Roberto Sansón
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En días pasados tuve la oportunidad de compartir en dos ocasiones con la Comandancia del Ejército de Nicaragua –encabezada por su Comandante en Jefe, General de Ejército Julio César Avilés Castillo– y con miembros de las principales unidades del Estado Mayor. La primera de ellas, fue ante la amable invitación del presidente del Cosep, José Adán Aguerri, a la que asistí junto a los líderes de las asociaciones gremiales de dicha organización, ocasión en donde se intercambiaron varias ideas y comentarios sobre cómo nuestro Ejército apoya las actividades productivas de nuestro país.

Pocos días después, me tocó el honor de compartir –ahora con las empresas afiliadas de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua que me honro en presidir– un encuentro con las autoridades militares en un ambiente de amistad y cordialidad, todo dentro del marco de ese acercamiento con diferentes actores del país que nuestro Ejército de Nicaragua fomenta. Y digo nuestro ejército, porque me identifico plenamente con la institución y las labores que realiza.

El encuentro de la membresía de AmCham con las autoridades del Ejército se reviste de singular importancia, pues es la primera vez en la historia de ambas instituciones que se tiene la oportunidad de conocer de primera mano la extraordinaria labor que hacen nuestras Fuerzas Armadas al servicio de la Patria.  

Como dije en tal especial ocasión, no es por casualidad el que nuestras Fuerzas Armadas sean –hoy por hoy– la institución con mayor prestigio y credibilidad en nuestro país. Ese reconocimiento es producto de un esfuerzo de más de 5 lustros en que han venido desarrollando una política de fortalecimiento institucional y profesionalismo, adaptando al Ejército de Nicaragua a las nuevas realidades y los nuevos retos que enfrentamos como sociedad. Desde la década de los 90, en que se avanzó de la guerra a la paz, nuestro Ejército fue inspirado para ir adecuando el servicio del Ejército a las necesidades de un pueblo en paz, como parte de su contribución al desarrollo nacional. Ahora vemos con satisfacción como programas como protección a zonas cafetaleras, el programa permanente de seguridad en el campo, la reparación de caminos de penetración en zonas productivas, protección a sectores productivos, la protección del medio ambiente, y muchas otras actividades, son valorados por la población y –lógicamente– por el sector empresarial.

Y en esas circunstancias, –siendo los Estados Unidos nuestro principal socio comercial y nosotros una Cámara americana, dicha relación es fundamental, tanto por la inversión que representan como por ser destino principal de nuestras exportaciones; y por ello estamos altamente satisfechos con la calificación internacional que se hace de nuestras Fuerzas Armadas, pues en el seno de la Asociación de Cámaras de Comercio de América Latina, es motivo de orgullo, cuando escuchamos al jefe del Comando Sur, General John Kelly referirse a la amplia y profesional colaboración con que realizan su trabajo junto al Ejército de Nicaragua en la agenda de lucha contra el narcotráfico, el terrorismo y el crimen transnacional organizado. Y se nota con claridad que existe –en ese trato entre los Ejércitos de Estados Unidos y Nicaragua– una relación de mutuo interés y respeto.

La relación iniciada entre el sector empresarial de AmCham con el Ejército de Nicaragua, es un reflejo del compromiso que tenemos para contribuir a generar consenso y diálogo a la hora de enfrentar los retos que asumimos para avanzar en la lucha contra la pobreza que afecta a la mayoría de nuestros ciudadanos.  Como empresarios estamos dispuestos a continuar promoviendo inversiones nacionales y extranjeras, a la par que exploramos nuevas oportunidades de exportación y comercio de nuestros productos. Toca al resto de actores de la sociedad nicaragüense el de contribuir –cada quien desde su ámbito– para que el diálogo, el respeto al orden establecido, la seguridad jurídica, la transparencia, la tolerancia y la paz, avancen en la dirección correcta para que más nicaragüenses vivan dignamente en democracia y libertad.

* Presidente de AmCham

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