Sergio Cortes*
  •   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Actualmente Grecia se encuentra en una crisis económica. Por años ha tratado de combatir su creciente deuda externa, sus altos niveles de desempleo, y su economía estancada. Las medidas impopulares de austeridad, las cuales incluyeron reformas de pensiones e impuestos y altos cortes en los gastos públicos, tomadas en el 2010 por el gobierno griego han resultado ser inefectivas en parar los crecientes problemas griegos y han afectado negativamente aun más a la ya débil economía griega. Los paquetes de ayuda de las instituciones de la Unión Europea y de otras Instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) no lograron acabar con la crisis griega, ya cada vez parece más como un barril sin fondo al que le tiran dinero sin resultados.

Según miembros de las charlas de las medidas de Austeridad del FMI del 2010, ellos jamás se imaginaron que Grecia llegaría a una crisis tan profunda. En el 2013 Christine Lagarde, directora gerente del FMI, aseguró que “sabían que Grecia necesitaba un rescate económico, pero no que necesitarían una reestructuración de la deuda. No teníamos idea que la situación económica se deterioraría tan rápidamente como lo hizo”.

Hoy Grecia se encuentra con una deuda del 175% de su PIB. Este miércoles fallaron pagar su deuda externa al FMI y oficialmente además, las charlas del partido de ultraizquierda griego Syriza, quienes ganaron las elecciones con una plataforma política en contra de las medidas de austeridad, y las demás naciones europeas encabezadas con la canciller alemana Angela Merkel no han dado ningún resultado. El presidente de Syriza,  Alexis Tsipras, en lo que podría compararse a las medidas tomadas por Poncio Pilato, llamó a la nación a tomar parte de un referéndum este domingo para decidir si aceptaran las medidas de austeridad que Alemania mantiene que es la única solución, o si no Grecia será sacado del Euro.

Sin embargo, esta no es la imagen completa. Documentos filtrados de las charlas del 2010 muestran que las medidas de austeridad fueron muy controversiales. En un comentario hecho por el director ejecutivo de Brasil durante las reuniones, él declaró que “los riesgos del programa son inmensos. A como esta, los programas arriesgan sustituir el financiamiento privado por oficial. En otras palabras y más fuertes, esto puede ser visto no como un rescate de Grecia, que tendrá que someterse a un ajuste desgarrador, sino como un plan de rescate de los tenedores de deuda privados de Grecia”.

De los 252bn de euros que Grecia ha recibido, solo el 10 por ciento de ese dinero encontró su camino a gastos públicos, con el resto saliendo del país a bancos y los deudores de los mismos países que donaron ese dinero.

Otros como el director ejecutivo de Argentina, Pablo Andrés Pereira, también mostró su descontento en el 2010, comentando que “la alternativa de una reestructuración voluntaria de la deuda debió de haber estado en la mesa. Las autoridades europeas hubieran estado bien aconsejadas de llegar a un proceso de reestructuración de la deuda ordeno. Lo principal es que la estrategia aprobada solo tendrá un impacto marginal en los problemas de solvencia griego. Es muy probable que Grecia termine peor después de la implementación de este programa”.

Efectivamente Grecia ha terminado peor. Sin embargo, la situación de Grecia no es única. Después de la Segunda Guerra Mundial, Alemania, quien hoy en día es el país que se opone más al perdonamiento de la deuda griega, vio cómo la mitad de su deuda externa fue perdonada. Esto permitió que Alemania, el cual después de la Segunda Guerra Mundial vivió el régimen nazi gracias a los problemas sociales y especialmente económicos (especialmente su deuda externa) que el país tenía, pudiera reactivar  su economía. Esto fue lo que permitió el wirtschaftswunder, o milagro económico, en Alemania que sucediera. Alemania pasó de tener una infraestructura destrozada a ser una de las mayores potencias industriales.

Sin embargo, las consecuencias de perdonar la parte de la deuda griega pueden ser igualmente duras. Otros países europeos, como Italia, España, y Portugal, los cuales también tienen problemas con sus deudas externas y han tenido que someterse a las duras medidas de austeridad, podrían pedir también el mismo trato de Grecia. Sin embargo, los problemas económicos de Grecia pueden poner en riesgo la “unión cada vez más estrecha de los pueblos de Europa”. Si Grecia sale del Euro, otros países en el futuro también podrán ser echados, lo cual está en el rango de posibilidades para países como Portugal. Además, la estabilidad de la Unión Europea sería puesta a prueba, la cual ya de por sí lo está si Gran Bretaña decide salir de la Unión Europea en su referéndum del 2017.

La situación en Europa es sumamente complicada y tiene el potencial de volverse peor de lo que es ahora. El futuro de Grecia, y de la Unión Europea, podrá ser decidido este mismo domingo.

* Estudiante de ciencias políticas.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus