•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Llega el Papa a Cuba, Cuba tiene al Papa. La patria adoptiva de Ernesto Che Guevara, argentino, cubano, recibe al primer Papa latinoamericano como a uno de los suyos.

Francisco, Pancho para los amigos, fue actor clave del acercamiento entre EE.UU. y Cuba. Intermediador para enterrar la fracasada política de bloqueo contra la isla heroica.

De La Habana volará a EE.UU. Otro hecho simbólico, casi calculado. Como gesto de buena fe, Obama aprobó más medidas para continuar reduciendo el bloqueo.

Anda Francisco revolviendo la Iglesia, como no se veía desde Juan XXIII. Pero con otro olor. Es el primer Papa del llamado Tercer Mundo. El primero en siglos no europeo.

Viene de un país sacudido por dictaduras criminales, con decenas de miles de muertos, desaparecidos, exiliados. De una región donde la regla ha sido el sufrimiento, no la paz.

Por origen, su visión del mundo es otra. No la gélida, congelada, dura del Papa polaco, que llegó al África desolada por el Sida a condenar el uso de condones. Dios lo perdone.

Tampoco la fría, analítica, del Papa alemán, doctor en teología, pero analfabeto en cosas humanas. Genial en sus libros teologales, pero tan terrestre como un habitante de Urano.

Pancho es de los nuestros. Párroco en barrios marginales de Buenos Aires, compartió la miseria de sus feligreses, de quienes decía “mi gente es pobre y yo soy uno de ellos”.

Da gusto un Papa así. Muchísimo gusto.

*Experto en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales.

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus