación social. El concepto de equidad se unió a los de calidad y eficiencia. En este contexto tuvo lugar, en diciembre 1979 y bajo los auspicios de la Unesco, la Conferencia de Ministros de Educación y de Planeamiento Económico de América Latina y el Caribe, que adoptó la “Declaración de México”.

En dicha “Declaración” se define el papel que corresponde a la educación dentro de “un nuevo estilo del desarrollo”, es decir: “un desarrollo equilibrado que contribuya a reorientar las actividades económicas hacia una mayor homogeneidad social y hacia la producción de bienes y servicios que sean realmente necesarios para la sociedad y para las naciones”. Además, se proclama que: “Compete a la educación humanizar el desarrollo, al reconocer en ella la potencialidad básica para contribuir a forjar un futuro culturalmente más independiente, que revista condiciones sociales y económicas más armónicas y justas y que alcance aquellos valores propios de la dignidad humana que la totalidad de las poblaciones de la región merece y requiere”.

Managua, septiembre de 2012.

*Jurista, educador y escritor


Comentar este contenido




imprimir comentar

Buscar en este sitio:
Compartir

Otras noticias en Opinión




Lo más popular



Lo más comentado

Solís iniciará mañana gira por Centroamérica

elnuevodiario.com.ni |

El presidente electo de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, iniciará mañana una gira por...

31 Comentarios

“El vecino incómodo”

elnuevodiario.com.ni |

El recién electo presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, dijo en una entrevista de prensa que...

25 Comentarios

Mukul entre los mejores cinco hoteles de playa del mundo

elnuevodiario.com.ni |

La respetada revista de viajes de lujo, Conde Nast Traveler, incluyó a Mukul Beach, Golf & Spa entre los...

17 Comentarios

Kilómetro 4 Carretera Norte
Managua, Nicaragua
web@elnuevodiario.com.ni
Teléfono: (505) 2249-0499
PBX/Fax: (505) 2249-0700