•  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace poco participé en un panel organizado por PEN Nicaragua y el Instituto Nicaragüense de Cultura Hispánica sobre “Maldito país”, de José Román. Un libro cuyas circunstancias de gestación, escritura y publicación están rodeadas, sino de misterios, al menos de algunas suspicacias.

Pese a que permaneció inédito por 46 años, como texto literario que trasciende lo periodístico o lo histórico, “Maldito país” tiene todavía una gran importancia. El retrato del guerrillero Sandino construido en este libro es uno de los mejores que conozco de la época.

Román logra una semblanza vívida y profundamente humana del héroe. En mi opinión es una de las mejores crónicas sobre la culminación de la gesta sandinista de inicios del siglo XX, y un preludio dramático de las circunstancias en que poco después se produjo su muerte a traición.

Román convivió por más de un mes con Sandino y sus tropas a inicios de 1933, y se marchó a Estados Unidos con el compromiso de publicar el libro en un año. Exactamente el cumplirse ese período Sandino fue asesinado, en febrero de 1934, y sus tropas diezmadas y perseguidas pese a haber firmado la paz con el presidente Juan Bautista Sacasa.

Román terminó el texto en diciembre del 33, pero se guardó el manuscrito al enterarse de la muerte del héroe, y lo vendría a publicar hasta en 1979, en Managua, inmediatamente después del derrocamiento de la dictadura somocista.

Es obvio que la poca difusión de “Maldito país” se ha debido a esas circunstancias, y también a que esa primera edición fue de muy poca tirada. Fue publicado, con el apoyo del Instituto de Promoción Humana, por El Pez y la Serpiente, editorial fundada y dirigida por Pablo Antonio Cuadra.

En aquel tiempo de euforia, ni el Gobierno ni ningún otro partido u organización política se mostró dispuesto a apoyar su publicación. Ignoro las causas, pero intento deducirlas. Supongo que hubo quienes le reprocharan a Román no haber publicado el manuscrito en tanto tiempo, y también haber aceptado a Somoza un cargo diplomático en Nueva York.

En 2007 la editorial Amerrisque publicó otra edición, aún no agotada. Está a la venta en Casa del Libro (frente al estadio Cranshaw), a precio muy favorable para los estudiantes.

Con independencia de todo, y pese a los años transcurridos o a las circunstancias accidentadas de su edición, reitero que “Maldito país” es una magnífica crónica. Recordemos que Román fue novelista; autor de “Cosmapa” (1944), “Los conquistadores” (1966) y “Cecilia Barbarrosa” (1997).

Pocos lo mencionan pero también fue miembro del Movimiento Vanguardia; amigo y confidente de Salomón de la Selva y José Coronel, con quienes convivió en Nueva York a inicios del siglo XX.

Creo que a estas alturas, debido entre otras cosas a las circunstancias que rodearon su periplo editorial, “Maldito país” también puede leerse como una novela. Tengamos en cuenta que se trata de una memoria, y la subjetividad del individuo, al momento de recordar, tiende a subvertir los hechos presuntamente verídicos o históricos.

Ni en periodismo ni en literatura existe la objetividad absoluta; lo cual nos puede tentar a pensar que, en general, lo que llamamos Historia no es más que una enorme ficción. En todo caso, no hay duda que la lectura de “Maldito país” siempre será enriquecedora.

* Escritor y periodista.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus