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El presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua (AmCham), Roberto Sansón, hizo un llamado a la objetividad en los medios de prensa en su artículo publicado en El Nuevo Diario del pasado 13 de agosto, titulado “El arte de ver las cosas mal”; pues la pasión política ha llevado, como dice él, a algunos medios que adversan al Gobierno a ver mal todo lo que ocurre en Nicaragua. Textualmente agrega: “Hoy en día en Nicaragua, con tal de decir que algo está malo, se sacan comentarios fuera de contexto, se cortan frases, se manipula contenido, se tergiversan titulares, se dice que “se escuchó, se oyó o se piensa”, es decir, se echa mano a todo tipo de subterfugios para lograr el objetivo de desacreditar y muchas veces se cae en los mismos errores que se quieren señalar”.

En una ocasión Arturo Cruz expresó que si por decir algo bueno de Nicaragua se piensa que se va a favorecer a los sandinistas, no por eso debe dejar de decirse; y que si por hablar mal de Nicaragua se piensa que se va a dañar a los sandinistas, no por eso debe hacerse. Que primero debe estar Nicaragua, por encima de nuestras pasiones políticas. Estoy de acuerdo. El artículo del presidente de AmCham va en la misma línea.

Este criterio que lo comparte el Cosep, según lo hemos visto en sus declaraciones, así como otros organismos empresariales y empresarios a título personal, lo he mantenido en mi blog y en El Nuevo Diario. Pero no han faltado las reacciones contra quienes adoptamos posiciones sensatas, llamándonos sandinistas, acomodados, aliados del Gobierno e incluso cobardes.  

Creo que el presidente de AmCham está libre de sospechas pues es difícil encontrar otro grupo, económico o político, más cercano que AmCham a la Embajada de Estados Unidos. Las 23 AmCham de la Asociación de Cámaras de Comercio Americanas de América Latina (Aaccla) son organizaciones empresariales independientes, cuyo objetivo primordial es promover el comercio y las inversiones entre sus países y Estados Unidos. Representan más de 20,000 compañías locales y estadounidenses y la gerencia ejecutiva de una gran inversión en la región.

Igual que Roberto Sansón, creo en la libertad de prensa y en la necesidad de ser críticos ante cualquier gobierno; pero, como él dice: “El pensamiento crítico debe regir en el análisis del rumbo de nuestra Patria para poder enderezar aquello que como sociedad consideramos va por un camino inapropiado. Pero ese mismo pensamiento crítico debe funcionar en doble vía y debe permitir ver lo bueno así como analizar y criticar lo malo”. Y agrega: “No puedo decir que las cosas en Nicaragua van mal, porque no es así; que pueden ir mejor es otra cosa, que no es suficiente lo que estamos logrando, eso lo creo completamente; que debemos cambiar las prioridades del país, también lo creo; pero de ahí a decir que la economía o la seguridad ciudadana del país se han derrumbado basado en unos cuantos ejemplos; de ahí a dedicar mi tiempo y esfuerzo a encontrar por qué todo lo que vea esté mal, es otro camino por completo”.

Claro que hay cosas en Nicaragua que no están bien, y personalmente he sido perjudicado gravemente por malas políticas y decisiones arbitrarias de algunos funcionarios, lo cual denuncié en mi blog y en este periódico; además, como liberal constitucionalista tengo mi partido.

Pero, no por eso debo perder mi objetividad como comentarista. Los medios que perdieron esa objetividad ahora son simplemente propagandistas de una campaña.

*Abogado, periodista y escritor.

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