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Desde que estamos pequeños se nos ha dicho y enseñado que debemos de ser buenos siempre, para todo y con todos, pero a esa edad nos daba igual si éramos buenos o malos, por así decirlo.

Después de varios años, ya habiendo crecido, nos damos cuenta de que entre más buenos somos queremos que nos paguen con la misma moneda, lo único que logramos es que nos traten peor, pero no ocurre siempre, hay sus excepciones que en algún dado caso se llama karma, que “sucede” cuando uno hace algo bueno le pasarán cosas buenas, pero cuando alguien hace lo contrario le sucederán cosas malas, pero cuando este se cumple de manera correcta llegamos a sentirnos alabados y que cada vez somos mejores personas.

Generalmente, hoy en día, le damos la mano a alguien y nos agarran el codo o les damos ride y quieren manejar, a como se dice popularmente, porque mientras uno está chavalo en lo único que pensamos es en la competencia de quién es mejor en tal cosa, quién es más popular, quién tiene más dinero y otros asuntos parecidos, y en estos tiempos tampoco nos importa si ser malos o buenos, de vez en cuando, hasta que nos aconsejan nuestros padres o amigos.

En nuestra sociedad, lastimosamente, ya casi nadie se preocupa por ser una mejor persona, por hacer bien a los demás que necesitan ayuda, porque la mayoría de la gente es dependiente de sus aparatos electrónicos, ya sean celulares, televisores u otros, y no se dan cuenta de lo que pasa a su alrededor, y si sucede algo que depende de una buena persona o de ayuda, esta gran masa de población sin preocupación se quedan viendo el suceso o en ciertos casos hasta se ponen a grabar.

Es vergonzoso que en nuestro país ya no exista la cultura por cuidar el medio ambiente, al final de todo la naturaleza siempre gana dicen, pero no creo que de esta logre sobrevivir, es una lástima que tampoco haya disciplina y valores al conducir, no se les da pasada a los peatones, y es que hasta los mismos peatones tampoco poseen estos principios, taxistas que no les importan los semáforos en rojo y buseros que les importa un comino llevar o no a la gente.

Al final, todo es una cadena, de que si somos buenos haremos bien a los demás y esto provocará que las demás personas se vean influenciadas y traten de seguir estos valores principales que nos inculcan desde pequeños, pero si somos todo lo contrario, la gente actuará de mala manera y causará que el país quede como sinvergüenza, que no se preocupa por las personas necesitadas, que las personas dependen de otras cosas y no de sus prójimos, que no hay disciplina al conducir ni al caminar, que existen accidentes diario, que los noticieros son amarillistas, que somos unos cerdos porque botamos todo por la ventana del carro.

Entonces, ¿Dónde están esas personas que a pesar de todo esto se preocupan y tratan de contrarrestar el mal pensar de la población? Porque cuando yo lo hago, la única frase que se me viene a la cabeza es “Lo malo de ser bueno”.

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