•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Definidas las primarias en Argentina, seis candidatos disputarán las presidenciales el 25 de octubre. Uno de ellos: Daniel Scioli, del Frente para la Victoria (FpV), la coalición electoral que llevó en dos ocasiones consecutivas a la presidencia a Cristina Fernández de Kirchner. Scioli es el mejor posicionado con el 38.45%. El bloque de derecha, Cambiemos, con el conservador Mauricio Macri a la cabeza, obtuvo el 24.22% y más lejos, el peronista disidente y su coalición Una Nueva Alternativa (UNA), Sergio Massa, se quedó con un poco más del 14% de los votos. Ahora empieza el juego, hay más de 3 millones y medio de votos obtenidos por los que se quedaron al margen de la pelea por la presidencia y representan la pieza de caza más cotizada por quienes aspiran llegar a la Casa Rosada.

¿Migrarán estos votos? Es factible. En este juego, un verdadero rompecabezas, las apuestas están de lo más variado en colores. Es cierto que Scioli ni siquiera arañó el 54% de los votos obtenidos por Cristina en 2011 (más de 11 millones 865 mil contra los 8 millones 424 mil del exgobernador de la provincia de Buenos Aires). Sin embargo, y aunque alguna prensa interesada se obstine en decir que Scioli logró una “ligera ventaja” sobre Macri, la realidad es que la diferencia fue de 3 millones 200 mil votos, 14 puntos. En relación con Massa, la disimilitud fue de 5 millones, lo que representa una diferencia de 24 puntos. Es obvio que estas corporaciones mediáticas intenten minimizar la victoria del kirchnerismo. Hay que tomar en cuenta que los comicios del  9 de agosto denominados Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatoria (PASO) son para determinar candidaturas a cargos nacionales en el país sudamericano.

Los candidatos entran a la etapa de las seducciones. Scioli necesita dos cosas el 25 de octubre para  ganar:  obtener un mínimo del 40% y una diferencia de 10 puntos sobre el candidato del segundo lugar o alcanzar el primer lugar con el 45% de los votos válidos independiente de cuánto apoyo obtenga el del segundo puesto. Es bien difícil que Macri logre revertir a su favor los números logrados en las PASO. Si los votos de Ernesto Sanz y Elisa Carrió, los otros dos competidores que perdieron ante Macri en Cambiemos, migraran a su favor, quizá le da para acercarse al  30%, lejos aún de los números establecidos por la ley para triunfar. De los tres más votados, Massa  es el que tiene la mayor desventaja. El que fuera jefe de gabinete de Cristina Fernández entre 2008 y 2009, concentra una porción  nada despreciable de peronistas antikirchneristas, pero que tampoco se inclinan al lado de Macri.

Massa logró alrededor de 3 millones 200 mil votos y José de la Sota, fundador años atrás  del Partido Justicialista y de un peronismo renovado, que compitió contra Massa en UNA, se agenció más de 1 millón 400 mil votos. Hacia ese objetivo apunta Scioli. El candidato del FpV  intentará captar el 2% de otro peronista opositor, el expresidente Adolfo Rodríguez Saá ¿y por qué no? También seducir al 3% de los votantes que apoyaron a la progresista Margarita Stolbizer. ¿Será capaz Scioli de aglutinar esta masa de votantes que le permita ganar el 25 de octubre? Dicen que sí, que personalmente tiene capacidad, que detrás cuenta con una maquinaria electoral bien aceitada y que los números obtenidos en materia social y económica --estos últimos no tan óptimos recientemente, como legado de dos mandatos consecutivos de Cristina-- le alcanzan para conseguir la presidencia.

El FpV llevó al triunfo en dos ocasiones y de forma contundente a Cristina Fernández y en octubre irá por su tercera victoria. En Nicaragua, que tendrá elecciones en 2016, la coalición Unida Nicaragua Triunfa, liderada por el FSLN, ha llevado también en dos ocasiones consecutivas al comandante Daniel Ortega a la Presidencia, con el apoyo firme de aliados como el Partido de Unidad Cristiana, Resistencia, conservadores y liberales, entre otros. Esta misma  alianza intentará repetir en 2016.

* Periodista nicaragüense.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus