Alfonso Hernández Centeno
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Para muchos en Nicaragua, pueda que  las recientes declaraciones ofensivas de Donald Trump  sobre los emigrantes latinos, no tengan relevancia, sobre todo, para aquellos que prestan poca importancia al concurso de Miss Universo. No obstante, para nosotros los emigrantes que padecemos diariamente las humillaciones constantes y discriminaciones, sí tienen importancia, y nos afectan directamente.

Personajes como Donald Trump, son los que promueven y exacerban  el sentimiento antilatino y antiemigrante en Estados Unidos. Ellos son los causantes de que se nos conceptúe tan pobremente y se nos acuse en forma tan desconsiderada de ser la peor escoria que se filtra por la frontera sur. Personajes como Donald Trump son los que siembran la semilla del odio en los ciudadanos estadounidenses; la misma semilla que llenó de odio el corazón del joven blanco que recientemente asesinó a nueve personas en una iglesia de Charleston, Carolina del Sur. 

Un hombre con poder económico, influencia y mentalidad racista es como una bestia suelta sobre las comunidades inmigrantes latinas, que a su paso, hace estragos y deja enormes estelas de odio y maldad. Estos son los propagadores del sentimiento antiemigrante que tanto nos hace padecer.

En el año 2014, nosotros los emigrantes contribuimos a la economía de Nicaragua: 1,135 millones de dólares; de esos millones de dólares, el mayor porcentaje deriva de los emigrantes que residimos en Estados Unidos. Esos millones significan: muertes en el desierto y ahogamientos en los ríos, sudor y frío, humillaciones, separación familiar, dolores, lágrimas y padecimientos de todo tipo. Pero hay un padecimiento más grande que todos esos padecimientos, y ese es: el ser tan poco apreciado por nuestra misma gente y nuestros gobernantes.

Pero nuestras contribuciones no terminan allí. Los emigrantes somos la ventana por donde se ventila el talento nicaragüense en Estados Unidos, ya que es en los eventos que con grandes sacrificios la comunidad emigrante realiza en el exterior, donde se dan a conocer a los diseñadores, a la Miss Nicaragua elegida, cantantes, escritores, poetas, pintores y demás artistas nicaragüenses.

Entendemos perfectamente las aspiraciones de toda joven que ha sido elegida para representar a Nicaragua en el concurso Miss Universo, entendemos las aspiraciones de los diseñadores y también entendemos el trabajo invertido y el compromiso de la organización nicaragüense a cargo de Miss Nicaragua. No obstante, lo que no podemos entender como emigrantes, es que habiendo sido elegida la mujer más bella de Nicaragua, y siendo que la mujer nicaragüense es un ejemplo de dignidad para el mundo, actué con diferentes estándares. Lo que no podemos entender es que usted, señorita Daniela Torres, Miss Nicaragua, priorice su interés personal y tenga el coraje de asistir al concurso, y lucir radiante y cómplice, sobre la pasarela de un magnate, donde se exhibirá con esperpento, la humillación de sus hermanos emigrantes. No podemos entender, cómo podría  revelar sonriente su vestido de fantasía, dejando  a sus espaldas la triste realidad del emigrante. Puede que su lectura sea diferente señorita Torres, pero la nuestra no tiene otra interpretación.

De los políticos y gobernantes esperamos cualquier cosa, pero de nuestras mujeres, solo esperamos que actúen con dignidad. Señorita Daniela Torres, Miss Nicaragua, con el aprecio y respeto que usted merece, le sugerimos considere y actúe de acuerdo a como lo estime conveniente, pero no olvide: usted representa la dignidad de la mujer nicaragüense.   

Presidente, Asociación Nicaragüense de Massachusetts
Presidente, Alianza Cívica Cultural Centroamericana.

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