•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

El suministro de armas letales a Ucrania, por parte de Estados Unidos y los países aliados,  tras el conflicto civil entre el Gobierno de Kiev y las regiones Donetsk y Lugansk (este de Ucrania), empeoraría la situación en esta región, pues esta acción implicaría a Rusia, una potencia nuclear. 

Aunque Moscú mantiene su postura en cuanto a buscar una salida pacífica al conflicto, entre el gobierno ucraniano y los independentistas prorrusos, el Congreso de Estados Unidos aprobó recientemente  la Ley de Autorización para la Defensa Nacional, por la cual Washington dará asistencia militar a Kiev por aproximadamente 300 millones de dólares.

Si continúa de esta manera la sensible situación en Ucrania, Europa y el mundo podrían convertirse en los próximos meses o años en el teatro de una tercera guerra mundial, en la cual saldrían a relucir, sin duda, las armas nucleares. 

Es por ello que debe darse urgentemente un diálogo en Kiev, que detenga el suministro de armas letales a Ucrania y que evite que las dos superpotencias atómicas del planeta: Estados Unidos y Rusia se enfrente en una guerra letal para la humanidad.

Los europeos saben  lo que implica este conflicto y por ello no quieren involucrarse a pesar del interés de ciertos grupos estadounidenses de suministrar armas a Ucrania. Países como Francia, Alemania, Italia, Eslovaquia, Austria, entre otros, están en contra de dar armas a Ucrania, lo que evidencia contradicciones agudas entre los países de la Unión Europea (UE) y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que lidera Estados Unidos.

Analistas han reiterado que si Ucrania recibe armas letales, los países occidentales necesitarían aumentar los gastos para su defensa porque el conflicto podría difundirse a los países vecinos y desestabilizar toda Europa.

Por otro lado, el envío de armas letales a Ucrania sería infructífero, pues hasta el asesor militar del Pentágono y experto en asuntos de Rusia, Michael Kofman, considera que el Ejército de Ucrania sufre desde ya una derrota, porque padece de una “falta de combatividad”, es decir, falta de ejercicios militares durante varios años.

El conflicto en Ucrania se originó en abril de 2014 tras la instauración de un nuevo gobierno  y la decisión de ciudadanos de las provincias Donetsk y Lugansk (este del país) de ser independientes de Kiev. El nuevo gobierno acusó a Rusia de enviar tropas a las dos regiones para apoyar su causa separatista. 

Según la Organización de las Naciones Unidas, la guerra civil en Ucrania ha causado más de 5,300 muertos y más de 11,000 heridos desde abril pasado. 

El canciller de la Federación de Rusia, Serguéi Lavrov, y el mismo presidente Vladimir Putin han dicho en reiteradas ocasiones que la situación en Ucrania puede resolverse solo en condiciones de negociación entre las partes en conflicto  (Gobierno de Ucrania y las regiones del este: Donetsk y Lugansk) y no con la participación de otras naciones como Estados Unidos. 

En este conflicto, Estados Unidos prepara una nueva campaña en contra de la Federación de Rusia, advierten analistas. Washington planea la formación de grupos antirrusos en las redes sociales como Facebook y Twitter con el fin de contrarrestar y atacar información de la prensa rusa.

Solamente en estos objetivos, Washington planea gastar más de US$15 millones, US$8 millones más de lo que pretende presupuestar en su lucha contra los fundamentalistas del Estado Islámico.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus