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¿Qué debe saber un niño al terminar su sexto grado, un joven al terminar su noveno grado, y un bachiller?

Para mí, profesor de Física, entre tantas cosas, el niño de sexto grado debe leer bien (verso y prosa), escribir bien (manuscrito), operar con los números naturales y enteros positivos, hacer cálculos de interés simple (por lo menos), calcular áreas de figuras planas, construcción de figuras geométricas usando los instrumentos geométricos y más.

El joven egresado de noveno grado debe leer bien (prosa y verso), escribir a mano cartas familiares, comerciales (con letra legible), resolver problemas algebraicos usando las ecuaciones de primero y segundo grado, enteras y fraccionarias, explicar algunos fenómenos naturales, sociales, para entender y aceptar o rechazar la ficción de los videojuegos y las películas.

El bachiller debe saber leer analíticamente periódicos, obras literarias; redactar a mano cartas familiares, dirigidas a personalidades, informes; participar en foros, asambleas; organizar y dirigir reuniones y debates estudiantiles, realizar exposiciones orales; debe factorizar cualquier polinomio que le propongan, dominar el conjunto de definiciones de algunos entes matemáticos, así como las leyes físicas, químicas y sociales, a su nivel.

Además, un bachiller debe saber cuáles son los principios constitucionales en Nicaragua; qué es una combinación química; qué es un nanosegundo; cuáles han sido las causas de revoluciones como la de Francia, Rusia, Cuba y Nicaragua; porqué llueve; porqué seguimos estudiando las leyes de Newton; si existe la Teoría de la Relatividad, entre otras cosas. 

Pero, según parece, esto no es tan importante para nuestros jóvenes de hoy, pues están bien ocupados con los aparatitos electrónicos como teléfonos móviles, computadoras, estadios virtuales, etc., los nuevos espejitos de los conquistadores.  

Hoy en día, nuestros jóvenes buscan aparatos de gran capacidad de almacenamiento, para grabar música, videojuegos, películas ¿pornográficas? Y no sé qué más.

Yo no escucho a los jóvenes decir que ese aparato lo usará para resolver sus problemas de Física, Matemática, Química y tareas de otras asignaturas, no. Sus usos son alrededor de los videojuegos. No se les ve buscando la biografía de un escritor o científico destacado, no. Les interesa el ocio o como dicen ahora vivir el año sabático, que significa no estudiar, sino ocuparse de actividades lúdicas, en fin, perder el tiempo. 

A Nicaragua, la tecnología llego en paracaídas, por imposición del mercado internacional, no por el desarrollo de nuestro país. Con el mal uso que estamos haciendo de la tecnología, nuestro país no resolverá los problemas de educación, salud, infraestructura, mejores condiciones de trabajo. Por el contrario, estamos gastando en lo que no nos beneficia. No digo que dejemos de usarla, usémosla donde se necesita. 

Internet, por ejemplo, muchos la usamos para buscar recetas de cocina, cosméticos, farándula, jugar naipes. ¿Qué tal? El teléfono-móvil o inalámbrico (mal llamado celular) sirve para llamar al amigo y preguntarle: “¿Dónde beberemos guaro este sábado?” En lo personal, a mí me entristece ver el mal uso que estamos haciendo de la tecnología en Nicaragua. 

Es un derroche el que se hace al comprar tantos aparatos electrónicos. Ahí se van muchos dólares que producen los campesinos y trabajadores en general, a quienes los ciber-usuarios, poco les devolvemos. 

Y los padres de familia, ricos o pobres, ¿qué decimos ante semejante fenómeno? Pues, nada. Lo que hacemos es seguirles comprando los aparatitos (nuevos espejitos) para que los jóvenes sigan divirtiéndose, y estudiando menos. Y, sin controlar lo que hacen con esos juguetitos. En el aula de clase están chateando, hablando por teléfono o jugando con sus aparatitos. Cuando salen aplazados en alguna asignatura, entonces dicen que el profesor no sabe enseñar, el profesor les  tiene tema, en fin el profesor es el malo, etc. 

¿Y el profesor qué hace? Algunas veces actuará en consecuencia, solicitará al alumno que deje de usar ese aparato en el aula, pero ¿y si el joven se queja ante la dirección del Centro? No vaya a ser que lo despidan. ¡Ahhhh! Pero, algunos profesores usamos el teléfono móvil en el aula. ¿Qué tal, el ejemplo?

No todos los jóvenes tienen esa visión de la vida, pero de alguna manera se contaminan, por aquello de que deben estar en la onda, sino ¿qué pensaran mis amigos? Pero, pero… ¿y mañana que tipo de ciudadano será este joven? ¿Qué calidad de profesional será? El tiempo lo dirá.

*Profesor de Física

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