Eddy Zepeda
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En el arte de la medicina, la relación establecida con el paciente puede resultar de provecho o desventaja en cuanto a la satisfacción del mismo. Cuánto pesa la apariencia, y cuánto pesa el sustrato real del contenido de una consulta o intervención clínica o quirúrgica.

El mercado o marketing vigente en las sociedades modernas, incluyendo la nuestra, que aspira a ello, valora de primera importancia la forma por encima del fondo. La vestimenta, los instrumentos, las marcas, y también, sus medios tecnológicos portátiles: tablet, laptop, etc. Demás está decir que también entran en la observación inicial, el color de piel, de ojos, la fineza de las manos y hasta las formas de gesticular al hablar, modelando dentaduras de ortodoncia. Luego también la parte exterior se evalúa: qué vehículo y de qué año conduce. Cuál es el logotipo grabado en su gabacha, si es que usa. De hospital público o privado, y cuál privado... si es el bilingüe mucho mejor. Mientras más complicado hable, aunque le entendamos poco o nada, mejor, pues debe ser americano o europeo...increíble malinchismo persistente en nuestra aldea. Y hasta le pagamos más por sus servicios…pretexto suficiente para vender servicios de quinta categoría, con el sello de primera y seguir acumulando capital.

Algo similar a la oferta educativa: mencionar que la educación brindada es americana es suficiente señuelo para atraer a los que manejan más capital. Craso error, pero efectivo en el mundo del bussines. Tantos estudios e investigaciones han evidenciado la limitada calidad en ese campo en los países llamados del primer mundo Occidental. Conflictos éticos para alcanzar niveles superiores, que se justifican y tapan para no dar a conocer las debilidades del sistema. Caso del ministro de Alemania, del actual gobierno de la señora Merckel, que hizo plagio para obtener un título de doctorado (en otro campo del conocimiento), y muchos casos de universidades y centros de formación superior que venden títulos al gusto y capacidad económica del cliente.

Esos son parámetros actuales para clasificar si un médico es eficiente y bueno, o del montón. Lógicamente que de allí parte la relación médico-paciente. La capacidad de raciocinio, de vincular hechos y procesos, de basarse en evidencia para llegar a un diagnóstico, tratamiento y monitoreo es banalidad superficial. No digamos de los aspectos de humanismo, ética, decencia y respeto al individuo a tratar. Eso es tema de décadas obsoletas que no demostraron desarrollo y se estancaron, propio de países idealizados, utópicos, de personajes que pregonaron la justicia social por una vía y tomaron atajos por otras, convergiendo con los mismos a quienes reprochaban antes de Metamorfosearse. Kafkianos. Ironías reales de la vida de ayer y de hoy, y seguramente de mañana.

La relación médico/paciente en el desempeño de nuestra función debe ser la base para alcanzar una salud equilibrada entre lo bio-psico-social, buscando además en contribuir con la formación de individuos sanos en ideas, constructores de proyectos de vida, y evitando fomentar el crecimiento de grupos sociales hostiles de su entorno humano/vital. Incidir desde la etapa de infancia temprana, identificando niños, niñas y adolescentes con alteraciones conductuales, impulsivos, agresivos, nocivos para su red social inmediata (familia/comunidad) y orientarlos a causas nobles, proactivas, enriquecedoras material y espiritualmente.

Esa es nuestra misión como profesionales y técnicos humanistas, y NO comerciales. Saneadores de ambientes físicos, pero también espirituales. Promotores de una razón de ser para cada individuo, dentro de sus propias limitantes. Ávidos de sabiduría y búsqueda constante del porqué de las cosas y no simples observadores. Hacia ese individuo debemos ir, partiendo de la oportunidad que nos brinda la relación medico paciente.

Puede ser que quienes enarbolen esa bandera nunca llegarán a ser parte del top ten nacional, del jet set, de la crema y nata, ni sean invitados a compartir en los amplios salones de la realeza local, pero muy seguros estén que las grandes mayorías los tendrán en la cima de su consideración y estima.

Al Dr. Amín Hassan In Memorian. Ejemplo de sabiduría, compromiso y modestia.

Salud para todos y todas.

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